EL PANORAMA DE LA SANIDAD, SEGÚN LA OCDE

España aprueba en salud, pero el recorte del gasto traerá problemas a largo plazo

El informe Panorama de la Sanidad 2013, publicado hoy por la OCDE, asegura que la crisis está teniendo un impacto importante en el acceso a la salud

Foto: Los recortes sanitarios causan problemas a todos los niveles. (Randy Faris/Corbis)
Los recortes sanitarios causan problemas a todos los niveles. (Randy Faris/Corbis)

La reducción de la oferta de servicios sanitarios y los cambios en su financiación mediante el aumento de los pagos directos por parte de los pacientes “están afectando al acceso” a los cuidados de ciudadanos de países desarrollados. Así lo asegura hoy la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en su informe sobre las consecuencias que la crisis está teniendo en el suministro de servicios sanitarios a la población. “Después de años de mejora, los tiempos de espera para algunas operaciones en Portugal, España, Inglaterra e Irlanda muestran un incremento”, estima la organización.

El informe Panorama de la Sanidad 2013, publicado hoy por la organización con sede en París, revela que “el gasto total sanitario cayó en uno de cada tres países de la OCDE entre 2009 y 2011, siendo los más afectados aquellos más golpeados por la crisis”.

España se encuentra ligeramente por debajo del promedio de la OCDE en términos de gastos totales en salud per cápita“Este es un revés importante con relación al fuerte crecimiento durante los años anteriores a la crisis”, constataron los autores del informe. El gasto por habitante disminuyó en 11 de los 33 países de la OCDE entre 2009 y 2011, “especialmente en un 11,1 % en Grecia y un 6,6 % en Irlanda”. El crecimiento también se redujo significativamente en otros, incluida Canadá (0,8 % de aumento) y Estados Unidos (1,3 %).

En 2011, España dedicó el 9,3 % de su PIB al gasto sanitario, una proporción igual al promedio en los países de la OCDE (9.3%). España se encuentra ligeramente por debajo del promedio de la OCDE en términos de gastos totales per cápita, con un gasto promedio de 3072 dólares en 2011 (ajustado por paridad de poder de compra), en comparación con un promedio de la OCDE de 3339 dólares.

El gasto sanitario en España creció, en términos reales, un 5,6 % en promedio anual entre 2000 y 2009, más rápido que el promedio de la OCDE de 4,8 %, pero cayó un 0,5 % en 2010 y un 2,8 % en 2011. Este crecimiento negativo se debió a una gran reducción en el gasto sanitario público.

La disminución del gasto sanitario tiene serias consecuencias

Los diferentes gobiernos han actuado en la reducción del gasto sanitario mediante recortes en los precios de los bienes médicos, especialmente los fármacos, y mediante recortes presupuestarios y reducciones salariales en hospitales, destacó la OCDE.

Los hogares con dificultades para pagar sus facturas médicas puede que retrasen para más adelante o incluso renuncien a cuidados sanitarios que necesitanEn toda el área que abarca la OCDE, los grupos de población con menor renta son los más afectados y puede que estén evitando los cuidados, consumir medicamentos o eludir chequeos en casos crónicos, ha advertido la organización. “Esto puede tener consecuencias de salud a largo plazo y consecuencias económicas para los más vulnerables de la sociedad”, agregaron los autores del informe.

En relación con la aportación privada al cuidado de la salud, la OCDE estima que, en algunos países, el peso de esos gastos directos puede crear barreras en el acceso a los cuidados sanitarios y en su utilización. “Los hogares con dificultades para pagar sus facturas médicas puede que retrasen para más adelante o incluso renuncien a cuidados sanitarios que necesitan”, añade la organización.

En su estudio, la OCDE afirma que “la importancia del seguro de enfermedad privado no está vinculada al desarrollo económico de un país”. Además, señala que “otros factores, especialmente los límites a los servicios financiados con fondos públicos, la manera en la que se financian los prestatarios privados, las intervenciones de los poderes públicos sobre los mercados del seguro privado de enfermedad y la evolución histórica son susceptibles de explicar el desarrollo de esos mercados”.

