JUAN SCALITER Y EL FUTURO DEL CONOCIMIENTO

“El próximo hito científico será descubrir vida extraterrestre. En 10 años”

Juan Scaliter (Argentina, 1971) es un veterano periodista científico. En su nuevo libro reflexiona sobre el futuro de la humanidad y sus problemas

Foto: El periodista Juan Scaliter en la sede del grupo Penguin Random House. (M. Ayuso)
El periodista Juan Scaliter en la sede del grupo Penguin Random House. (M. Ayuso)

Juan Scaliter (Argentina, 1971) es un veterano periodista científico, con una dilatada carrera en revistas como Muy Interesante y Quo. Un entusiasta convencido de que la ciencia es el único camino que garantiza el progreso de la humanidad.

En su nuevo libro, Exploradores del Futuro (Debate), analiza cuáles son los principales avances científicos que se han desarrollado en la última década y las consecuencias que tendrán en la economía, la educación, el trabajo y la sociedad en general. Scaliter ecibió a El Confidencial en la sede de la editorial, y, como ocurre siempre que se habla con gente de ciencia, acabamos llevándonos más preguntas de las que habíamos traído.

PREGUNTA: Cuando se descubrió el bosón de Higgs mucha gente no comprendía porque se le daba tanta importancia a algo que nadie entendía. Y aún hoy la mayoría de gente no sabe nada del bosón. ¿En qué ha fallado la comunicación de la ciencia para que ocurra esto?

RESPUESTA: En general le damos mucha más importancia a la tecnología que a la ciencia. Si yo te dijera que han elaborado un transistor de doble núcleo puede que no te interese, pero si te digo que han hecho un MP3 sumergible que alberga 24.000 canciones, es distinto. Pero estamos hablando de lo mismo. Lo que desconocemos es qué implicaciones puede tener haber descubierto el bosón de Higgs. Pasa lo mismo que con la relatividad. Cuando Einstein elaboró la teoría de la relatividad dijimos, vale, es verdad, es lógico lo que dice, es creíble y se puede comprobar, pero ¿para qué sirve? Pues bien, gracias a eso ahora tenemos los GPS y es posible la era de Internet, pero tuvimos que ir avanzando en conocimientos para descubrirlo. Hoy por hoy no sabemos cómo va a afectar a nuestro conocimiento el bosón de Higgs, lo que sí sabemos es que puede crear una física totalmente distinta a la que conocemos. Puede crear ordenadores muchísimo más potentes, puede abrir la puerta a los ordenadores cuánticos…

Si la ciencia, el conocimiento, lo tiene una empresa privada puede tener acceso a cualquier cosa, y puede negar el acceso a cualquier cosaP: En el libro es muy optimista. Está convencido de que los avances científicos van a mejorar nuestra vida, pero hoy en día hay mucha gente que piensa que están viviendo peor que sus padres. ¿Cree que realmente la ciencia es la herramienta decisiva para mejorar el bienestar de la humanidad?

No lo dudo. ¿Cuál es el problema? Que la financiación de la ciencia no está siempre en las manos adecuadas. Los científicos constantemente juegan con armas peligrosas: encimas que pueden contagiar a millones de personas una enfermedad, juegan con tumores, juegan con metales pesados, radioactivos, tóxicos... Nunca un científico se volvió loco e hizo un atentado con la ciencia. El resto de la humanidad es la que lo ha hecho. Los científicos son plenamente confiables en ese aspecto. No creo esto de que todo pasado fue mejor. Tenemos que asumir que tenemos un futuro que es el que es, pero también tenemos que asumir que el futuro nos va a proponer varios dilemas. ¿Cualquiera está capacitado para recibir una terapia de células madres? ¿Cualquiera puede rejuvenecer? ¿Podrás vivir eternamente si tienes el dinero suficiente?

P: Son precisamente las grandes fortunas las que están financiando los proyectos destinados a alargar la vida. ¿Podemos suponer que esto es altruista?

