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Los nueve lazos que hacen que tus relaciones perduren
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ASÍ SON LAS PAREJAS QUE FUNCIONAN DESPUÉS DE DIEZ AÑOS

Los nueve lazos que hacen que tus relaciones perduren

¿Es posible seguir enamorado de la misma persona más de diez años, o simplemente nos engañamos a nosotros mismos a partir de determinado momento? Según un

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Los nueve lazos que hacen que tus relaciones perduren

¿Es posible seguir enamorado de la misma persona más de diez años, o simplemente nos engañamos a nosotros mismos a partir de determinado momento? Según un reciente estudio realizado en la Universidad de Stony Brook en Nueva York, parece ser que sí es posible. A partir de una muestra de 161 matrimonios estadounidenses, los investigadores descubrieron cómo casi la mitad de los encuestados afirmaban seguir tan enamorados o más de su pareja que durante los primeros meses de relación, un decenio más tarde. En el mismo estudio, los científicos desentrañaron cuáles eran las características que compartían todas estas relaciones duraderas.

El artículo, titulado ¿Es el amor a largo plazo algo más que un fenómeno raro? Y si es así, ¿cuáles son sus correlatos?, publicado en el Social Psychological and Personality Science, se presenta como uno de los pocos que han abordado el tema de las relaciones duraderas. El grupo de investigadores señalaba que la razón para llevar a cabo dicho estudio era que la mayor parte de estudios sobre el amor se realizan con jóvenes universitarios, y en un plazo corto. Por ello mismo, señalaban, el amor duradero parece haber permanecido al margen de las investigaciones sociales.

Los investigadores descubrieron cómo el 40% de las mujeres encuestadas afirmaban seguir tan enamoradas de su pareja como al principio, un porcentaje que bajaba al 35% en el caso de los hombres. Se trata de los resultados que obtuvieron a nivel nacional, puesto que al centrarse en el área de Nueva York, el porcentaje descendía al 19% en el caso de las mujeres y 29 en el de los hombres. Los investigadores recuerdan que los datos reflejan fielmente las estadísticas que afirman que Nueva York y los estados del noreste americano son los más infelices del país.

Romanticismo, pero no obsesión

Uno de los encargados de llevar a cabo tal investigación, el profesor de neurociencia social Arthur Aron, lleva décadas preguntándose qué es lo que nos mueve a enamorarnos y a garantizar la buena salud de una relación. El investigador ha descubierto que la pasión, aunque importante, no es el factor principal, ya que la mayor parte de las parejas que afirmaban no estar contentas en la relación reconocían que mantenían una vida sexual muy activa. Tampoco el mero sentimiento romántico es suficiente. Como se afirma en el artículo, “las personas con problemas en su matrimonio suelen afirmar sentirse muy atraídas hacia sus parejas, pero al mismo tiempo tener grandes conflictos en otras áreas”.

Una de las aseveraciones que siempre ha defendido el investigador es que el amor a largo plazo está caracterizado por la desaparición del impulso obsesivo que caracteriza a la relación en sus primeras fases, y que sólo si este logra sustituirse por otras virtudes –intensidad, intimidad física y compromiso– podrá salir adelante.

A continuación, presentamos aquellas características que solían compartir las parejas más exitosas que contestaron a la encuesta:

1.- Pensar de forma positiva sobre tu pareja. La investigación comprobó de qué manera los casados más felices mantenían una buena opinión de sus parejas, y relativizaban o ignoraban sus aspectos negativos. Según el grupo de científicos, recordar continuamente las características que menos nos gustan de nuestras parejas suele conducir a que les demos más importancia de la que realmente tienen, lo que puede provocar que las consideremos como un escollo insalvable.

2.- Pensar en tu pareja cuando está lejos. En las primeras fases de una relación es común que la falta del ser querido nos lleve a sentimientos de angustia o desamparo, señala Aron. Con el tiempo, es normal que tal necesidad se atenúe. Otra cosa es que jamás nos paremos a pensar en nuestra pareja, signo de que nuestra relación está tocando a su fin. Según descubrió la investigación, una pareja que funciona implica siempre una cierta carga de peso cognitivo a lo largo del día.

3.- Disfrutar de actividades interesantes. Para Aron, lo más importante para que una pareja funcione a largo plazo. Según el estudioso, los primeros meses de una relación suelen ser tan fascinantes porque significan todo un proceso de conocimiento entre ambos enamorados. Según comenzamos a saber todo de nuestra pareja, el entusiasmo decrecerá. En nuestra mano se encuentra buscar nuevas cosas que compartir, tareas que realizar y novedades que introducir en nuestra vida.

4.- Pasar tiempo juntos. Cuanto más tiempo se pasa con una persona, más cariño se siente hacia ella. Parece ser que el célebre refrán de que “el roce hace el cariño” es cierto. Según el estudio, compartir la más nimia actividad contribuye a reforzar la complicidad de la pareja. Por ejemplo, compartir las tareas del hogar puede ser clave en nuestra relación, ya que además de llevarnos a pasar tiempo juntos acabará con las rencillas que puedan surgir a la hora de repartir tales labores. Se trata de un factor que resultaba más importante para los hombres encuestados que para las mujeres.

5.- Expresar afecto. Las parejas que más felices se encontraban con su pareja eran las que más muestras de afecto destinaban a su compañero. Sin embargo, no se trataba de sustanciales demostraciones de amor o de grandes gestos, sino contactos a veces inapreciables, como una pequeña caricia en el hombro, un beso en la mejilla o un pellizco en la cintura.

6.- Responder al contacto de tu amado

La mayor parte de los felices encuestados del estudio de la Universidad de Nueva York afirmaba que sentían cómo su cuerpo respondía cada vez que su pareja les tocaba, provocando una sensación que no se repetía con ninguna otra persona. No es necesario consumar el contacto sexual, sino que el sentimiento aparecía al más mínimo toque.

7.- Ser feliz. Aunque recomendable en todos los aspectos de la vida, sentirte bien contigo mismo provocará que los sentimientos que se mantienen hacia los demás sean mucho más fuertes. Por el contrario, una sensación continua de malestar y estrés provocará que tu relación peligre, puesto que suele producir una visión negativa de la realidad.

8.- Sentir pasión por la vida. De manera semejante a lo que ocurre con la felicidad, enfrentarte a la vida diaria con emoción y entusiasmo es la mejor manera de garantizar una buena relación con tu pareja. Aquellas personas que tenían muchos hobbies y aficiones y aún se sentían entusiasmados ante la perspectiva de hacer cosas nuevas en su día a día, eran los que más éxito tenían en su vida amorosa.

9.- Deseo físico. Aunque la pasión no garantice la felicidad, aquellas parejas más felices solían mantener unas relaciones sexuales frecuentes y deseadas. Lo que diferenciaba los idilios más saludables de los más problemáticos es que, aunque en ambos casos la frecuencia de los encuentros sexuales fuese alta, en las parejas felices el deseo tenía su origen en compartir algo muy íntimo con la pareja, no únicamente de encontrar un alivio físico.

¿Es posible seguir enamorado de la misma persona más de diez años, o simplemente nos engañamos a nosotros mismos a partir de determinado momento? Según un reciente estudio realizado en la Universidad de Stony Brook en Nueva York, parece ser que sí es posible. A partir de una muestra de 161 matrimonios estadounidenses, los investigadores descubrieron cómo casi la mitad de los encuestados afirmaban seguir tan enamorados o más de su pareja que durante los primeros meses de relación, un decenio más tarde. En el mismo estudio, los científicos desentrañaron cuáles eran las características que compartían todas estas relaciones duraderas.