TENEMOS UNA OPORTUNIDAD HISTÓRICA PARA DEJAR ATRÁS LA “LEYENDA NEGRA”

"En Europa hay los mismos prejuicios sobre España que sobre los 'moros' aquí"

Cada vez que los medios de comunicación internacionales retratan a España las palabras fiesta, sol, simpatía o buena comida están presentes. Sin embargo, esa imagen ligada

Foto: En Europa hay los mismos prejuicios sobre España que sobre los 'moros' aquí
"En Europa hay los mismos prejuicios sobre España que sobre los 'moros' aquí"

Cada vez que los medios de comunicación internacionales retratan a España las palabras fiesta, sol, simpatía o buena comida están presentes. Sin embargo, esa imagen ligada a la buena vida es incompatible con la de un país serio, que cumple sus compromisos y del que te puedes fiar. Por ello, la concepción que actualmente tienen los mercados sobre nosotros es bastante negativa, algo que se desprende del alto interés que paga España por su deuda. Sin embargo, ¿se puede cambiar esta imagen? ¿Quién tiene la culpa de que sea así? ¿Está la tan traída y tan llevada leyenda negra volviendo a actuar contra nosotros?

El doctor en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona, Jesús Villanueva, afirma a este diario que en la leyenda negra “la idea de una conjura internacional es más una percepción subjetiva que una realidad histórica, una forma de ver un determinado conflicto como una conspiración exterior de la que se es víctima” y achaca a la propaganda del régimen franquista “esa idea de conjura internacional”.

Emilio Lamo de Espinosa, catedrático de sociología y patrono de la Fundación Ortega-Marañón, explica a El Confidencial que se pueden comparar los estereotipos que existían durante el siglo XIX y XX, y que decían que éramos un país atrasado, analfabeto, sin ciencia…, con el estereotipo actual sobre que trabajamos poco, estamos siempre de fiesta y no cumplimos con nuestros compromisos. Sólo hay que acudir a algunas declaraciones hechas desde Alemania y que critican la escasa productividad de nuestro país para darnos cuenta de ello.

Como ejemplo, Lamo de Espinosa dice que en el norte de Europa existen los mismos prejuicios sobre el estereotipo latino, que en nuestro país hay con el estereotipo de los ‘moros’ (ya sólo la palabra lleva esta connotación negativa): gente que no es de fiar y trabaja poco. Además, se refiere a algunos estudios que aseguran que esa actitud racista hacia los ‘moros’ es muy parecida a la que hay hacia los latinos en el norte del continente.

Simplemente la denominación hacia nuestro país del “milagro español” se entiende “como un prejuicio negativo”, ya que piensan “cómo España, que estaba atrasada, ha llegado alto en la economía, es puntera en algunos sectores, ha logrado establecer la democracia…”, afirma el catedrático de sociología.

Los españoles hemos creado la idea de “España como fracaso”

El problema para el ex director del Instituto Elcano es “que la historia positiva del país ha sido cubierta y no se conoce. Pero hemos sido los propios españoles los que hemos creado esa mala imagen de un estado sin avances científicos, sin revolución industrial, una España como fracaso”. Éste se refiere a las obras de los intelectuales españoles del último siglo, que siempre tiran de esa concepción de decadencia.

Emilio Lamo de Espinosa comenta lo que él llama el “efecto Bienvenido Mr. Marshall. “En la película los españoles se disfrazan de andaluces para conseguir dinero de los americanos. Nos transformamos en estereotipos y damos la imagen de un país poco avanzado porque nos funciona”. Una buena muestra de ello es el mundialmente conocido eslogan Spain is different. Lamo de Espinosa explica que con esa frase “se quería decir que España no es Europa, es otra cosa. Es una imagen orientalizada poco compatible con un España eficiente”.

Este considera que en el carácter latino está muy presente la desconfianza hacia nosotros mismos, más que hacia los demás. “Nos culpamos más que el resto”, dice y alerta de que “los estereotipos son profecías que se autocumplen”.

A este “pesimismo interno” es al que se refiere Jesús Villanueva en su libro Leyenda Negra (Ed.Catarata). Villanueva considera que “esta idea, tal como surge en el libro de Julián Juderías de 1914, La leyenda negra, está en relación con una reacción que se producía en esos años contra la generación del 98, a la que se atacaba por su actitud hipercrítica respecto a España y su historia, por su pesimismo. […] Juderías hablaba también de que esta leyenda había sido adoptada por los españoles, había sido ‘interiorizada’, en especial por algunos intelectuales liberales o de izquierdas a los que se acusaba de antipatriotas”. Sin embargo, cree que “desde un punto de vista histórico, esta idea del pesimismo español, del complejo de inferioridad, es algo que se ha exagerado mucho”.