R: Evidentemente están mirando por su ombligo. Lo que pasa es que si te fijas ha habido un traslado. Históricamente la ciencia va cambiando de manos. Primero estuvo en manos de personas normales, a las que se les ocurría crear una catapulta; luego pasó a los Gobiernos, las ciudades se hacían dueñas de los inventores y sus inventos; después pasó a las universidades, que eran las que patentaban tal o cual creación. Ahora los desarrollos están puramente en manos privadas, las famosas start-ups. Y esto contribuye a crear un nuevo sistema económico. Si la ciencia, el conocimiento, lo tiene una empresa privada puede tener acceso a cualquier cosa, y puede negar el acceso a cualquier cosa. ¿Cómo va a ser el sistema económico del futuro? Si el conocimiento no lo garantiza una universidad, ni un gobierno, si no una empresa privada…

P: En la actualidad la Fundación Bill Gates genera más conocimiento que muchos gobiernos…

R: Si la limosna es grande del santo desconfía. Creo que no existe el altruismo. Me refiero a los mecenas que ponen dinero para la ciencia. Bill Gates por ejemplo, tiene programas de educación en EEUU, pero de salud en África. En África no tienen programas de educación, y no los quiere tener. No quieren que sea una competencia.

En 1970 Corea del Sur tenía el 20% del PIB de México, 20 años después lo quintuplicó, porque empezó a invertir en cienciaP: Pero son los gobiernos, o al menos el nuestro, los que parecen estar renunciando de motu proprio a invertir en ciencia porque no lo consideran una prioridad.

R: Los políticos en general viven a cuatro años. En cambio la ciencia tiene una visión de una generación. Pero un político no puede jugársela a esperar una generación para ver los resultados. Y te pongo un ejemplo muy claro. En 1970 Corea del Sur tenía el 20% del PIB de México, 20 años después lo quintuplicó, porque empezó a invertir en ciencia. Algo similar sucede en Singapur, un país mínimo, una ciudad-estado, tan grande como Madrid o Barcelona, sin recursos, que aún así es uno de los grandes polos de investigación y tecnología del mundo. ¿Por qué? Porque decidieron invertir en ciencia y en educación, estimular a los mejores y brindar oportunidades para todos. Es un sistema de educación democrática que alienta el crecimiento y el descubrimiento. Y es factible un modelo similar, pero hay que tener la voluntad de esperar 20 años, y nosotros somos muy caprichosos e impacientes.

P: Es cierto. Hay mucha gente descreída respecto a los descubrimientos científicos, pero es que estamos cansados de ver titulares que nos anuncian el descubrimiento de una terapia para acabar con el cáncer que luego no es tal. ¿Crea la ciencia demasiadas expectativas que luego no son cumplidas?

R: No. Lo que creo es que preferimos regodearnos en el “no” y no nos fijamos en el “sí”. Permanece más tiempo en nuestra memoria que una chica nos haya negado una cita que que cinco nos hayan dicho que sí. Somos capaces de imprimir órganos a partir de una célula. Somos capaces de hacer un trasplante de cara, que es alucinante, y se ha hecho varias veces; se trasplantan manos, brazos, penes, y funcionales. Somos capaces de llevar una nave a un asteroide que va a miles de kilómetros por minuto, pararla allí y sacar muestras para conocerlo. Somos capaces de lanzar material prácticamente a la velocidad de la luz. ¿De verdad la ciencia no da titulares? Claro que sí. Pero nos gusta decir “sí, sí, pero no ha curado el cáncer, y no nos permite viajar en el tiempo…”. Vale, pero ¿qué logramos en los últimos cuatro años? Todo lo que hicimos era inconcebible hace una década.

Juan Scaliter sosteniendo su nuevo libro. (M. Ayuso)
Juan Scaliter sosteniendo su nuevo libro. (M. Ayuso)

P: Tendemos a pensar que la ciencia es una verdad absoluta, pero hay facciones y opiniones encontradas, y esto nos molesta. ¿Por qué hay campos de investigación en los que se dan tantos bandazos?

