SE DOBLAN LOS HOGARES QUE SUFREN POBREZA

¿Crisis? No para los ricos: sólo las clases medias y bajas la están sufriendo

La crisis ha afectado de manera sensible a todas las clases sociales de España, menos a las más adineradas, que apenas han notado sus efectos

Foto: Un nuevo estudio pone de relieve las diferencias entre las clases sociales que existen en España. (Fernando Villar/Efe)
Un nuevo estudio pone de relieve las diferencias entre las clases sociales que existen en España. (Fernando Villar/Efe)

Los efectos de la crisis financiera que arrancó en el verano 2008 tras la caída del banco Lehman Brothers han afectado de manera sensible a todas las clases sociales de España, menos a las más adineradas, que apenas han notado sus efectos. Esta es una de las conclusiones que se extraen de un nuevo informe publicado por la Fundación Alternativas, que indica que el número de hogares en situación de pobreza severa se ha duplicado, pasando del 4% al 8%, mientras que la proporción de hogares más ricos se mantiene constante.

El informe, titulado ¿Cómo afecta la crisis a las clases sociales?, señala que la desigualdad ha aumentado sobre todo por el empobrecimiento de los trabajadores no cualificados, los que más han retrocedido tras la crisis, y que tan sólo representan el 2,8% de la ocupación según los datos de 2011. Este grupo se ha visto reducido a la mitad en las últimas tres décadas, algo que también ha ocurrido con los obreros cualificados, cuyo porcentaje ha descendido del 31,0% del año 1977 al 15,5% de 2012. Una evolución que da fe de los cambios estructurales en el panorama laboral español.

Vuelve la lucha de clases

El estudio, realizado por el sociólogo José Saturnino Martín García del Laboratorio de Alternativas y que utiliza el esquema de clases de Max Weber como marco referencial, señala que esta evolución se debe, ante todo, a la crisis de la construcción, que empleaba a un gran número de trabajadores de baja cualificación.

Por mucho que se hable de la importancia de la formación, si se ha destruido el sector en el que trabajas, lo tendrás mucho más difícilEl objetivo del informe es, además, poner de relieve que la clase no debe pensarse únicamente como una cuestión de renta, sino que depende también del nivel de cualificación, el sector de actividad, la propiedad de los medios de producción o la jerarquía en la empresa. “Algunos entienden el paro como que hay gente que ofrece trabajo y otros lo buscan pero estos no se llegan a encontrar”, explica a El Confidencial Martín García, aludiendo a los habituales análisis económicos.

“Pero, en España, los volúmenes tan altos de paro se suelen deber a la destrucción de sectores y no a que la gente esté menos dispuesta a trabajar”, añade el sociólogo. Algo que ya ocurriese en su día tras la reconversión industrial y el declive del sector agrario y que ahora ha sucedido con la construcción. “Por mucho que se hable de la importancia de los individuos, y de que una buena formación facilita encontrar trabajo, si se ha destruido el sector en el que trabajas, lo tendrás mucho más difícil”.

Martín García añade una dificultad añadida a aquella que hubieron de sufrir los trabajadores no cualificados de los años sesenta y setenta, cuando el paro de la agricultura se trasladó al sector servicios, es la dificultad de adaptación. “Es fácil adaptarse a un empleo de camarero”, indica el sociólogo. “Pero es mucho más complicado pasar de ser un albañil al sector de nuevas tecnologías, y esto es aún más difícil a cierta edad”.

El futuro de la clase media

Los datos señalan que el porcentaje de los extremadamente pobres ha aumentado en apenas un lustro del 3,7% al 8,0%, mientras que los pobres han pasado del 16,6% al 18,4%, conformando en total un 26,4% de españoles en situación de pobreza. Por su parte, la considerada como clase alta también ha crecido, del 8,4% al 8,9%. Esta polarización de la sociedad española parecería explicarse por la disolución de la clase media y media alta.

Por mucho que se hable de la importancia de los individuos, las reglas del juego de cada clase son muy determinantes“El análisis puramente económico a menudo oscurece hechos como que realmente algunos albañiles y camareros no eran de clase media, aunque cobrasen lo mismo que los ingenieros”, explica el sociólogo. Ello provoca que los que tenían mejores recursos –es decir, formación académica o puestos de trabajo más altos en la jerarquía– hayan afrontado de manera satisfactoria la crisis, mientras que aquellos que gozaban de rentas semejantes pero peores recursos se hayan visto enfrentados a grandes dificultades.

El autor matiza que determinados sectores laborales han sido especialmente perjudicados, como ocurre con los periodistas, que han notado aún más la crisis que la construcción, sólo que representan un porcentaje mucho menor que aquel por lo que no han resultado tan significativos en el cómputo global.

Buenas noticias para los profesionales liberales

Los que han mejorado su posición son los pertenecientes a las profesiones liberales, que es el grupo en el que menos ha bajado el poder adquisitivo, un 2,9%. Se trata del grupo social que, junto a los directivos, menos está notando la crisis ya que, como explica Martín García, tiene más capacidad de negociación.

Una sociedad más igualitaria es una sociedad en la que el nivel de vida no está determinado por la clase socialPor el contrario, los que más están notando los efectos de las dificultades económicas en lo que concierne a su poder adquisitivo es la clase de servicio bajo, formada por los que poseen diplomaturas o formación profesional superior. En ese grupo, explica Martín García, se clasifican los empleos como enfermeros o trabajadores de imagen y sonido, y se trata de aquel en el que encaja un amplio porcentaje del paro juvenil.

Son los obreros no cualificados los que sufren un mayor desempleo, un 35,2%, en contraste con el 12,3% del año 1977. Les siguen los obreros cualificados (19,5%), los servicios no cualificados (16,6%) y los administrativos-comerciales (12,2%), según los datos de la Encuesta de Población Activa realizada por el INE que recoge el estudio.

Un país más igualitario

“Una sociedad más igualitaria no es sólo una sociedad en la que las diferencias de ingresos son altas o bajas, también es una sociedad en la que el nivel de vida no está determinado por la clase social”, explica el informe, poniendo de manifiesto que en España la adscripción a determinados orígenes aún influye de manera sensible en la vida posterior del ciudadano. “Por mucho que se hable de la importancia de los individuos, las reglas sociales de cada clase siguen siendo muy importantes”, añade el autor.

Martín García concluye que las razones de esta divergencia tienen también un origen político, ya que en esta evolución de la sociedad española influye “cuánto dinero se recauda y de qué manera se reparte”. España es, a ese respecto, uno de los países donde los ricos han perdido menos dinero durante la crisis y los pobres más, a diferencia de Islandia, donde la destrucción del sector financiero conformó un panorama completamente opuesto. 

Alma, Corazón, Vida
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