La OCDE estima que se puede medir el peso de los gastos directos en salud, ya sea en proporción sobre la renta total de los hogares o en relación con su consumo total. Los autores del estudio han descubierto que la parte que el gasto médico representaba en el consumo total de hogares de países como el Reino Unido, Holanda, Turquía o Francia en 2011 solo llegaba al 1,5 %. Asimismo, subía a más del 4 % en Portugal, Corea del Sur, México y Chile, mientras que en Estados Unidos, con un 2,9%, los gastos de los hogares en sanidad estaban cerca de la media de la OCDE.

El desafío de las listas de espera

En cuanto a las consecuencias de la crisis sobre el tiempo de espera que hay que asumir antes de algunas intervenciones, la OCDE considera en primer lugar que los plazos prolongados de espera para obtener tratamientos médicos “constituyen un desafío importante de las políticas de salud”.

El informe pone el ejemplo de una operación de cataratas, para la que en 2012 había que esperar algo más de treinta días en Holanda, pero tres veces más en Finlandia o España. “En Portugal y en España los tiempos de espera bajaron de manera significativa entre 2006 y 2010 pero aumentaron desde 2010”, agrega la OCDE en su estudio.

En 2012, añade la organización, una artroplastia de cadera necesitaba de un tiempo medio de espera de 45 días en Holanda pero alcanzaba los 120 días en España, Portugal y Finlandia. “Tras una reducción significativa entre 2006 y 2010, los tiempos de espera para una sustitución de cadera aumentaron desde 2010 en Portugal y en España”, según se afirma en el estudio.

No todo son malas noticias

En otros aspectos, el impacto de la crisis no se ha notado tanto, o se ha notado para bien. Si bien es cierto que las tasas de suicidio aumentaron con el comienzo de la recesión, se han estabilizado desde entonces. La mortalidad causada por los accidentes de tráfico ha disminuido, en parte debido a que la crisis ha provocado una disminución de la circulación en carretera, en parte al endurecimiento de la leyes. España ha sido uno de los países que ha conseguido mayor reducción: el 75%. 

El consumo de alcohol y tabaco también se ha reducido en la mayoría de países. España ptiene un porcentaje de adultos fumadores diarios ligeramente superior a la media de la OCDE (23,9% frente a 20,9%), pero la tasa de fumadores se ha reducido un 25% en la última década. En cuanto al alcohol, el consumo también es más elevado que la media de los países desarrollados (un español toma de media 11, 4 litros al año, frente a los 9,4 que se consumen en el conjunto de la OCDE), pero ha disminuido un 16% entre 1990 y 2011.

El informe llega a otras importantes conclusiones:

  • Por primera vez, en 2011, la esperanza de vida en todos los países de la OCDE superó los 80 años, lo que supone un aumento de 10 años respecto a 1970. Esta tendencia, además, no parece entrar en declive. Los bebés de Suiza, Japón e Italia son los que pueden esperar una mayor longevidad. España es la cuarta de la lista. En concreto, los nacidos en España tienen una esperanza de vida al nacer de 82,4 años, la segunda más alta de la Unión Europea tras Italia (82,7).
  • Las enfermedades crónicas como la diabetes y la demencia cada vez tienen una mayor prevalencia. En 2011, cerca del 7% de los adultos de entre 20 y 19 años tenía diabetes. Se espera, además, que la cifra crezca en los próximos años, dado el esperado aumento de la obesidad en todos los países desarrollados.
  • Durante la pasada década, el mercado de medicamentos genéricos ha crecido en la mayoría de países. Sin embargo, los genéricos no representan más del 25% del mercado en países como Luxemburgo, Italia, Irlanda o Francia. En España su cuota de mercado está en torno al 32%. Mientras, en países como Alemania o Reino Unido la cuota de mercado de los genéricos es ya del 75%.
  • El gasto sanitario que los ciudadanos tienen que afrontar sin ayuda pública crea dificultades de acceso a la asistencia sanitaria en muchas familias. De media, en la OCDE, el 20% del gasto en salud es abonado de forma directa por los pacientes, lo que varía del 10% en Francia o Países Bajos, a más del 35% en México, Chile o Corea del Sur. En España, el 30% de este "gasto adicional" se emplea en salud dental, debido a la pobre cobertura pública en este terreno.
  • Más del 15% de los ciudadanos de la OCDE mayores de 50 años cuida de un amigo o familiar dependiente. 
Alma, Corazón, Vida
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