"DIME QUE TENGO QUE HACER PARA SER FELIZ"

La teoría unificada de la felicidad o cómo conseguir una vida plena

La felicidad no deja de ser un concepto relativo y muy abstracto, y buscar un concepto así no parece tarea fácil, pero hay cosas concretas que podemos hacer

Foto: Se puede ser feliz, incluso en un intenso día de trabajo. (Corbis)
Se puede ser feliz, incluso en un intenso día de trabajo. (Corbis)

Si hubiera una clave mágica para obtener una vida feliz supongo que todos lucharíamos por ella. Quizá incluso perderíamos nuestra vida en intentar obtener la clave mágica para la consecución de la felicidad. No obstante, la felicidad no deja de ser un concepto relativo y muy abstracto, y buscar un concepto así no parece tarea fácil. Por eso una amiga de la escritora Andrea F. Polard le espetó: “No me digas lo que es la felicidad, dime lo que tengo que hacer”. Fue esa declaración la que hizo pensar a la autora de A Unified Theory of Happiness: An East-Meets-West Approach to Fully Loving Your Life que ciertamente es más práctico ofrecer consejos concretos que hablar de una nebulosa felicidad que nadie puede tocar por las manos. Así, en un artículo publicado en Psychology Today, se propone ofrecer una serie de pasos precisos, concretos y asequibles que nos permitan ser un poco más felices.

1. Da los buenos días

En cuanto te despiertes, debes saludar al día de tres modos. Por un lado, hay que dar los buenos días a la vida, con sus cosas buenas y malas. Aceptar el mundo tal y como es nos otorga una actitud espiritual muy positiva para encarar el día. Por otro lado, debemos darnos los buenos días a nosotros mismos: tratarnos amablemente es fundamental. Finalmente, hay que dar los buenos días a los demás, les conozcamos o no. Debemos empezar adquiriendo una actitud de apertura hacia los demás.

2. Visualiza lo positivo del día

Es fácil recaer en seguida en lo malo del día, ese trámite por el que no nos apetece pasar o esa reunión a la que no queremos acudir. Intenta encarar el día pensando en lo positivo, en los pequeños placeres que podrás otorgarte o en las cosas buenas que te cruzarás inevitablemente.

3. Declara tu intención de ser feliz

Polard menciona un célebre estudio realizado en Harvard que muestra que las personas a las que se les pidió que lo dieran todo de sí mismas mientras escuchaban música alegre se sintieron muchísimo más felices que aquellas que simplemente escucharon una melodía alegre. La verbalización y la decisión mental son muy poderosas. Lo primero para hacer algo es proponérselo.

4. Comprométete

Nuestro cerebro necesita un empujoncito en la dirección adecuada para que nuestros proyectos no se queden en meras intenciones. Debemos comprometernos con la felicidad que nos proponemos y con la actitud positiva y de celebración de la vida, y doblegar nuestra fuerza de voluntad a ese compromiso.

5. Aliméntate bien

Es la hora del desayuno, y todos sabemos que la grasa, la sal o el exceso de azúcar no son buenos para nuestra salud, mientras que la fruta, las verduras y las proteínas sí lo son. Pero no pases por el trámite como si de echar gasolina se tratara. Sé consciente de que lo que comes lo haces en pro de tu salud y tu felicidad, prepáralo de manera adecuada, con mimo, y disfrútalo.

6. Haz ejercicio

Sea después de desayunar o antes de cenar, el ejercicio físico no sólo es beneficioso para nuestra anatomía, sino que nos ayuda a desprendernos del estrés. Según Polard, “el ejercicio no debería ser una elección, sino que debería hacerse automáticamente, como lavarse los dientes”.

7. Medita

¿Quién tiene tiempo para meditar? La pregunta es legítima. Sin embargo, Polard considera que no es necesario meditar durante horas, y que a veces un solo minuto de meditación marca toda la diferencia. Cierra los ojos y piensa sólo en que estás en el mundo. ¿De qué sirve la vida si no podemos pararnos un segundo a contemplarla?

 8. Haz algo que te aproxime a tu objetivo vital

No es necesario que sea algo muy significativo, pero marcarse un objetivo o una serie de tareas y cumplirlas nos hace sentirnos satisfechos y efectivos, y si ese paso nos aproxima a algo más general que queremos conseguir, nos sentiremos mucho mejor con nosotros mismos al finalizar el día. La diferencia entre hacer un poquito y no hacer nada puede ser sustancial.

9. Relaciónate de manera sentida

Las relaciones son el ingrediente más indiscutible y necesario para la felicidad. Cultiva tus amistades y tus relaciones familiares y comparte momentos de intimidad con ellos. Al menos una vez al día cuéntale a alguien cómo te sientes realmente o lo que piensas con sinceridad. Comparte tus inquietudes y escucha las de los demás. Las conexiones honestas con el resto del mundo es lo que nos hace sentirnos vivos.

10. Duerme bien

La felicidad y el buen dormir es un combo inseparable, dice Polard, y nuestro sueño no es algo que debamos tomarnos a la ligera. Hay que dormir el número de horas que nuestro cuerpo necesite para descansar y, sobre todo, debemos intentar generar una rutina constante. Dormiremos mejor si siempre nos acostamos a la misma hora. La falta de sueño dificulta tremendamente nuestro bienestar y, en caso de padecerla, no debemos dudar a la hora de pedir ayuda. 

Alma, Corazón, Vida
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