¿EL EXPERIMENTO MÁS DOLOROSO DE LA HISTORIA?

El peor lugar en el que puede picarte una abeja (y no es donde piensas)

El joven investigador estadounidense Michael Smith, de la Cornell University, se ha dejado picar por 25 abejas para saber dónde duele más una picadura

Foto: Las picaduras de abeja son más o menos dolorosa según la parte del cuerpo en que se sufran. (Corbis)
Las picaduras de abeja son más o menos dolorosa según la parte del cuerpo en que se sufran. (Corbis)

El joven investigador estadounidense Michael Smith, de la Cornell University, ha orientado su trabajo académico al estudio de las colonias de abejas. En su trabajo se pasa el día rodeado de colmenas y está acostumbrado a las picaduras Con sus compañeros siempre bromeaban sobre la posibilidad de que una abeja tuviera la estupenda idea de atacar sus partes bajas.

“Especulábamos sobre si dolería mucho una picadura en los testículos”, ha explicado Smith a The Independent. “Dos días después, por casualidad, me picaron ahí. Y no me dolió tanto como pensaba”.

Este descubrimiento empujó a Smith a comprobar en qué lugar del cuerpo son más dolorosas las picaduras y, dado lo difícil que iba resultar reclutar a voluntarios dispuestos a ser acribillados por un enjambre de abejas, él mismo se ofreció como voluntario para hacer de conejillo de indias. Todo sea por la ciencia.

Michael Smith. (Cornell University)
Michael Smith. (Cornell University)
Después de escoger 25 partes concretas del cuerpo (incluidas zonas especialmente sensibles como el pene, los testículos o los pezones), Smith pidió a sus colaboradores que forzaran a las abejas a clavar su aguijón en ellas. Los investigadores dejaron a las abejas atacar cada zona durante un minuto (o hasta que abandonaban el lugar), cinco veces al día, durante 38 días.

Tras cada picadura, Smith calificó el dolor experimentado en una escala del 1 al 10, en comparación con la picadura de control que se realizó en el antebrazo y a la que dio un cinco.

La nariz, el lugar más doloroso

Los resultados del peculiar experimento han sido publicados esta semana en la revista PeerJ. Los testículos, como sospechaba Smith, no eran el lugar más doloroso en el que recibir una picadura. Resultó ser la nariz. “Realmente no quiero que me vuelvan a picar en la nariz, no tiene nada de divertido”, ha reconocido el investigador. “Tu cuerpo realmente reacciona. Empiezas a estornudar y a tener dificultades para respirar. No puedes dejar de llorar”. En el otro extremo, son las picaduras en el cráneo, el brazo y los dedos del pie las que menos duelen.

Smith cree que su sacrificio por la ciencia no sólo sirve para saber cuál es el peor lugar para sufrir la picadura de una abeja: “Todo el mundo sabe que hay ciertos lugares del cuerpo que son más sensible que otros. Aunque hay que tomarse esto con cautela, creo que la lista puede ser aplicable a otros tipos de dolor”.

En cualquier caso, si prefieres no comprobar en tus carnes cuánto duele una picadura, Smith recomienda ignorar a las abejas, pues no son agresivas con el ser humano. “Si tienes una abeja merodeando a tu alrededor y te molesta”, explica el investigador, “cálmate, no respires mucho (les atrae el dióxido de carbono) y aléjate despacio. Además, la mayoría de abejas con las que te vas a encontrar son en realidad avispas”. 

Alma, Corazón, Vida
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