07/07/2012
(06:00)
La alta exposición del sector bancario al ladrillo es la tónica dominante de un mercado inmobiliario dominando por la iliquidez, en el que las entidades financieras acumulan ingentes cantidades de viviendas en sus carteras. Ante este escenario, Jorge Zanoletty, presidente de la asociación profesional de Gestión de Adjudicados, considera que la inoperancia del sistema judicial a la hora de ejecutar las subastas está dando la puntilla al sector inmobiliario.
Cada año en España se llevan a cabo más de 200.000 subastas judiciales en las que los bancos sacan activos que han embargado por impagos. La práctica totalidad de estos procesos son de mero trámite ya que la entidad financiera acaba quedándose con su propio piso en un 95% de las ocasiones.
En opinión de Zanoletty este proceso es muy lento, obsoleto que debe ser replanteado con urgencia. “Sólo en la región Murcia se puede decir que los juzgados consiguen funcionar a un nivel aceptable. En el resto del país ni siquiera se utilizan sistema informáticos en muchos casos y prueba de ello es que hoy se sacan a puja los activos ejecutados en 2009”.
En estos procesos que llegan a durar una media de 914 días, según el departamento de servicios jurídicos de BBVA, los particulares están totalmente al margen por las trabas que el sistema les pone para ejecutar las compras. “Se debe depositar un 20% de la puja que vaya a realizar en una cuenta bancaria en un momento de extrema iliquidez en el mercado”.
A esto se añade que al conseguir la vivienda se adquiere la propiedad pero no la posesión. “La vivienda puede seguir ocupada hasta que se proceda al desalojo, para lo que se está tardando entre tres y ocho meses. Al final es pura inoperancia que contribuye a rematar al mercado al no dar ninguna facilidad a los compradores”.
Con este sistema, el particular no tiene forma de saber dónde y cuándo se subastarán los inmuebles, a menos que el interesado acuda al juzgado de la provincia correspondiente. Esto ha hecho que tradicionalmente se haya mirado a estos procesos con recelo y se les haya dado fama de falta de claridad y alto contenido de informaciones privilegiadas.
Para Zanoletty la solución para paliar este bloqueo pasa por que las subastas las hagan entidades privadas y que “los bancos formen un grupo para presionar al ministerio de Justicia porque al final se está dando una situación de bloqueo que no beneficia a nadie”.
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COMENTARIOS
1Conseller 21/07/2012 | 18:49
Las subastas judiciales cambiarán su formato en el momento en que los Gobiernos decidan capitalizar todos los activos en poder de Cajas, Ayuntamientos, Diputacions y CCAA, incluidos los edificios históricos. Y ello sucederá cuando el Estado decida integrar, vía incautación, todo ese inmenso catálogo en un ente estatal que ponga en el mercado todos esos actvos, reconvertidos en VPOs, y que salgan a subasta, eso sí finalistas, para ser adjudicados si es preciso con el aval del Estado. Se acuerdan ustedes del Instituto Nacional de la Vivienda, pues algo parecido pero más moderno.