CÓMO DESTAPAR A UN MANIPULADOR

Las tácticas del trepa: por qué hay que desconfiar cuando te hacen la pelota

A todos nos gusta recibir de vez en cuando un cumplido. Pero todo halago persigue un objetivo. Ante la duda, no te fíes, te la pueden estar jugando

Foto: No es fácil reconocer una sonrisa impostada. (Corbis)
No es fácil reconocer una sonrisa impostada. (Corbis)

Que alguien reconozca tu labor o tus virtudes es siempre de agradecer y a todos nos gusta recibir de vez en cuando un cumplido. Pero, por desgracia, detrás de muchos halagos hay un interés oculto, sobre todo cuando nos movemos en el fangoso entorno laboral. Hay personas que viven, casi en exclusiva, de adular a jefes y compañeros para ganarse su favor y escalar en la empresa.

La gratitud es una de las herramientas más útiles, y más saludables, en el entorno laboral. El éxito, hoy en día, sólo puede alcanzarse de forma colectiva, y depende principalmente de cómo interactuemos con la gente que nos rodea. Cuantos más amigos tengamos, más posibilidades tendremos de triunfar en el trabajo. Pero hay quienes reparten una gratitud impostada. Su objetivo es sacar el máximo provecho al trabajo de los demás, intentando no dar nada a cambio. Sus cumplidos los carga el diablo.

No tenemos por qué desconfiar de todos los cumplidos, los hay que son honestos, pero ante la duda es mejor ser precavido

Las personas inseguras o con baja autoestima son las víctimas favoritas de las personas manipuladoras, pues requieren de una confirmación externa para saber si están haciendo las cosas bien: son el anzuelo perfecto de sus cumplidos. Y las personas arribistas saben ganarse su favor para, más adelante, obtener algo a cambio.

Aunque un trepa hecho y derecho sabe utilizar los halagos a la perfección, y no siempre es fácil de detectar, la manipulación es un arte y, como tal, tiene sus técnicas. Según ha explicado el psicólogo Leon F. Seltzer en su blog Evolution of the Self, no tenemos por qué desconfiar de todos los cumplidos, los hay que son honestos, pero ante la duda es mejor comprobar si puede perseguir alguno de estos cuatro objetivos.

1. Quieren penetrar en el grupo

Los cumplidos pueden ser una manera sencilla de ganarse el favor de una persona, generar confianza y encajar en el grupo de amigos o compañeros en el que el sujeto es un miembro importante. Los aduladores se pueden limitar a darte la razón para ganarse tu favor, diciendo que tu opinión es igualita a la suya –aunque piensen todo lo contrario–,  o afirmando que admiran lo astuto, inteligente o comprensivo que eres.

2. Quieren venderte algo

La adulación es una técnica clásica de los vendedores, pero también de las personas manipuladoras que quieren que sus propuestas, ideas o intereses lleguen a buen puerto. Si necesitan negociar contigo algo, antes tratarán de allanar el camino, haciéndote la pelota para que estés más inclinado a aceptar la propuesta que planean hacerte que, probablemente, será más beneficiosa para ellos que para ti. El objetivo de sus cumplidos será que estés en deuda con ellos y, aunque no te convenza aquello que proponen, acabes aceptándolo porque sientes que tienes un compromiso (que no es tal).

Manipulación
Manipulación

3. Quieren obtener cierta información

Los manipuladores más agresivos rozan la sociopatía: son desvergonzados y tienen una ética voluble. Nada les importa con tal de lograr su objetivo. En ocasiones no necesitan ganarse tu confianza por completo, les basta con repartir falsos cumplidos el tiempo suficiente como para obtener aquello que necesitan de ti: algún tipo de información personal o confidencial que no pueden conseguir de otro modo más sencillo. En cuanto consiguen lo que quieren procederán a usarla en tu contra. No les importa traicionar tu confianza, se mueven por el egoísmo y, gracias a tu descuido, han tomado ventaja.

4. Quieren que les perdones

Los trepas no descansan. Son tenaces y poco dados al desaliento. Da igual que hayan acabado peleándose con una persona, si van a necesitarla en el futuro harán lo posible por recuperar su confianza para luego, si es necesario, volver a clavársela por la espalda. Si has logrado desenmascarar a una persona manipuladora, por mucho que te adule, es mejor que seas precavido: si te la ha jugado una vez, puede jugártela muchas más. 

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios