Cariño, ya estamos en enero, nos vamos a divorciar
  1. Alma, Corazón, Vida
LAS SEPARACIONES AUMENTAN UN 5% EN LOS PRIMEROS DÍAS DEL AÑO

Cariño, ya estamos en enero, nos vamos a divorciar

Año nuevo, vida nueva, ya lo dice el refrán. Muchas parejas se lo toman al pie de la letra y deciden dar el paso definitivo de

Foto: Cariño, ya estamos en enero, nos vamos a divorciar
Cariño, ya estamos en enero, nos vamos a divorciar

Año nuevo, vida nueva, ya lo dice el refrán. Muchas parejas se lo toman al pie de la letra y deciden dar el paso definitivo de la separación en los primeros días del año, una vez superada la resaca de unas fiestas navideñas amargas. Según datos del Consejo General del Poder Judicial, en enero hay un 5% más de divorcios y separaciones que en otros meses del año, lo que demuestra que mucha gente decide comenzar el año con ‘buen pie’.

El hecho de llevar a cabo una decisión tan importante cuando el año es todavía joven tiene varias razones, como explica la psicóloga Sacramento Barba, especialista en mediación en rupturas de pareja. “En estas fiestas parece que predominan algunas ideas irracionales, como la que dicta que hay que estar contento y feliz sí o sí. La gente tiene expectativas muy altas sobre lo ‘bien’ que va a salir todo y cuando no ocurre así se genera un conflicto y nacen los sentimientos negativos”, explica.

Además la época navideña es especialmente propensa a que surjan roces entre las parejas que normalmente permanecen latentes, sobre todo a la hora de repartir el tiempo. “Las discrepancias sobre dónde y con quién pasar las fechas más señaladas son uno de los principales escollos en las parejas”, añade la psicóloga.

Los regalos, lejos de ser fuente de alegrías, pueden convertirse también en un arma de doble filo. “Hay quien considera que por el mero hecho de amarle, su pareja debe saber qué es lo que quiere y qué es lo que le gusta, y eso es algo irracional”, argumenta Barbas. La comunicación inadecuada entre ambos miembros de la pareja puede dar lugar a grandes decepciones a la hora de abrir los regalos y a malentendidos difícilmente salvables. “Muchas veces se malinterpreta un regalo que no nos gusta con un ‘no le importo’ cuando a lo mejor no hemos sabido comunicar correctamente lo que queríamos”, añade.

Otro motivo para no llevar a cabo la separación definitiva durante las Navidades es la intención de no amargarles las fiestas a los familiares de la pareja. Muchos que ya tienen decidido su divorcio antes de que termine el año optan por aplazar la ruptura oficial hasta que pasen las celebraciones, en un intento por no fastidiarles las Navidades a padres, hermanos y amigos. Y, por supuesto y en primera instancia, a los hijos en caso de que los haya.

También es el mes de las aventuras

Pero enero no sólo es el mes de las rupturas. También es el mes en el que muchas personas que no se atreven a dejar a su pareja deciden intentar emprender una aventurar paralela que les alegre un poco la vida. Según el portal de citas on-line Ashley Madison, el pasado 2 de enero en España su número de usuarios aumentó un 350%, es decir, que más de 5.000 personas con pareja estable decidieron inscribirse en el portal para encontrar un amante ese día.

“Nuestra experiencia de más de diez años en más de 17 países nos demuestra que en enero la gente quiere cambiar de aires y muchos optan por buscar una aventura extramatrimonial. En algunos países el incremento de clientes en el primer mes del año alcanza el 600%”, explica Christoph Kraemer, director de Ashleymadison.com en España.

“La razón es que no han visto cumplidas sus expectativas afectivas y se dan cuenta de que no se sienten satisfechos con su vida y su relación de pareja tras varios días en familia. Por ello, sienten que es el momento de dar un giro a su vida y encontrar su propia felicidad”, asegura.

Además, Kraemer apunta hacia las connotaciones románticas que tienen las fiestas navideñas: oro, champán, regalos… “La gente tiene grandes expectativas amorosas de las fechas señaladas y si no se cumplen, el disgusto empuja a muchos a buscar la felicidad en otras personas”.