HAWKING Y MARTIN REES ESTÁN ENTRE ELLOS

El equipo de cerebros que lucha contra los verdaderos riesgos

Cambridge pone en marcha un centro para combatir las potenciales catástrofes que nos acechan "a corto plazo y que ponen en peligro a la especie humana"

Foto: El desarrollo de la inteligencia artificial para usos bélicos representa una de las mayores amenazas para humanidad, según el CSER. (Corbis)
El desarrollo de la inteligencia artificial para usos bélicos representa una de las mayores amenazas para humanidad, según el CSER. (Corbis)
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    El sociólogo Ulrich Beck reconoció hace poco más de una semana la necesidad de adaptar su popular teoría sobre la sociedad del riesgo al nuevo paradigma digital. El prestigioso catedrático de Harvard justificó esta reformulación al entender que las amenazas provocadas por las nuevas tecnologías digitales, debido a su capacidad de ataque y control social, revestían tanta o más gravedad que las catástrofes naturales. Ahora, los científicos más reconocidos del mundo acaban de reforzar sus tesis coaligándose en un grupo de trabajo para “salvar a la humanidad” de los nuevos riesgos advertidos por Beck.

    Los ataques cibernéticos, la evolución de la inteligencia artificial con fines bélicos o de control social, el bioterrorismo, la inminente escasez de alimentos, las pandemias, la contaminación del agua y aire y el cambio climático son, por este orden, los principales riesgos a corto plazo a los que nos enfrentamos. Así lo han advertido los integrantes de este panel de expertos que, a pesar de parecer un improbable futurible, ya están evaluando y buscando las mejores estrategias para combatir dichas “amenazas existenciales”.

    El archiconocido Stephen Hawking, el cosmólogo y astrofísico de Cambridge Martin Rees, el ingeniero informático y cofundador de Skype Jaan Tallinn o el exasesor científico del gobierno británico y de la Royal Society Robert May, entre otros, son los cerebros científicos que trabajarán codo con codo para preparar diferentes respuestas a los “desastres potencialmente devastadores para la civilización”. Si realmente el fin del mundo está cerca, no hay nadie mejor que ellos en quienes confiar, y por eso han sido los elegidos.

    Nuevas tecnologías y colapso mundial

    La primera labor del autodenominado Center for the Study of Existential Risk (CSER) se centrará en identificar los eventos catastróficos que podrían devastar el mundo e, incluso, “provocar la extinción de la especie humana”. Un primer informe sobre los “riesgos civilizatorios” que pretenden hacer llegar a los gobiernos de todo el mundo, así como a las sociedades científicas, para animarlos a ser copartícipes de las posibles soluciones.

    la guerra nuclear fue una amenaza que quedó enterrada en el siglo pasado. Hoy en día, es más destructivo un ataque bioterrorista“Muchos científicos estamos preocupados por los riesgos a corto plazo que puede provocar para la especie humana la evolución tecnológica”, explica uno de los comunicados de presentación del CSER. Una advertencia que Rees ya había lanzado en forma de dardo a los dirigentes políticos durante su discurso de clausura de la última edición del British Science Festival: “Los políticos se interesan solo sobre los riesgos menores de la vida cotidiana, como los improbables accidentes aéreos, las supuestas sustancias cancerígenas en los alimentos, la radiación… pero ignoran que de repente pueden hacerse realidad otro tipo de riesgos con consecuencias verdaderamente devastadoras”.

    Para el catedrático de la Universidad de Cambridge vivimos en un mundo “mucho más inseguro de lo que pensamos. En mi opinión, nuestros dirigentes políticos deberían preocuparse más por los hipotéticos escenarios catastróficos que, por suerte, todavía no se han producido, aunque sí pueden hacerlo de forma inesperada y causar un colapso mundial”.

    "La humanidad es más vulnerable" en la Era Digital

    El experto en riesgos de la Universidad de Cambridge, David Spiegelhalter, ha puesto su foco de estudio sobre la creciente dependencia de las nuevas tecnologías digitales, así como en la amenaza que dice suponer la “creación de redes complejas interconectadas”. Una realidad, aseguraba recientemente en un artículo académico, que “hace a la sociedad más vulnerable”. Las estructuras de poder político y económico, así como los sistemas financieros o de suministro energético, “están todos interconectados, lo que significa que en cualquier momento puede producirse un verdadero problema si se concatenan fallos de funcionamiento o son saboteados”, añade el profesor.

    De producirse una interrupción, por ejemplo, del suministro eléctrico por cualquiera de los múltiples motivos posibles, “en apenas 48 horas se agotarían las reservas y no tardarían en comenzar los disturbios”. Una inseguridad que no está exenta de los conflictos por el control de los recursos naturales que puedan producirse en el futuro, y que ya han tenido sus prolegómenos en forma de guerras e invasiones.

    Para Spiegelhalter, “la guerra nuclear fue una amenaza que quedó enterrada en el siglo pasado. Hoy en día, es más destructivo un ataque bioterrorista o el desarrollo de la inteligencia artificial para fines bélicos”. Unas cuestiones que según defiende este profesor de Cambridge, en consonancia con las palabras de su colega Rees, “deben ser prioritarias en la agenda política internacional”.

    Objetivo: “Garantizar la supervivencia de la humanidad”

    La coalición de científicos que conforman el CSER es muy heterogénea, tanto por pertenecer a diversas disciplinas científicas como a distintos centros académicos, pero aunarán esfuerzos en un único objetivo común: “Garantizar un futuro a largo plazo para la especie humana”, según explican en el comunicado de presentación.

    El proyecto todavía se encuentra en proceso embrionario, pero según aseguró Rees en una entrevista concedida al diario británico The Independent, ya cuenta con una amplia red de asesores y colaboradores por todo el mundo. Ahora, sus principales problemas, reconoce, son la financiación y la barrera de la incredulidad sobre la realidad de este tipo de amenazas, que manifiestan tanto la clase dirigente como del gran público. 

    Alma, Corazón, Vida
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