ALIVIA LOS SÍNTOMAS Y MANTÉN TUS RUTINAS

El decálogo para sobrevivir a la gripe

Las gripes y los resfriados están teniendo una especial virulencia durante esta temporada, aunque el pico de mayor intensidad se alcanzará en febrero

Foto: El malestar general provocado por una gripe puede impedir que se siga haciendo vida normal. (Corbis)
El malestar general provocado por una gripe puede impedir que se siga haciendo vida normal. (Corbis)

Las gripes y los resfriados están teniendo una especial virulencia durante esta temporada, aunque el pico de mayor intensidad no se alcanzará hasta dentro de dos semanas. Pocas son las personas que se libran de las garras de este molesto virus, difícil de tratar y, hasta ahora, incurable.

Cada español sufre una media de entre dos y tres resfriados comunes al año, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la dolencia dura de 3 a 10 días. Hasta que el propio sistema inmunológico no elimine los virus, lo único que podemos hacer es tratar los síntomas para aminorar el dolor de cabeza, la congestión y secreción nasal, la tos o la sensación de malestar general.

Para mantener a raya los resfriados comunes sin tener que modificar en demasía nuestras rutinas y compromisos, se recomienda seguir una serie de sencillos consejos. Sin embargo, numerosos remedios “de la abuela” son mitos y falsas tradiciones sin ninguna base. Los medicamentos pueden ser útiles, sobre todo los analgésicos para bajar la fiebre y dolor, pero no significa que sirvan para curar un resfriado. Para llevar una vida normal, en la medida de lo posible, mientras estemos afectados por el virus, la American Lung Association (Asociación Americana del Pulmón) ha realizado una serie de recomendaciones de eficacia probada. Unas propuestas de las que se ha valido la especialista en salud Megan Willet para elaborar un decálogo con los mejores consejos.

Descongestionantes nasales

Los fármacos descongestivos aminoran la congestión nasal al reducir la hinchazón de las membranas mucosas. En esencia, eliminan el exceso de mucosidad y la suciedad de la nariz mediante una solución de agua con sal o suero. Son especialmente útiles durante la primera fase del resfriado, pero debe evitarse su empleo más de dos o tres días seguidos para que no tengan un efecto rebote.

Gárgaras de agua con sal

El dolor de garganta comienza a aparecer en segunda fase del resfriado. Para aliviarlo se recomienda realizar gárgaras de agua con sal (media cucharada por vaso). Esta solución salina, además de suavizar el dolor y la hinchazón, permite eliminar las sustancias irritantes y las bacterias.

Baño de agua caliente y sales de menta  

Una de las mejores formas para aliviar el malestar general es mediante un baño de agua caliente. Si este se acompaña de sales de baño con esencia de menta, la sensación de relajación será aún mayor y aliviará más el dolor de cabeza. Como alternativa, se pueden hacer baños de vaho, hirviendo el agua y tapándose la cabeza con una toalla. En este último casi se recomienda añadir miel al agua, además de hojas de menta.

Dormir boca a arriba

Conciliar el sueño durante un resfriado no es sencillo, sobre todo si se tiene dolor muscular, de cabeza, tos o fiebre. Una buena estrategia para facilitar la respiración, tener menos tos y aliviar la congestión nasal consiste en dormir boca arriba con un par de almohadas bajo la cabeza y la parte superior del torso.

Humidificadores

La sequedad en el ambiente empeora los síntomas del resfriado. Los humidificadores ayudan a revertir esta situación y a suavizar la congestión. Además, al humedecer el ambiente se dificulta el contagio del virus entre los miembros del hogar.

Calentadores corporales

Colocar en la frente un calentador corporal (los hay que se venden para calentar fácilmente en el microondas) o una compresa caliente calma el dolor y los demás síntomas del catarro. Para que sea más efectivo no debe colocarse solamente en la frente, sino también sobre los hombros.

Limonada y miel

El limón y la miel suavizan y humedecen la garganta, por lo que es recomendable tomar limonada (añadiéndole miel, en lugar de azúcar) para frenar la tos.

Ni fumar ni beber

Los fumadores tienen más posibilidades de caer en los brazos del resfriado y de la gripe, como señalan las estadísticas, así como de agravar sus síntomas a través de la inflamación de la garganta. Por su parte, el alcohol ataca al sistema inmunológico que protege nuestro organismo, deshidrata nuestro cuerpo y favorece la aparición de infecciones.

Extremar la higiene

Para evitar transmitir el virus, o que volvamos a contagiarnos nosotros mismos unos días después, es fundamental extremar la higiene durante los días que dure el resfriado. Limpiar las superficies y objetos que toquemos, además de lavar las manos varias veces al día, frotándolas bien con jabón, es una labor que deberemos intensificar durante la dolencia. Un célebre experimento realizado por la Marina de Estados Unidos puso de manifiesto que después de obligar a los soldados a lavarse las manos cinco veces al día se había conseguido reducir la incidencia del resfriado en nada menos que un 45%.

Descansar 

De igual manera que es importante estar relajado, gozar de las horas de sueño suficientes es esencial para mantenernos fuera del alcance de los resfriados. La razón vuelve a ser la protección de nuestro sistema inmunológico, que es la principal defensa frente a este tipo de infecciones. Ya no se trata sólo de escapar del resfriado común, sino también de muchas otras enfermedades.

Alma, Corazón, Vida
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