R: Muchas veces los datos pueden contradecirse, sobre todo cuando estamos hablando de los seres humanos. La flora microbiana que hay en mi mano derecha es distinta a la que hay en mi mano izquierda. Lo que a vos puede produciros obesidad a mí puede producirme calvicie. No es ilógico que haya distintas opiniones. Hay que ir explorando. Estamos avanzando en un mar que muchas veces desconocemos y nosotros exploramos lo que vemos. Nada más.

Muchas veces en las ciencias sociales se tiene primero el sitio al que se quiere llegar y luego se buscan los medios para llegar a élP: Teniendo en cuenta que el ser humano es tan impredecible, ¿podemos considerar que las ciencias sociales son también una ciencia?

R: Pretender que la antropología no es una ciencia me parece ilógico. Somos seres sociales, no somos seres exactos y lo que más nos distingue como humanos son precisamente nuestras contradicciones y nuestros fallos. Para mí es inevitable que las ciencias sociales sean consideradas ciencias. El tema es cómo se hacen. Si un estudio de sociología se hace con un muestrario de 30 voluntarios, no es válido. No es un universo científicamente riguroso.

P: Pero al estudiar el comportamiento humano siempre hay cosas que se te escapan, todo depende de la interpretación del autor.

R: Esto me lo ha dicho un científico: “Muchas veces en las ciencias sociales se tiene primero el sitio al que se quiere llegar y luego se buscan los medios para llegar a él”. Y no es extraño, porque a menudo muchas investigaciones en temas sociales están financiadas por marcas. Yo que sé. Llega Cardbury y estudia la importancia del chocolate en la felicidad. Entonces claro, vas a demostrar que el chocolate produce felicidad, porque es lo que querías demostrar, pero no dices que también produce obesidad y diabetes.

P: Esto pasa constantemente en muchas investigaciones. Pero ¿cómo controlas que esto no ocurra?

R: El público tiene que tener acceso a saber cómo se financia una investigación. Lo que pasa es que eso genera una disyuntiva. Si yo te hubiera dicho la importancia de construir un acelerador de partículas de 10.000 millones de euros me habrías dicho que no, que prefieres trasplantar corazones a cinco euros cada uno, y curamos mucho más rápido a la gente. Pero entonces no tendríamos internet. ¿Quién decide dónde se pone el dinero para la ciencia? ¿Quién lo sabe? Yo no lo sé.

El hallazgo de vida extraterrestre no va a ser el gran descubrimiento científico, sino el gran descubrimiento humanoP: ¿Cuál cree que va a ser el mayor hito científico de la próxima década?

R: Creo que en los próximos diez años vamos a descubrir una muestra de vida extraterrestre. No vamos a descubrir a una civilización de la Atlántida donde todos son rubios y hay Ewoks y Morloks. Lo más probable es que descubramos una forma de vida desconocida en la tierra que esté en un pequeño asteroide. Pero vida extraterrestre. Y en ese aspecto lo que más me gusta de la idea es que no va a ser el gran descubrimiento científico, sino el gran descubrimiento humano. Ya va siendo hora de que admitamos que existe la posibilidad de que haya vida en otros planetas, sería un espacio muy desaprovechado.

P: ¿Qué implicaciones a todos los niveles tendría el descubrimiento de vida extraterrestre?

R: Desafortunadamente no creo que cambiara gran cosa. A mi sí. Yo crecí en un mundo en el que no había otros planetas habitables, no se habían descubierto. En el mundo de mis hijos sí existen. Y ese salto no es tan grande. La gente no se va a asombrar hasta que no vea a ET. Van a ver en una foto bidimensional a una bacteria aplastada en una placa de Petri y no se van a creer nada, igual que hay gente que sigue pensando que nunca llegamos a la Luna. 

Alma, Corazón, Vida
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