"la moda es fuente de infelicidad y discrimina"

Cameron Russell, la modelo rebelde que busca la igualdad para las feas

“El mundo de la moda es elitista y vergonzosamente racista. Yo misma me he beneficiado de ello gracias a ganar la lotería genética: mujer, blanca y delgada”

Foto: La modelo Cameron Russell posa antes de la celebración de un desfile. (Corbis)
La modelo Cameron Russell posa antes de la celebración de un desfile. (Corbis)

“El mundo de la moda es elitista y vergonzosamente racista. Yo misma me he beneficiado de ello gracias a ganar la lotería genética: mujer, blanca y delgada”. Esta confesión no llamaría demasiado la atención si no fuese porque su autora es Cameron Russell, la famosa modelo norteamericana que ha copado las portadas de las revistas más prestigiosas del sector, como es el caso de Vogue, y ha sido la imagen de marcas como Calvin Klein, Ralph Lauren, Armani o Prada. Su discurso fue pronunciado durante una de las conferencias de Ted-Global y se ha convertido en el caballo de Troya del mundo de la moda, contando con cerca de 2,5 millones de reproducciones en internet.

Tras una carrera como modelo durante más de diez años, Russell, de 26 años de edad, ha abrazado un mensaje autodestructivo con el que pretende arrojar algo de luz sobre la tiranía de la imagen y sus perniciosos efectos: a un tercio de las jóvenes menores de 18 años no les gusta su cuerpo, lo que ha normalizado la cirugía estética y multiplicado la incidencia de enfermedades como la bulimia o la anorexia.

El Photoshop se ha hecho imprescindible y ya lo moldea todo. Uno de los reflejos más claros de que, como denuncia la modelo, “la imagen es poderosa, pero es también superficial porque responde a construcciones”.

Ella misma reconoce que las fotos de sus campañas publicitarias son fruto de la iluminación, el maquillaje, la peluquería, el estilismo o los posados artificiales que le sugieren los fotógrafos. Su crítico mensaje, que apuntaló durante un discurso de apenas nueve minutos, no ha hecho demasiada gracia en la industria, aunque la viralidad del vídeo deja entrever la necesidad de analizar, desde dentro, la deriva del ideal de belleza femenino y sus consecuencias sobre la sociedad.

Erradicar el trato de favor a las mujeres guapas

La “opresión racial” y la exclusión y la discriminación de las personas que no responden físicamente a unos cánones determinados se han convertido en moneda de cambio en el mundo de la moda, según dencia Russell. Ella misma admite que ha disfrutado de numerosas ventajas en su vida gracias su físico: “El éxito es simplemente una cuestión de tener o no suerte con los genes”. Por eso, su reto para lograr construir una sociedad más justa es “instar a las niñas a que no aspiren a ser como las modelos. “Yo les digo que esta profesión no es una carrera”, pues no te enseña nada, apunta la renegada modelo que cuenta con una licenciatura en economía y ciencias políticas por la Universidad de Columbia.

Las modelos son las mujeres más inseguras del mundo cuando se trata de valorar su físico

Russell reconoce que es fácil no darse cuenta de que “te están tratando de forma diferente, y crees que la gente sólo trata de ser buena y altruista contigo. Sin embargo, cuando ves que a otras personas no las tratan así te das cuenta de por qué lo hacen”. Quizá sea algo inconsciente, pero sobre lo que es necesario reflexionar para alcanzar una sociedad justa en la que impere la igualdad de oportunidades. Su formación académica, dice, le ha abierto los ojos, y asume que es una contradicción desempeñar una profesión como la suya después de haber tenido unos estudios con un enfoque “hiperliberal y feminista”.

A la nada complaciente modelo norteamericana tampoco le tiembla la voz a la hora de criticar la excesiva remuneración económica que ella misma recibe: “A los 16 años ya ganaba más dinero que mi madre y padre juntos”. Una observación que tiene más importancia si cabe al ser hija de dos empresarios de éxito. Su padre dirige la compañía de redes sociales GoLoco y su madre es fundadora de una pujante empresa de alquiler de coches.

“La belleza no es fuente de felicidad”

Para Russell es inevitable que tarde o temprano acabe cambiando la representación de la mujer en el mundo de la moda y de los medios de comunicación. “Tiene que ser más diversa y existe público para que haya más alternativas. La moda es puro capitalismo y tiene que moldearse a la demanda del mercado”, por lo que cree que una mayor diversidad no sólo es deseable, sino también ineludible para los intereses económicos del sector.

De momento no existen señales de cambio pues, según cita Russell, sólo el 6% de las modelos que trabajaron en los más de 500 desfiles celebrados en EEUU para la temporada de otoño e invierno eran negras. Por eso, sus esfuerzos ahora se dirigirán a hacer pedagogía para romper con los estereotipos sobre la belleza. Además, confiesa, “todos los beneficios que he obtenido por que la baraja se inclinase a mi favor no son fuente de felicidad”.

La clave del bienestar, añade la modelo, “no tiene nada que ver con el aspecto físico, sólo hay que conocer a una modelo para darse cuenta de ello. A pesar de que tengan las mejores piernas, el pelo más brillante y la ropa más cool probablemente estarán entre las mujeres más inseguras del mundo por su físico”.
Alma, Corazón, Vida
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