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La información es poder
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La información es poder

Francis Bacon acuñó la frase “la información es poder”, pero ¿es aplicable al campo de la Salud Sexual y Reproductiva de la Mujer, especialmente al embarazo,

Francis Bacon acuñó la frase “la información es poder”, pero ¿es aplicable al campo de la Salud Sexual y Reproductiva de la Mujer, especialmente al embarazo, parto y postparto? Parece ser que sí, o, al menos, reduce la ansiedad, incrementa la sensación de control de la situación y la satisfacción, así como la sensación de haber tomado una decisión informada. Así concluye un metaanálisis hecho recientemente en Reino Unido sobre ayuda en la toma de decisiones en obstetricia, publicado en el British Medical Journal[1], aunque es necesaria más investigación.

Hace años que en el campo de la Psicología de la Salud se está estudiando el papel de la información en temas de salud y enfermedad. Por ejemplo, en la preparación para intervenciones quirúrgicas, la información y el apoyo psicológico ayudaron en la recuperación, necesitando menos días de estancia hospitalaria y menos sedantes. Asimismo, las personas informadas tuvieron menos fiebre y menos complicaciones[2].

En el tema del parto, se sabe que la preparación psicológica para el mismo ayuda a reducir el estrés durante el embarazo, a normalizar el estatus psicoemocional y a disminuir la cantidad de complicaciones del embarazo y el parto. Las claves son la sensación de participación y de control en el proceso, la conciencia y alivio de la ansiedad y el dolor.

El efecto de la información se podría explicar de la misma manera que funcionan los placebos. Según algunas investigaciones, cuando una persona cree que se está tomando un fármaco que reducirá o eliminará su sintomatología, se activan en el cerebro núcleos relacionados con la producción de dopamina, neurotransmisor responsable de sentimientos de placer. Uno de esos núcleos es el Accumbens, que tiene un papel importante en las relaciones de recompensa, placer, adicción, risa y miedo.

Aunque sabemos que “la información es necesaria, pero no suficiente”. No se trata sólo de informar del proceso normal, sino de afrontar dificultades, mejorando la capacidad para hacerles frente. Puede que haya otros factores influyentes, como el estado previo al embarazo, experiencias negativas respecto a procedimientos médicos, obstétricos, el entorno familiar, social, laboral, o experiencias adversas en la infancia. Aún así, la información puede ser básica para dar más fuerza y poder a mujeres en situación vulnerable, que en otras circunstancias no tuvieron opción de decidir, participar, ser respetadas o tomadas en cuenta.

Independientemente de los beneficios de la información, está el tema del derecho a la misma. Según recoge el artículo 10.6 de la Ley general de Sanidad, todo paciente tiene el derecho a escoger libremente entre las opciones terapéuticas presentadas por el responsable médico de su caso y es necesario el consentimiento escrito del usuario para cualquier intervención. Para ello existe el Consentimiento Informado que implica el derecho de los pacientes a conocer “con motivo de cualquier actuación en el ámbito de su salud, toda la información disponible sobre la misma”, información que “comprende, como mínimo, la finalidad y la naturaleza de cada intervención, sus riesgos y sus consecuencias”. A fin de garantizar este derecho, el Ministerio de Sanidad, en su Estrategia de Atención al Parto Normal, ha editado el Plan de Parto y Nacimiento que sería el equivalente legal a un Consentimiento Informado. Sobre los aspectos jurídicos en la atención al parto, este documento puede aclarar muchos conceptos.

Lo miremos por donde lo miremos, la información es poder. Y el poder hace a las personas fuertes para afrontar cualquier adversidad y para disfrutar cuando todo va bien.

[1] Say R., Robson S. y Thomson R. (2011): Helping pregnant women make better decisions: a systematicreview of the benefits of patient decision aids in obstetrics. BMJ Open. 2011 Dec 21;1(2):e000261.

[2] Moix, J., Casas, J.M., López, E., Quintana, C., Ribera, C. y Gil, A. (1993): Facilitación de la recuperación postquirúrgica a través del suministro de información y del apoyo psicológico. Control de Calidad Asistencial, 8, 13-17.

Francis Bacon acuñó la frase “la información es poder”, pero ¿es aplicable al campo de la Salud Sexual y Reproductiva de la Mujer, especialmente al embarazo, parto y postparto? Parece ser que sí, o, al menos, reduce la ansiedad, incrementa la sensación de control de la situación y la satisfacción, así como la sensación de haber tomado una decisión informada. Así concluye un metaanálisis hecho recientemente en Reino Unido sobre ayuda en la toma de decisiones en obstetricia, publicado en el British Medical Journal[1], aunque es necesaria más investigación.