Las ideas erróneas que los hombres creen ciegamente sobre la elegancia
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Las ideas erróneas que los hombres creen ciegamente sobre la elegancia

Aunque la bibliografía y sabiduría popular que existen sobre la moda femenina es abundante, los hombres no corren la misma suerte, y de ahí sus fallos

Foto: No dejes que te aconsejen mal y mírate un poco más al espejo. (Corbis)
No dejes que te aconsejen mal y mírate un poco más al espejo. (Corbis)

Aunque la bibliografía y sabiduría popular que existen sobre la moda femenina es abundante, los hombres suelen encontrarse con muchos más problemas a la hora de tomar una decisión cuando se encuentran frente al armario. Sacudidos por las opiniones de amigos, parejas y madres, que en muchos casos no son más que lugares comunes terriblemente equivocados pero increíblemente extendidos, pueden llegar a cometer auténticos atentados estéticos pensando que están haciendo lo correcto.

Un hilo abierto en la popular red social Reddit ha recabado un buen número de mitos en los que el sexo masculino suele creer a pies juntillas,pero que se encuentran equivocados o, al menos, deberían ser sometidos a revisión. Tan popular se ha convertido dicho listado, que incluso algunas expertas de moda, como Ashley Lutz de Business Insider, han dedicado su tiempo y esfuerzo a comentar algunas de las nociones que aparecen en dicho hilo.

Se trata de la enésima vuelta de tuerca a la inteligencia colectiva, aplicada, por una vez, al armario. Como ocurre con la moda, no existen verdades absolutas sino tendencias y situaciones y personas concretas, pero este listado puede ayudarnos a averiguar si de verdad somos elegantes o meros guiñapos. A partir de dicho hilo y de las opiniones de los expertos analizamos quédeberían retirar los hombres de sus hábitos de vestuario.

  • La elegancia es poco cómoda

El usuario MyFaceOnTheInternet enuncia este lugar común, que suele ser compartido sobre todo por aquellos que apenas suelen ponerse un traje (o una simple camisa) y, por lo tanto, consideran que la incomodidad es sinónimo de elegancia. Sin embargo, como recuerda maxwellsays, “un traje desaliñado tiene mucha peor pinta que la ropa casual que queda bien, como unos vaqueros y sudadera con capucha”.

  • Los colores tienen que ir siempre conjuntados

Varios comentaristas recuerdan que la necesidad de ir medianamente conjuntados en lo que respecta a los colores que utilizamos puede provocar que terminemos llevando un único color. Los usuarios señalan, por ejemplo, que la corbata no tendría por qué tener el mismo tono que el pañuelo del bolsillo, y que no hay que pretender que esta tenga una tonalidad exactamente igual a la de los zapatos. Se trata más bien de combinar correctamente lo que queda bien a la vista, no de forzar la monocromía.

  • La ropa ancha te hace más delgado

Existe una creencia popular por la cual no llevar ropas ajustadas hace que parezcamos más delgados, puesto que los michelines y otras acumulaciones de grasa no se notan. En realidad, es más bien al revés: la ropa de más provoca abultamientos que generan una silueta mucho menos estilizada, así que es poco elegante y contraproducente.

  • Siempre se puede llevar traje

El cine y las series de televisión han promovido cierta idea de la elegancia urbana en la cual vestir traje siempre resulta apropiado (y son los demás los que deberían mirarse eso de no llevarlo nunca). Sin embargo, ser el único en una reunión social que porta dicha vestimenta te hará parecer un bicho raro y, por qué no, un hortera que desconoce las reglas sociales que sugieren qué atuendo se debe llevar en cada ocasión.

  • Ir bien vestido es llevar corbata y traje

Basta con echar un vistazo a Green Day o a cualquiera de esos grupos de punk uniformados con corbata y americana para recordar que dicho accesorio no es equivalente a ser elegante o que, como acabamos de explicar, no es siempre apropiado. Recordemos las reglas del business casualpantalones chinos y camisa– ya que pueden sacarnos de muchos compromisos sociales sin tener que desgastar aún más nuestro fondo de armario de trajes.

  • Si la camisa se adapta a tu cuello, es que te sienta bien

Otro de esos lugares comunes que nos conducen al fracaso. No todos los cuerpos masculinos son iguales, como resulta obvio, por lo que hay quien tiene el cuello más ancho y unos brazos más cortos o viceversa. Dicha regla no se aplica en todos los casos, por lo que no está de más comprobar nuestra figura frente al espejo si queremos que las camisas nos caigan de verdad bien. Y, en todo caso, fijarnos en cómo esta se adapta al torso, no al cuello.

  • Nadie va al sastre para hacerse una chaqueta a medida

Este es el (mal) consejo que dio arranque al hilo, y que su autor, Nobody-Man, considera como uno de los perniciosos lugares comunes en que los hombres siguen creyendo. En resumen: que a nadie se le caigan los anillos por pasar por la sastrería para invertir en una chaqueta o un blazer a medida, si se lo puede permitir.

  • El cinturón es imprescindible

Es un complemento del que no debamos olvidarnos, pero por cuestiones estéticas, no funcionales. Si nos vemos obligados a ponernos el cinturón para que no se nos caigan los pantalones, es que algo estamos haciendo mal ya que el ancho de la cintura de los mismos es exagerado.

  • El negro va con todo

El tono más oscuro tiene muy buena fama entre aquellos que no quieren preocuparse mucho por las combinaciones ya que, en apariencia, la ausencia de color va bien con cualquier tonalidad. Sin embargo, puede hacernos parecer que vamos siempre vestidos de luto, por lo que quizá debamos ampliar nuestra paleta del “todo vale” a los marrones, grises, tostados y parte de la gama del azul.

  • La camiseta debe verse debajo de la camisa

El usuario sideout2 confiesa que tanto su novia como otras compañeras de trabajo le han recordado que dejar que se entrevea la camiseta debajo de la prenda principal (generalmente, la camisa), sienta bien, algo con lo que no se muestra de acuerdo el usuario ReverendDizzle, que lo califica como “el uniforme de los chungos fiesteros de finales de los noventa y comienzos de los años 2000”.

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