MÁS ACCIÓN Y MENOS FORMACIÓN, CAUSA DEL ÉXITO

"Te doy cien mil dólares para que dejes la universidad"

El multimillonario estadounidense Pether Thiel, conocido por ser uno de los primeros inversores de Facebook y fundador de Paypal, anunció que financiaría las ideas de veinte

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"Te doy cien mil dólares para que dejes la universidad"
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    El multimillonario estadounidense Pether Thiel, conocido por ser uno de los primeros inversores de Facebook y fundador de Paypal, anunció que financiaría las ideas de veinte estudiantes, de entre catorce y veinte años, que estuvieran dispuestos a dejar la universidad para montar su propia empresa, y a los que daría 100.000 dólares para que hicieran realidad sus proyectos. Thiel ha dicho en repetidas ocasiones que busca animar a algunas de las mejores mentes jóvenes del país para que se centren en algo más que obtener un título y un trabajo y dejen de estudiar para poner sus ideas en acción.

    En una tribuna del New York Times, Thiel no tuvo ningún reparo en atacar frontalmente la enseñanza superior: “Para algunas personas, en algunas universidades, puede que las carreras valgan lo que cuestan. Pero muchos otros millones de personas están pagando el cuádruple que lo que pagaban sus padres 25 años atrás (sin contar la inflación) por una credencial imprecisa, que les da pocos conocimientos y habilidades y les genera una deuda inasumible”.

    Una figura controvertida

    Thiel no predica con el ejemplo. Tal como ha informado Reuters, la próxima primavera estará dando una clase en la Universidad de Stanford, el mismo centro donde estudió filosofía. Ante las críticas ha echado más leña al fuego: “Si hago bien mi trabajo, esta será la última clase que tendrán que tomar”.

    Las opiniones de Thiel han levantado todo tipo de animadversiones en la prensa anglosajona. Jaco Weiberg, redactor jefe de la revista Slate, le dedicó un artículo completo en el que le acusó de "inflar su enorme ego tratando de que los jóvenes le imiten". En su opinión, un país en el que todos los chicos sueñan con ser el próximo Zuckerberg no necesita más emprendedores, y es peligroso desviar a los jóvenes del amor por el conocimiento al amor por el dinero.

    Por supuesto también tiene defensores, sobre todo en el mundo empresarial. Nick Saint le dedicó un artículo en The Business Insider: "Nadie duda que la universidad puede ser intelectualmente muy gratificante para las personas que están hechas para ella. Pero el logro de Thiel consiste en ayudar a los jóvenes brillantes y motivados que en vez de ir a la universidad prefieren montar una compañía. Nos parece una muy buena idea". 

    Un movimiento que se extiende

    El multimillonario fundador de Paypal es la cabeza visible de una corriente de opinión que se está extendiendo, cada vez con más fuerza, por el mundo de los negocios y que pone en entredicho la utilidad de la educación universitaria y de posgrado.

    Jobs, Zuckerberg y Gates dejaron la universidad prematuramenteNo es el único. Muchos destacados emprendedores de la historia abandonaron la universidad prematuramente. Steve Jobs, el recientemente fallecido fundador de Apple, asistió sólo un semestre al Reed College, pues decidió dejar la escuela para fundar Apple. Mark Zuckerberg abandonó la Universidad de Harvard tras crear Facebook –y ser expedientado por publicar perfiles privados de la intranet de la universidad– y se convirtió en 2008, con 23 años de edad, en el millonario más joven de la lista de Forbes. Bill Gates dejó también la Universidad de Harvard, tras estudiar en ella tres años, para dedicarse íntegramente a su propia compañía, Microsoft. Unos años más tarde se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo.

    Los tres abandonaron la universidad, en la que no destacaron especialmente, para llevar a cabo sus proyectos. Los tres lideran historias de éxito personal y, con sus luces y sombras, son personajes carismáticos de una gran influencia en el mundo de los emprendedores. La pregunta es difícil de evitar: ¿de verdad es necesaria la formación para triunfar en el mundo de los negocios?

    Las escuelas y universidades se defienden

    Los centros educativos no ven con buenos ojos este tipo de críticas. En una época en la que la formación no garantiza nada, cada vez es más difícil justificar la necesidad de obtener un título universitario. Por un lado se sigue defendiendo que una mayor formación implica mayor empleabilidad, mayores posibilidades de encontrar un trabajo. Esto es cierto, pero sólo a partir de un nivel formativo y para determinados trabajos. Un 19% de los licenciados españoles están en paro. Por otro lado, existe una sobrecualificación. En muchas disciplinas es muy difícil encontrar un trabajo si se tiene, por ejemplo, un doctorado, pues ninguna empresa quiere pagar más por un empleado con una cualificación que no necesitan realmente.

    No se puede plantear que el emprendimiento y la formación sean fuerzas opuestasCarlos Cuervo-Arango, director de la Nebrija Business School y decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la misma universidad, cree que la formación siempre es necesaria, incluso para montar una empresa: “Para emprender es necesario talento e iniciativa, que son actitudes de cada persona, pero también conocimientos, necesarios para realizar un proyecto viable”. En su opinión, las escuelas y universidades deben de fomentar una doble vía, pues “no es posible la acción sin formación, pero ésta no sirve de nada si no se pasa a la acción”.  En cualquier caso, cree que no se puede plantear que el emprendimiento y la formación sean fuerzas opuestas, pues siempre resultan complementarias.

    Es cierto que la formación es necesaria pero, ¿lo son siempre las escuelas y universidades? Thiel defiende que en el nuevo contexto tecnológico, “el proceso de aprendizaje se debe hacer durante toda la vida” y, en la mayoría de los casos, no es necesario gastar tanto dinero en la universidad.

    En España el caso es distinto, pues existen universidades públicas de prestigio y estudiar no es tan caro como Estados Unidos. Lo que sigue siendo una inversión considerable son los posgrados, sobre todo aquellos que imparten las Escuelas de Negocio. Cuervo-Arango cree que los centros educativos son conscientes de que ya no basta con impartir conocimientos. En su opinión, la educación académica alejada de la realidad, que ha sido característica en la universidad española, y en sus másteres y doctorados, ya “está pasada”. Ahora es necesario acompañar la formación con prácticas, acercar la universidad a la realidad laboral. “Es una tendencia que se va imponiendo cada vez más”, concluye el decano. 

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