Diez píldoras estimulantes para triunfar en los negocios y en la vida
  1. Alma, Corazón, Vida

Diez píldoras estimulantes para triunfar en los negocios y en la vida

Alejandro Suárez es empresario e inversor privado en empresas tecnológicas de carácter innovador desde 1998. Además de ser Vicepresidente de la Asociación

Alejandro Suárezes empresario e inversor privado en empresas tecnológicas de carácter innovador desde 1998. Además de ser Vicepresidente de la Asociación de inversores y emprendedores de Internet, es un prolífico autor y tiene un blog sobre emprendimiento en Teknautas. En 2010 publicóHa llegado la hora de montar tu empresa (Deusto),libro que va ya por su sexta edición y se ha convertido en el manual español de referencia en cuestiones de emprendimiento. Alejándose un poco de los contenidos puramente empresariales, Suárez aborda en su último libro, ¡Sí, puedes! (Alienta), cuestiones propias del coaching motivacional, del que también ha sido un pionero. El libro contiene 40 enseñanzas a modo de "píldoras" de conocimiento que el autor resume a través de un tuit. Esta es una selección de los diez más inspiradores.

1. “La fortuna hace posible que te rías de la suerte. Es una venganza por las veces que ella se ha reído de ti”

La suerte –ya sea buena o mala– es fruto del azar y, por lo tanto, es poco probable que haga aparición de forma inesperada en nuestras vidas. Sin embargo, la fortuna llega a nosotros siguiendo el curso natural de las cosas. Podríamos resumirlo de esta manera: siempre obtendremos las cosas positivas a través de nuestras habilidades, mientras que las negativas llegarán a nosotros incentivadas por nuestros defectos.

2. “La persona con mente dispuesta ve abono donde los demás sólo ven mierda”

Si no te parece divertido lo que haces en tu vida cotidiana, es un síntoma inequívoco de que, sea lo que sea, no lo estás haciendo con motivación. Sí, reconozco que a Lionel Messi le resultará menos complicado sentirse motivado que a un peón de la construcción encargado de esparcir hirviente hormigón en las carreteras. Eso es cierto. Sin lugar a dudas, el operario de la construcción necesita más ánimo para levantarse cada día que la estrella de fútbol. Aún así, todos podemos encontrar algo en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestro día a día, que nos inspire y nos motive. Si no es así significa que no estamos haciendo lo correcto.

3. “Como no eres un libro de matemáticas no puedes esperar que otras personas resuelvan tus problemas”

Siempre encuentras dificultades. En cualquier aventura que emprendas hay un denominador común: jamás será un camino de rosas. Los problemas existen, llegarán y, posiblemente, serán de mayor gravedad de lo que podemos esperar en un primer momento. Si no puedes vivir con la presión de afrontar los problemas y aspiras secretamente a no tener que enfrentarte a ellos, debes abandonar la idea de ser empresario. Los problemas llegan, te lo aseguro. Y deberás convivir con ellos e intentar resolverlos.

La cuestión no es hacer mejor las cosas, sino hacer las cosas mejores4. “Cuando ya lo sepas todo, tan sólo te quedará por aprender lo que sabe el resto del mundo”

La cuestión no es hacer mejor las cosas, sino hacer las cosas mejores. Ahí reside el sentido del verdadero proceso de cambio. Para afrontarlo debemos ser conscientes de dónde está, cuáles son nuestros puntos fuertes y cuáles son los débiles. Contar con una mano amiga crítica que te ayude a darte cuenta por ti mismo de las cosas te hace reconsiderar elementos que creías dominar. Te plantea preguntas poderosas y te obliga a enfrentarte a ellas, enseñándote con ello a encontrar tus propias respuestas.

