EL GANADO CONTAMINA MÁS QUE LOS TRANSPORTES

La solución al cambio climático, comer la mitad de carne

El consumo de carne en el mundo desarrollado deberá reducirse a la mitad antes de 2050, si queremos lograr el objetivo marcado por el Grupo Intergubernamental

Foto: La solución al cambio climático, comer la mitad de carne
La solución al cambio climático, comer la mitad de carne
Autor
Tags
    Tiempo de lectura5 min

    El consumo de carne en el mundo desarrollado deberá reducirse a la mitad antes de 2050, si queremos lograr el objetivo marcado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático –un organismo dependiente de la ONU, conocido como IPCC por sus siglas en inglés-, para reducir uno de los gases de efecto invernadero más importantes: el óxido nitroso (N2O). Esta es la conclusión a la que llega un nuevo estudio, publicado hoy en la revista científica Enviromental Research Letters.

    El óxido nitroso es el tercer elemento que más contribuye al cambio climáticoLa nueva investigación viene a complementar las conclusiones que alcanzó la IPCC en su último informe, de 2007, en el que advirtió que las concentraciones de óxido nitroso habían aumentado de un valor preindsutrial de 270 ppb a un valor de 319 ppb en 2005. Aunque hay factores naturales, más de una tercera parte del aumento se debe directamente a la actividad humana, principalmente en relación a la agricultura.

    El estudio, dirigido por el doctor Eric A. Davidson del Woods Hole Research Center de Massachusetts (EE.UU.), muestra la magnitud del cambio necesario para estabilizar las concentraciones atmosféricas de N2O, así como la necesidad de optimizar la dieta de la creciente población humana. 

    El óxido nitroso es el tercer elemento que más contribuye al cambio climático, por detrás del dióxido de carbono (CO2) y el metano (CH4), pero, no obstante, presenta un gran desafío, pues es esencial para la producción alimenticia, con el dilema que esto conlleva. Se trata, además, del más potente de los tres gases de efecto invernadero, ya que absorbe mucho mejor las radiaciones infrarrojas; por suerte, las emisiones de origen humano de N2O son tan sólo de seis millones de toneladas métricas que, comparadas con las 10.000 millones de toneladas que emitimos de CO2, parecen incluso una cifra moderada.

    Un gas de origen agrícola

    La mayor fuente humana de N2O procede del uso de fertilizantes sintéticos en las explotaciones agrícolas y del almacenamiento y uso de estiércol. El nitrógeno que contienen los fertilizantes y el estiércol es degradado por los microbios que viven en el suelo y se libera a la atmósfera en forma de óxido nitroso.

    El ganado es responsable del 18% de las emisiones de gases que producen el efecto invernaderoEl doctor Davidson cree que las emisiones de N2O podrían disminuir significativamente mediante la reducción del consumo per cápita de carne en el mundo desarrollado, que contribuiría de forma decisiva a reducir la demanda de fertilizantes y la producción de estiércol. 

    La relación entre carne y efecto invernadero no es nueva. Según un informe de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) el ganado causa, directa e indirectamente, el 18% de las emisiones de gases que producen el efecto invernadero, un porcentaje mayor que el del transporte. No sólo es responsable de gran parte de la emisión de óxido nitroso, debido a su exigencia de estiercol y fertilizantes -según este informe es responsable del 65% de las emisiones humanas de este gas-,también genera el 37% del metano, debido a la fermentación entérica de los rumiantes (el proceso digestivo propio de estos animales).

    En su primer informe, de 1990, la IPCC ideó cuatro vías para atajar la concentración de gases de efecto invernadero. Davidson ha evaluado los cambios necesarios para alcanzar cada una de las metas. Los planes menos agresivos podrían ser alcanzados mediante una reducción en el consumo de carne, el desarrollo de nuevas prácticas agrícolas y una reducción de las emisiones industriales. El cuarto plan, el más duro de todos, que imagina la evolución del planeta hasta 2050, sólo se podría alcanzar mediante una reducción del 50% en la emisión de NO2, lo que supondría una reducción similar en el consumo de carne. 

    Un escenario poco alentador

    El consumo de carne por persona aumentará en el mundo desarrollado de los 78 kg al año de 2002 a 89 kg en 2030Para realizar estos cálculos, el doctor Davidson ha utilizado datos de la FAO. Según esta organización, la población mundial habrá aumentado casi en 9.000 millones de personas en 2050 y el consumo diario de calorías per capita será de 3130 kcal (algo menos del consumo actual en España, 3.270, y bastante menos que el de EE.UU., 3.770, pero mayor que la media actual del mundo subdesarrollado, por debajo de 2.500).

    Según Davidson, y si continúa la tendencia al alza, el consumo de carne por persona aumentará en el mundo desarrollado de los 78 kg al año de 2002 a 89 kg en 2030 y en los países en desarrollo de 28 kg a 37 kg.

    ¿Sería posible reducir el consumo de carne a la mitad? Davidson es muy claro al respecto: “Si me hubieras preguntado hace 30 años si sería posible prohibir fumar en los bares me habría reído y habría dicho que eso nunca lo veríamos. ¿Son posibles cambios similares en la dieta? Dependerá de nuestra educación alimenticia, pero además del precio de la carne. Algunos economistas especializados en agricultura creen que el precio de la carne se va a incrementar, así que el consumo caerá”. En cualquier caso, sólo el tiempo nos dirá que ocurrirá realmente. Tal como Davidson reconoce, "son previsiones que entran el terreno de la especulación".  

    Alma, Corazón, Vida
    Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
    3 comentarios
    Por FechaMejor Valorados
    Mostrar más comentarios