¿Depresión o conspiración? El enigma de Aaron Swartz
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EL 'HACKER' MÁS POPULAR SE SUICIDÓ

¿Depresión o conspiración? El enigma de Aaron Swartz

El suicidio del desarrollador informático de 26 años Aaron Swartz, sobre el que pesaba una condena de 35 años de prisión y una multa de un

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¿Depresión o conspiración? El enigma de Aaron Swartz

El suicidio del desarrollador informático de 26 años Aaron Swartz, sobre el que pesaba una condena de 35 años de prisión y una multa de un millón de dólares por acceder ilegalmente a la intranet del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) para luego descargar miles de artículos científicos, se ha visto inevitablemente envuelto en la polémica. Las teorías de la conspiración surgieron desde el primer día en que se conoció la noticia, oscureciendo todavía más los verdaderos motivos por los que se habría quitado la vida ahorcándose en su domicilio de Brooklyn. La comunidad hacker de todo el mundo lloró la muerte del que fue uno de los creadores de los RSS, el copyleft, Reddit o Markdown, que facilita la escritura con HTLM en la web. Anonymous incluso atacó los servidores del MIT para señalar responsabilidades y vengar su muerte.

La “intimidación y persecución de la Justicia” a la que se había visto sometido este joven norteamericano durante los últimos meses, según criticaba un comunicado la propia familia del fallecido, es una de las explicaciones más plausibles del suicidio. Sin embargo, los defensores de la libertad de la red van más allá y dejan caer que el FBI algo tiene que ver en esta tragedia debido a la actividad política de este joven en internet. De hecho, la agencia federal de inteligencia llevaba dos años investigándolo por haber sacado a la luz documentos de la corte federal estadounidense.

Foto: La comunidad Anonymous nació en la web 4Chan, lanzada en 2003

Entre la depresión y el asesinato político

El otro extremo en el que pivotan las hipótesis de la muerte tiene que ver con la depresión en la que supuestamente estaba sumido el joven. Unas conclusiones que se ha encargado de difundir el diario New York Times, gracias a supuestas filtraciones policiales, al asegurar que sufría episodios depresivos desde hacía varios años y que ya se había intentado quitar la vida en otras ocasiones. La polémica está servida y los defensores de una u otra hipótesis claramente posicionados.

La prensa de EEUU se ha dedicado estos días a despejar las dudas conspirativas engordando la teoría de la depresión. Para ello han publicado diferentes extractos de las entradas que solía publicar en su blog, algunos de ellas sacadas de contexto, pero bastante concluyentes: “Salir, respirar un poco de aire puro, abrazarse con alguien querido y no sentirse mejor, peor aún, sentirse incapaz de compartir tu alegría con los demás. Todo está teñido de tristeza”.

Sus amigos y colaboradores más cercanos dicen no dar crédito a las “sandeces publicadas por la prensa” respecto a su supuesta depresión. Lawrence Lessig, el famoso activista informático y catedrático de Derecho en la Universidad de Stanford, que trabajó codo con codo junto a Swartz para dar forma a Creative Commons, contradijo las versiones de la prensa al destacar el característico sentido del humor del joven.

A pesar de la rotundidad de Lessig parece que ni los propios amigos del fallecido se ponen de acuerdo entre sí. Cory Doctorow, un activista por la libertad de la red cercano a Swartz, contradecía a Lessig al afirmar en el sitio web Boingboing.net que “hoy todos se preguntan si Aaron se mató porque tenía miedo de ir a la cárcel. Puede ser. Pero Aaron sufría depresión desde hace varios años y hablaba públicamente de ello”.

Stephen Heymann, el fiscal, en el punto de mira

La familia se ha mantenido hasta ahora en medio del fuego cruzado entre los defensores de una u otra tesis sobre los motivos que rodearon la muerte del joven informático. Hasta el momento no han entrado en la polémica, sin dar pistas ni sobre la posible depresión ni sobre la posible implicación del FBI. Su particular cruzada apunta exclusivamente a la Fiscalía y al MIT. “La muerte de Aaron no es simplemente una tragedia personal. Es el producto de un sistema penal en el que reina la intimidación y la persecución. Las decisiones de la oficina fiscal en Massachusetts y del MIT fueron las que contribuyeron a su muerte”, según reza el comunicado de la familia.

Los seres queridos de Swartz han omitido en sus escritos el nombre de uno de los fiscales encargados del caso que está en boca de todo el mundo, Stephen Heymann, a quién sí han señalado los abogados del joven. La comunidad hacker no dudó desde el primer momento en incendiar la red acusándolo directamente de la muerte del joven informático. Y es que ya en 2008, el hacker Jonathan James se quitó la vida en medio del transcurso de una investigación federal encabezada por el mismo fiscal. En la nota que dejó James ponía de relieve su falta de fe en el sistema judicial norteamericano, pues creía que aunque se llegase a demostrar su inocencia acabaría pasando el resto de su vida en cárcel.

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