5. “Si sólo buscas ser productivo sin medida te parecerás a Angela Merkel con unas copas de más, de fiesta en Puerto Banús”

Soy de la opinión de que la productividad no puede ser tratada en términos absolutos. La productividad te debe permitir ser algo más eficiente de lo que eres en el presente, pero sin volverte loco, buscando un término razonable de mejora, y no la enfermiza aproximación al sol. Merced a la productividad puedes ser algo más productivo que las personas de tu entorno y un poco más eficiente de lo que hoy eres, lo justo para que eso aporte una mejora en tu vida. Pero, ¡ojo!, sin convertirte en ningún caso en una máquina de producción, ya que eso te haría un esclavo del trabajo.

6. “Si sólo intentásemos lo que estamos seguros de conseguir, la vida sería un fracaso”

La falta de acción por indecisión es el gran cáncer de la sociedad actual, una sociedad en la que muchos de sus individuos desean realizar cientos de cosas, hablan de ellas, e incluso en ocasiones hasta las planifican, aunque jamás las concluyen y rara vez las comienzan. El que quiere llegar busca caminos; el que no quiere encuentra excusas.

Para ser feliz hay que definir un horizonte propio y avanzar hacia él con determinación7. “El ego es como el traje negro de Spiderman: te hará más fuerte si no dejas que se apodere del control absoluto”

Para mí el ego es una herramienta de trabajo y un mecanismo de defensa que me ayuda a generar la autoestima necesaria para mis actividades cotidianas. El matiz que comparto es que nuestro propio ego no debe cegarnos ni limitarnos. No puedes ser el esclavo del tuyo, sino más bien ponerlo a trabajar a tu servicio. Se trata de una magnífica herramienta de autoprotección que debes saber utilizar, puesto que te puede resultar de mucha ayuda.

8. “Es necesario tener un plan, incluso en el caso de que no tener un plan sea tu plan”

Para ser feliz hay que definir un horizonte propio y avanzar hacia él con determinación. Si no lo hacemos corremos el riesgo de que la inercia social nos haga avanzar mucho más lentamente, y a la deriva. El trabajo sin objetivo es como la comida sin sal: sosa. Acabaremos siendo lo que se espera de nosotros debido a los condicionantes sociales y/o familiares, o por el entorno en el que nos hemos criado y vivido. En muchas ocasiones ése es un error irreparable.

9. “La educación termina cuando al fin has logrado olvidar lo que te han enseñado en el colegio”

Seamos sinceros. Cuando eres mayor, casi todo el pescado está vendido. Eres lo que eres: el resultado de tu formación, de tu familia, de tus inquietudes personales y sociales. Tienes tus ideas y puedes profundizar en ellas o tal vez cambiarlas un poco, formarte mejor, estimularte… pero no podrás cambiar la persona que eres de la noche a la mañana. Si estás acostumbrado a trabajar de 9.00 a 15.00 h, no modificarás tus hábitos de vida por muchas charlas que puedan darte a no ser que estés dispuesto a un sacrificio y cambio profundos. Es y será duro. No seré yo el que te diga que es fácil. Lo que trato de decirte es que valdrá la pena.

Desde el momento en que tenemos claro lo que queremos, debemos hacer lo imposible para conseguirlo10. “Siempre llega un día en el que te arrepientes de las cosas insignificantes para las que nunca tenías tiempo”

Vivir es un asunto urgente. Por ello resulta fundamental que te centres en lo que realmente quieres, identificarlo y exprimir al máximo el tiempo. Desde el momento en que tenemos claro lo que queremos, debemos hacer lo imposible para conseguirlo antes de que se consuma nuestro reloj de arena vital. Comúnmente lo denominamos “ley de vida”. Cada día que pasa se destruyen, como media, cerca de 12.000 neuronas en nuestro cerebro. ¿No te parece que es un motivo más que suficiente para que seamos conscientes de la importancia de aprovechar el tiempo y el “ahora”? Dejar pasar el tiempo hace que las cosas sean más difíciles, que nuestros objetivos se alejen de forma permanente o que, simplemente, nos sea más difícil alcanzarlos.