La débil situación económica está terminando con los pocos resquicios de vida que quedaban en el sector inmobiliario que, básicamente, estaban localizados en el mercado del alquiler. Ya ni siquiera los arrendamientos resisten los embates de la crisis y los precios prácticamente se mantienen invariables a pesar de la creciente demanda.
De hecho, en agosto, el importe de los alquileres solo aumentó un 0,4% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que no registraron ningún cambio frente a julio, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Cuando estalló la burbuja inmobiliaria y la crisis económica empezó a hacerse patente los alquileres comenzaron a dar muestras de su fortaleza y a encarecerse. La imposibilidad de las familias para acceder a un crédito y adquirir en propiedad una vivienda propició que se incrementara significativamente la demanda de pisos en régimen de arrendamiento, lo que a su vez fomentó que se incrementaran los precios.
Así, durante el año pasado en el sector residencial convivieron dos tendencias en los precios. Por un lado, caían los importes de la vivienda en propiedad y, por otro, subían los alquileres. Sin embargo, las familias tampoco pueden asumir ya el aumento de los arrendamientos y los propietarios han decido poner freno al alza.
En agosto, las comunidades donde se registraron los mayores descensos interanuales fueron Murcia, con una caída del 1,7%, La Rioja y Navarra, con un descenso del 0,7% y Valencia, con un 0,3%.
Por el contrario, los incrementos más altos se experimentaron en Cataluña, con un avance del 1,2%, seguido de Asturias, con 1%, Galicia (0,9%) y Castilla y León y País Vasco, con un aumento del 0,8% en ambos casos.
La propiedad pierde valor
En lo que respecta a los precios de las viviendas en propiedad, éstos continúan a la baja. Según el portal inmobiliario Hoagria.net, el importe de la vivienda usada cayó otro 0,6% el mes pasado, hasta situarse en 1.809 euros de media el metro cuadrado.
Además, las principales ciudades españolas sufrieron en esta ocasión caídas similares a la media. Así, en Madrid el precio de los pisos de segunda mano retrocedió un 0,7%, hasta los 3.035 euros por metro cuadrado, mientras que en Barcelona la bajada alcanzó el 0,5%, hasta los 3.381 euros.
Más en la sección de VIVIENDA