La vuelta de la leyenda negra

Asegura Jesús Villanueva que “durante la Transición y sobre todo desde el momento del ingreso de España en la Comunidad Europea ha habido un aparente remanso en el plano de las relaciones internacionales, una sensación de cómodo encaje en el ámbito internacional y particularmente europeo, y que eso parece estar ahora en cuestión. Se darían, por tanto, las circunstancias para un retorno a los recelos frente al extranjero y a obsesiones como las de la leyenda negra”.

Este doctor en Historia se refiere a cómo “en la prensa pueden leerse manifestaciones en este sentido, y en algún artículo se ha afirmado abiertamente que la esta leyenda está volviendo y que España vuelve a ser víctima de algo parecido a una conjura”. Pero comenta que “habría que preguntarse si tiene sentido reproducir hoy tal cual ese discurso que se elaboró hace casi exactamente un siglo” porque “el debate actual discurre por canales muy alejados del tipo de especulaciones históricas que dieron lugar en su día a ese mito”.

“La opinión exterior sobre España viene determinada por datos económicos, no por prejuicios históricos”, argumenta Villanueva y no considera que en la actualidad se esté usando la leyenda negra para desacreditar a España. “Uno de sus componentes es el tópico de España como país inquisitorial e intolerante, y me parece que hoy día está fuera de circulación en el extranjero, aunque en el debate político interno español a veces sí pueda utilizarse”.

También se refiere a que “otro prejuicio es el del país en decadencia, poco productivo, sin ética del trabajo; la propaganda estadounidense de la guerra de Cuba manejó mucho ese tema, desde una perspectiva de nación protestante y ‘progresista’, y hoy podría pensarse que determinado discurso de la prensa económica internacional sobre los PIGS, por ejemplo, tiene cierto paralelismo con aquello. Aun así, no parece que en la actualidad los tópicos en sí mismos sean decisivos ni determinen las decisiones de los políticos, aparte de que puedan manejarse en cierta prensa sensacionalista (respecto a España y respecto a muchos otros países)”.

En este sentido, Lamo de Espinosa vuelve al estereotipo sobre los socios del sur de Europa y comenta que en general “los países fríos tienen una imagen de eficiencia”, mientras que los cálidos no. “Hay dos tipos de países: los buenos para trabajar como Alemania Reino Unido, y los buenos para vivir como España o Italia, donde la gente es simpática, hay mujeres guapas…”, afirma y establece una tercera categoría de países donde se puede vivir y trabajar bien. “Ahí entrarían Francia, Suecia y Suiza”.

La entrada de España en la UE le ha supuesto un fuerte impulso y ha reducido los estereotipos negativos. “La europeización ha creado un país normal –antes era el paria de Europa- y ahora España ya no es diferente. Se puede decir que en los últimos treinta años hemos tomado la revancha, pero ahora otra vez estamos fuera del abanico del resto de estados normales”.

El patrono de la Fundación Ortega-Marañón diferencia entre los estereotipos sociales y de costumbres del país –que son genéricamente positivos- y la imagen creada en la prensa por la coyuntura del momento. “La imagen se ha deteriorado por los gobiernos de Zapatero y por la inclusión de España en los PIGS, que ha creado una visión muy arraigada”.

Según Lamo de Espinosa, hay dos estereotipos enfrentados en nuestro país: el de la leyenda negra que hay en América Latina, EEUU y Reino Unido que nos identifica con el Imperialismo, la Inquisición y el atraso intelectual; y la visión romántica de los viajeros franceses e italianos que dan una imagen orientalizada y hablan de mujeres hermosas, de las fiestas y de la imagen del contrabandista, el guerrillero, el maqui… Luego están los países donde no existe una imagen de España, como África y Asia, donde sólo nos conocen por los éxitos deportivos.

Esa dicotomía entre dos estereotipos que se identifican con España es muy  contraproducente para nuestra imagen. El ex presidente del Instituto Elcano cree que hay que utilizar estas ideas opuestas y pone como ejemplo a seguir el titular de un diario americano que dice ‘los molinos de viento se transforman en molinos eólicos’. “Ese es el juego que hay que hacer”, comenta.

El catedrático de sociología asegura que “tenemos una oportunidad histórica para demostrar” que hemos dejado atrás esos prejuicios. “La calidad futura depende de la economía y tenemos que ofrecer confianza y creer en lo que hacemos y, de momento, hemos conseguido distanciarnos de Italia”. Lamo de Espinosa cree que tenemos que ser el socio serio del sur que necesita el núcleo duro de Europa y pegarnos a Alemania para que, si cumplimos, podamos negociar con más firmeza.

Alma, Corazón, Vida
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