“Ofrezco cincuenta millones de euros si te casas con mi hija”
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UNA OFERTA QUE NADIE SE ATREVERÍA A RECHAZAR

“Ofrezco cincuenta millones de euros si te casas con mi hija”

Hay determinadas cosas que el dinero no debería poder comprar, pero, ¿está un buen marido entre ellas? Según el multimillonario chino Cecil Chao Sze-Tsung (ninguna relación

Foto: “Ofrezco cincuenta millones de euros si te casas con mi hija”
“Ofrezco cincuenta millones de euros si te casas con mi hija”

Hay determinadas cosas que el dinero no debería poder comprar, pero, ¿está un buen marido entre ellas? Según el multimillonario chino Cecil Chao Sze-Tsung (ninguna relación con Mao Tse Tung), parece ser que sí, ya que  ha prometido recompensar con unos quinientos millones de yuanes chinos (unos sesenta millones de euros) al hombre que sea capaz de enamorar a su hija. Lo más llamativo del caso es que, a diferencia de lo que uno podía imaginar después de una infancia llena de las clásicas historias de princesas y patitos feos de los cuentos infantiles, el problema no es la belleza de la joven (que, a juzgar por las fotografías, se encuentra fuera de discusión).

En realidad, el reto que tiene por delante aquel hombre que pretenda obtener los sesenta millones de euros es mucho más complejo que cumplir ante el altar y en la noche de bodas, ya que debe conquistar a la hija del magnate, Gigi Chao. Algo harto difícil por dos razones: la primera, que no le gustan los hombres. Y la segunda, y aún más importante, que se encuentra profundamente enamorada de su pareja desde hace siete años, su compañera Sean Eav, con la que se cree que ha contraído recientemente matrimonio en Francia. Algo imperdonable en la sociedad china, donde además de los condicionantes culturales, el matrimonio entre personas del mismo sexo sigue sin estar reconocido.

No me importa que sea rico o pobre, sólo quiero que sea generoso y tenga buen corazónLa forma de vida de Gigi es, probablemente, mucho más occidental de lo que su padre desearía, ya que lleva viviendo en Europa desde mediados de los noventa, cuando partió a la Universidad de Manchester para estudiar arquitectura, una carrera que concluyó en 1999. Con posterioridad ha formado parte del equipo del célebre arquitecto británico Sir Terry Farrell. Ahora mismo, asegura en su perfil de Facebook que trabaja como directora ejecutiva en Cheuk Nang (Holdings) Limited, es decir, la empresa de su padre con base en Hong Kong, que se está beneficiando de la campaña publicitaria que indirectamente ha generado esta proposición indecente.

Sze-Tsung ha negado todos los rumores, a pesar de que la cuenta de Facebook de su hija esté plagada de fotografías de su hipotética pareja, y afirma que su hija sigue estando soltera y disponible: una manera de promocionar su producto al mismo tiempo que oculta al resto de la sociedad china una situación complicada. “No me importa que sea rico o pobre, sólo quiero que sea generoso y tenga buen corazón”, ha manfiestado Sze-Tsung respecto a las características que desea que recoja el pretendiente de su hija. A cambio, ofrece “una mujer bella y con talento, dedicada a sus padres, generosa y que le gusta dedicarse al voluntariado”, tal y como afirmaba en las páginas del South China Morning Post.

Un polémico playboy

No se puede negar que Sze-Tsung tiene experiencia en el tema, ya que en alguna ocasión ha afirmado haberse acostado con 10.000 mujeres diferentes. De hecho, las tres hijas de Sze-Tsung son producto de tres relaciones con mujeres diferentes: ningún medio de comunicación ha dudado dos veces en utilizar el concepto playboy para referirse a la acaudalada celebridad de 77 años. Pocas veces ha hablado Gigi Chao de la relación con su padre (y aún no se ha manifestado en público sobre la oferta realizada por él), pero en las ocasiones en que lo ha hecho, como en una entrevista en 2007, aseguraba que su padre siempre le ha dejado bastante libertad, y que, de hecho, su relación con él era más de amistad que de padre e hija.

Sze-Tsung, por su parte, ha aclarado que no va a forzar a su hija a casarse con nadie; otra cosa es que la recompensa por conquistarla sea tan cuantiosa. La única expresión pública de Gigi se ha producido en su cuenta de Facebook, donde afirmaba que le ponía “los pelos de punta” el crecimiento exponencial de sus amigos en la red social. También en Twitter, donde decía que de repente había recibido “miles de nuevos seguidores”, a pesar de que nunca lo utiliza. ¿Serán meros curiosos o firmes candidatos potenciales a conquistarla?

Hasta 1991, la sodomía podía llegar a ser castigada con cadena perpetuaEntra dentro de lo normal que Sze-Tsung no quiera forzar a su hija a pasar por el altar porque, al fin y al cabo, él nunca lo ha hecho, y sus descendientes han sido producto de relaciones con mujeres con las que nunca llegó a formalizar su relación. No es la primera vez que el magnate salta a las portadas de los periódicos por una polémica: en 2003, tuvo que ser rescatado de un Rolls Royce en llamas en el que se encontraba junto a su novia de aquel entonces. Amor, lujo y peligro, ¿quién da más?

La problemática homosexual en China

A pesar de lo que se podría pensar en un primer momento, hoy en día la relación de las autoridades chinas con las leyes sobre la homosexualidad es mucho más ambigua y permisiva de lo que fue en el pasado inmediato, aunque faltan muchos pasos por darse. En Hong Kong, ciudad natal de Gigi, las prácticas homosexuales estaban penadas hasta 1991 y podían llegar a ser castigadas con cadena perpetua. Pero la apertura de la sociedad china provocó que la sodomía terminase siendo despenalizada, aunque las propuestas de la introducción de leyes anti-discriminación no hayan terminado de prosperar. Debido a que cada región se rige por leyes diferentes, es complicado establecer un frontera clara entre lo que está permitido en el país asiático y lo que no. Este mismo verano ha tenido lugar el primer matrimonio por el rito budista entre dos mujeres en la isla vecina de Taiwán, lo que ha sido considerado como un paso de gigante en pos de la conquista de los derechos sociales de los homosexuales en el continente asiático.

En la doctrina budista no existe ninguna clase de distinción entre homosexuales y heterosexuales y, de hecho, la literatura tradicional china ha retratado con relativa frecuencia el amor entre personas del mismo sexo. A pesar de ello y de la actuación de organizaciones como Rainbow Action o Tonghzi Culture Society, los gobernantes siguen mostrándose poco reacios a admitir una reforma de las leyes, lo que probablemente (junto a la publicidad que ha generado) haya llevado al magnate a realizar esta oferta que pocos se atreverían a rechazar. ¿Logrará al final Cecil Chao Sze-tsung su objetivo?