EL DESCUBRIMIENTO SUPONE "UN GRAN AVANCE"

La causa real por la que los hombres engordan al alcanzar la mediana edad

La crisis de la mediana edad se está retrasando en el plano social y psicológico pero sigue siendo puntual en lo biológico. Y todos los hombres engordan

Foto: La crisis de la mediana edad no sólo es psicológica: nuestro físico nota enormemente la llegada de los 50. (Corbis)
La crisis de la mediana edad no sólo es psicológica: nuestro físico nota enormemente la llegada de los 50. (Corbis)

Aunque la crisis de la mediana edad está empezando a retrasarse en el plano psicológico y social, llega siempre con puntualidad británica en lo que respecta a lo biológico.

En torno a los 50 años, las mujeres sufren la menopausia, que se atribuye a una fuerte caída en la producción de estrógenos, la principal hormona sexual femenina y que, además de acabar con la menstruación, provoca otros síntomas, como el incremento de la grasa corporal, sudores, palpitaciones y diversos cambios emocionales.

En los hombres la mediana edad llega también con una serie de cambios físicos: se empieza a acumular más grasa corporal, se pierde fuerza y energía, y disminuye el deseo sexual. Estos cambios, en muchos casos similares a los que sufren las mujeres en la menopausia, se han atribuido tradicionalmente a la caída en la producción de testosterona, la principal hormona sexual masculina. Pero un nuevo estudio, publicado esta semana en el New England Journal of Medicine, asegura que el estrógeno, la hormona femenina que está presente también en los hombres, aunque en menores cantidades, podría ser también responsable de algunos de estos cambios.

“Nuestro estudio trataba de establecer los niveles de testosterona a partir de los cuales diversas funciones fisiológicas comienzan a deteriorarse, para ayudarnos a determinar qué hombres necesitarían ser tratados con suplementos hormonales”, ha explicado en un comunicado el doctor Joel Finkelstein, del departamento de endocrinología del Hospital General de Massachusetts (EEUU) y autor principal del estudio. “Pero la mayor sorpresa nos la llevamos al ver que algunos de los síntomas que se atribuían al déficit de testosterona estaban en realidad causados, parcial o completamente, por la bajada en el nivel de estrógenos, que es inseparable de la bajada de la testosterona”.

El estrógeno, principal responsable de la acumulación de grasa corporal

La testosterona es responsable directa de algunas funciones fisiológicas, pero una pequeña parte de lo que generamos se transforma en estrógeno por la acción de la encima aromatasa. Cuanto más alto es el nivel de testosterona en un hombre, mayor parte de ésta se transforma en estrógeno y, cuanto menor es más disminuyen los niveles de estrógeno.

La falta de estrógeno causa la acumulación de grasa, por lo que parece ser el responsable directo de que los hombres engorden a partir de los 50Los científicos trabajaron con 300 hombres de entre 20 y 50 años, con las funciones reproductoras intactas y sin atisbo de haber entrado en un declive hormonal. Todos los participantes fueron tratados con un fármaco que suprime la producción de todas las hormonas sexuales. Tras esto, algunos hombres fueron tratados con un gel de testosterona, otros con un simple placebo y otros recibieron la testosterona pero, además, un fármaco que bloqueaba la acción de la aromatasa, con lo que dejaron de generar estrógenos. Gracias a esto, los científicos pudieron observar qué síntomas propios de la mediana edad eran atribuibles a cada hormona.

La falta de testosterona parece ser responsable del aumento de la masa corporal magra (sin grasa), el tamaño de los músculos y la fuerza; la ausencia de estrógeno parece ser la principal responsable de la acumulación de grasa: la razón principal por la que los hombres tienen tendencia a engordar a partir de los 50. En lo que respecta al deseo y el rendimiento sexual, la presencia de ambas hormonas parece decisiva.

¿Pueden ayudarnos los tratamientos con testosterona?

En los últimos años se ha estudiado en profundidad la manera en que se debe tratar a los hombres fuertemente afectados por la carencia de testosterona. El mayor ensayo clínico al respecto, conocido como The Testosterone Trial (T-Trial), está siendo desarrollado por el Instituto Nacional de Salud estadounidense, y cuenta con 800 participantes de 12 ciudades del país. Su principal objetivo es comprobar la utilidad de un tratamiento con testosterona, pensado en principio para hombres mayores de 65 años, que pueda incrementar la movilidad, la vitalidad, el rendimiento sexual, la memoria, y la protección ante enfermedades cardiovasculares.

Un nivel de testosterona inferior a 300 nanogramos por decilitro puede provocar problemas sexuales, pero la pérdida de fuerza y la fatiga no suele estar relacionadaEn la actualidad, los médicos prescriben geles de testosterona –que se aplican por vía tópica– entre aquellos hombres que presentan niveles inferiores a 300 nanogramos por decilitro. En opinión de Finkelstein esta cifra, pese a estar generalizada, es arbitraria, y no está respaldada por los ensayos clínicos. Muchos hombres se tratan con la hormona con la intención de sentirse menos fatigados, lidiar con la depresión o incrementar su deseo sexual, pero no siempre estos problemas están relacionados con la falta de testosterona. En general, un nivel de testosterona inferior a 300 nanogramos por decilitro sí puede provocar problemas sexuales, pero la pérdida de fuerza y la fatiga no suele estar relacionada con un déficit de ésta.

Los investigadores responsables del T-Trial, cuyos resultados se publicarán dentro de un año, han acogido con interés la investigación de Finkelstein. En opinión del doctor Peter J. Snyder, profesor de medicina en la Universidad de Pensilvania y director del ensayo, el descubrimiento del papel que juega el estrógeno en los hombres es “un gran avance”, pues, tal como ha explicado al New York Times, hasta la fecha se pensaba que la testosterona era la única responsable de los problemas físicos que sufren los hombre mayores de 50.

Pese al nuevo descubrimiento, todos los médicos insisten en la imposibilidad de tratar a los hombres con estrógeno –aunque sea el principal responsable del sobrepeso que acecha a los mayores de 50–. Cualquier desfase en sus niveles podría causar graves alteraciones. Los hombres tenderían a feminizarse y acabarían desarrollando, entre otras cosas, unos mayores pechos.

La solución pasa por seguir avanzando en el conocimiento del tratamiento con testosterona. Pero, hasta que la investigación alcance nuevas conclusiones, lo mejor es mantenerse alejado de los geles hormonales –un mercado que mueve cerca de 2.000 millones de dólares al año– a no ser que nuestro déficit de testosterona sea grave. Aún queda mucho por estudiar, entre otras cosas, una posible relación entre los niveles de la hormona y el cáncer de próstata. 

Alma, Corazón, Vida
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