Las cifras han vuelto a poner de manifiesto la delicada salud del mercado hipotecario español. Durante el mes de junio, se registraron en España 14.053 hipotecas constituidas sobre viviendas, según los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de la cifra más baja jamás registrada dentro de la serie histórica comparable, iniciada en 2003.

Nunca antes se habían concedido tan pocas hipotecas -ni siquiera antes de 2003-. Recordemos que la estadística se realiza con los datos aportados por los registradores por lo que en realidad se refieren a hipotecas firmadas uno o dos meses antes. En este caso, en abril o mayo. 

Esas 14.053 hipotecas suponen un 42,2% menos respecto a las 24.321 de un año antes y supone un revés mucho más pronunciado que el del pasado mes de mayo, cuando las viviendas hipotecadas se redujeron un 29%. Esas 14.053 hipotecas contrastan significativamente con el mejor mes de junio la serie histórica, el de 2009. Entonces, la cifra fue cuatro veces superior a la conocida este martes ya que se superaron las 61.800 hipotecas. A partir de entonces comenzó la lenta caída. Un año más tarde, en junio de 2011, la cifra se reducía hasta 56.734 hipotecas y en junio de 2012 caída hasta 24.321. 

Pero además, el dato de junio de 2013, es el peor en relación con cualquier otro mes de la serie histórica. Peor incluso que el de marzo de 2013, cuando apenas se registraron 16.270 hipotecas. Y supone además una importante recaída puesto que, en términos intermensuales, se habían mostrado ligeros síntomas de recuperación durante los meses de abril y mayo. Con el retroceso interanual de junio (-42,2%) se encadenan ya 38 meses de caídas consecutivas. En tasa mensual (junio sobre mayo), las hipotecas sobre viviendas descendieron un 23,7%, su mayor caída en este mes desde 2009.

Son varios los factores que explica el parón hipotecario. Uno de los más importantes es el desplome en la venta de viviendas. La crisis económica y la elevada tasa de desempleo están castigando duramente al mercado inmobiliario español. Son muchas las familias que no pueden afrontar la compra de una vivienda y las que pueden, tienen miedo a embarcarse en la mayor compra de su vida ante un futuro económico y laboral todavía incierto.

A esto se suma la fuerte restricción del crédito que desde hace varios años vienen aplicando las entidades financieras y al fuerte encarecimiento de las hipotecas, lo que también está provocando que futuros compradores e hipotecados estén retrasando sus decisiones de compra a la espera de un contexto mucho más favorable o que muchos estén afrontando la compra de una vivienda sin necesidad de financiación. De hecho, según los datos de los notarios, 70 de cada 100 viviendas se vendieron 'a tocateja' en mayo. 

"A pesar de que las ventas registradas durante el mes de junio se mantuvieron prácticamente estancadas, el mercado hipotecario no ha sido capaz de contener la caída, lo que pone de manifiesto un aumento de la proporción de compras realizada sin necesidad de recurrir a la financiación ajena", apuntan desde el departamento de Estudios del BBVA.

Menos hipotecas y mucho más caras

Este fuerte desplome en la concesión de hipotecas ha ido acompañado, inevitablemente, de una fuerte caída del capital prestado por las entidades financieras para la compra de una vivienda. En concreto, éstas prestaron 1.370 millones de euros, la cifra más baja de toda la serie histórica y que supone una caída del 47,4% respecto a junio de 2012. El importe medio de las hipotecas constituidas sobre viviendas se redujo un 9% hasta los 97.495 euros. El capital prestado para las viviendas hipotecadas registró un retroceso mensual del 22,8%, su mayor disminución en los últimos cinco años.

Las hipotecas concedidas para comprar una vivienda han continuado encareciéndose. Una tendencia iniciada hace dos años por las entidades financieras para compensar su caída en los márgenes ante el fuerte descenso experimentado por el Euribor. El tipo de interés medio para los préstamos hipotecarios sobre viviendas alcanzó en junio el 4,43%, frente al 4,34% de un año antes.

El 91,9% de las hipotecas constituidas en junio utilizó un tipo de interés variable, frente al 8,1% de tipo fijo. El Euribor es el tipo de referencia más utilizado en la constitución de hipotecas a interés variable, en concreto en el 82,7% de los nuevos contratos.

Menos hipotecas que modifican sus condiciones

Atendiendo a la clase de cambio en las condiciones, en junio se produjeron 16.392 novaciones (o modificaciones producidas con la misma entidad financiera), con una disminución interanual del 36%.

El número de operaciones que cambiaron de entidad (subrogaciones al acreedor) fue de 3.010, un 1,3% menos que en junio de 2012. Por su parte, en 856 hipotecas cambió el titular del bien hipotecado (subrogaciones al deudor), un 35,3% menos.

De las 20.258 hipotecas con cambios en sus condiciones inscritas en los registros de la propiedad durante el pasado mes de junio, el 40,4% se debieron a modificaciones en los tipos de interés. Después del cambio de condiciones, el porcentaje de hipotecas a interés fijo disminuyó del 4,3% al 2,4%, mientras que el de hipotecas a interés variable aumentó del 94,8% al 96,8%.

El Euribor concentra el mayor porcentaje de las hipotecas a tipo variable, tanto antes del cambio como después. Tras la modificación de condiciones, el interés medio de los préstamos en las hipotecas a tipo fijo bajó 0,11 puntos y en el de las hipotecas a tipo variable disminuyó en 0,95 puntos.

Andalucía, la región con más viviendas hipotecadas

Todas las comunidades presentaron registraron en junio menos hipotecas sobre viviendas que en igual mes de 2012. Los descensos interanuales más pronunciados se los anotaron Cantabria (-68,7%) y Galicia (-64,8%), mientras que la menor caída la protagonizó Canarias (-14,3%).

Las comunidades en las que se prestó más capital para la constitución de hipotecas sobre viviendas fueron Madrid (313,5 millones de euros), Andalucía (252,1 millones) y Cataluña (242,2 millones de euros).