No es lo mismo hablar de sexo que hacer el amor
  1. Alma, Corazón, Vida
LA PNL, UNA FORMA DE APRENDER DESDE LA EXPERIENCIA

No es lo mismo hablar de sexo que hacer el amor

Nuestra cultura está diseñada para que aprendamos a hablar de la vida en lugar de a vivirla. Incluso cuando tratamos de llegar al autoconocimiento, solemos utilizar

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No es lo mismo hablar de sexo que hacer el amor

Nuestra cultura está diseñada para que aprendamos a hablar de la vida en lugar de a vivirla. Incluso cuando tratamos de llegar al autoconocimiento, solemos utilizar disciplinas como la filosofía que se basan en modelos interpretativos y que describen teorías sobre la experiencia en lugar de la experiencia misma. Y, como bien sabemos, no es lo mismo hablar sobre sexualidad que hacer el amor.

Y ese es un problema por muchas razones. El proceso de autoconocimiento no puede realizarse desde una simple asimilación teórica. Cuando tenemos una mala experiencia, nuestro cuerpo la almacena en la memoria, de modo que cuando volvemos a encontrarnos con situaciones similares repetimos las reacciones que tuvimos en aquellas primeras experiencias. Si una mujer sufrió abusos de pequeña, cuando se acerque a un hombre su cuerpo va a reaccionar con la misma actitud que en aquellos primeros instantes, y eso a pesar de que tenga un pensamiento consciente totalmente opuesto. Es como si hubiera dos aprendizajes no conectados. Por una parte, tenemos a una persona adulta que ha desarrollado competencias y habilidades, y por otra nos encontramos con un cuerpo que no ha actualizado su archivo desde los cuatro o cinco años y que sigue reaccionando igual que entonces.

El ser humano recibe estímulos a lo largo de toda la vida, los va almacenando en el cerebro y crea con ellos registros que pautan cómo se va a sentir o cómo va a actuar. Todos los aprendizajes están acumulados en nuestra neurología, que es el sistema que graba esas informaciones, las integra, las expresa y crea modelos de comportamiento. Si entendemos cómo funcionan éstos, tendremos las claves para toda clase de cambios. Si somos capaces de comprender cómo funciona un individuo excelente, también  podremos lograr que otra persona alcance un resultado similar siguiendo los mismos pasos. No estoy hablando de copiar a otro, porque cada cual pone un estilo, sino de aprehender determinadas pautas y modelos. Si comprendemos por qué una persona se desarrolla bien, podemos hacer que nuestro aprendizaje se acorte enormemente con solo aplicar esas experiencias exitosas. 

Eso es lo que hace la PNL (Programación Neurolingüística), cuyo objetivo es describir de una forma sencilla cómo funciona el ser humano para que pueda alcanzar sus metas. Y eso es también lo que hace el coaching, que suele utilizar la PNL para ayudar a que las personas consigan sus objetivos profesionales. Es importante entender que la mayoría de las personas tienen habilidades suficientes para alcanzar las metas que se han propuesto, pero se encuentran en su trayecto con poderosas trabas interiores. Puedo ser un emprendedor y sin embargo estar bloqueado por el miedo (llamémosle así), lo cual supone una grave complicación para mi proyecto de vida. Si sé cómo transformar ese miedo, algo que aprendí cuando era niño y que no ha evolucionado, podré llevar mi vida hacia donde quiero. Pero estamos hablando de dificultades que tienen las personas y no de enfermedades, como hacen muchas disciplinas psicológicas, que enfocan estos problemas como si fueran algo patológico. Vemos y tratamos estos problemas de funcionamiento como algo que requiere reactualización y no como parte de graves enfermedades mentales.

Está claro que con esa incorporación de nuevos hábitos de acción no se arregla todo, pero sí pone las bases para la solución. Cuando una persona tiene miedo a bailar porque cree que va a hacer el ridículo, está accediendo a una experiencia mental en la que se ve de una manera muy limitada y que vive como si fuera real. Si logramos reprogramarle para que se perciba de otra manera podrá cambiar la película de terror interna que se ha montado por un escenario más abierto. Eso no le convertirá en un perfecto bailarín, pero sí le facilitará el camino para que lo consiga. No va a generar la competencia, pero sí hará que sea mucho más fácil  aprenderla.

Y esa es la base de la PNL, reactualizar mecanismos de funcionamiento que se han quedado parados en momentos de nuestra vida en que carecíamos de los recursos necesarios para afrontar los problemas.

*Allan Santos es un psiquiatra y psicoterapeuta brasileño especializado en PNL