La necesidad de muchas familias de vender su vivienda está provocando que la caída de los precios se acelere en los inmuebles de segunda mano, mientras que en las nuevas promociones la resistencia a rebajar los importes es mayor, aunque también se ha agudizado la bajada.
En el primer semestre del año, el precio de la vivienda usada se han reducido un 6,1%, “un ritmo hasta ahora desconocido que está cogiendo velocidad según pasa el año”, destaca Fernando Encinar, jefe de estudios de Idealista.com. Actualmente, el precio del metro cuadrado se sitúa en 1.956 euros, según el portal inmobiliario.
Una cifra que continuará descendiendo, aunque el ritmo de bajada dependerá de las medidas que adopte el Gobierno, tanto las específicas para el mercado inmobiliario, como las que adopte para el sector financiero y tengan impacto en el ladrillo.
“Todo parece apuntar a que esta tendencia se mantendrá en los próximos meses y que probablemente cerremos el año con caídas superiores al 12%", añade, Encinar que cree que es posible que esta cifra se amplíe debido a los rumores sobre la desaparición de la desgravación por vivienda que prepara el Gobierno. “Es probable que los propietarios ajusten el precio a la baja -como ocurrió a finales de 2010- con la esperanza de vender ante este cambio fiscal".
Navarra encabeza los descensos
En lo que respecta a los datos concretos del segundo trimestre, la bajada media de los precios fue del 2,8%, ya que todas las comunidades autónomas experimentaron descensos. El mayor retroceso de los importes se registró en Navarra, donde el metro cuadrado se redujo un 4,8%. La Rioja, con un caída del 4,5%, y Cantabria, con un descenso del 4,2%, completan las tres grandes disminuciones.
En el extremo contrario se sitúan Canarias, donde los precios solo bajaron un 1,4%, Murcia, con un 1,8%, y País Vasco, con un 2,2%.
Precisamente el País Vasco sigue siendo la comunidad con el precio medio del metro cuadrado más caro, con 3.205 euros, seguido de la Comunidad de Madrid (2.826). Extremadura y Castilla-La Mancha son las más baratas, con 1.244 y 1.245 euros, respectivamente.
Más en la sección de VIVIENDA
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
4
COMENTARIOS
4joxe 29/06/2012 | 12:30
#3 Me parece un precio fantástico el que comentas, pero lo veo complicado.
Piensa en la mentalidad media del vendedor de un piso. ¡Buah, mi casa es la mejor, está en un sitio fenomenal, tiene de todo...! Me ha costado, por ejemplo, 150.000 euros. Bueno, la tengo vender, pues empezaré por 200.000 euros [y estoy hablando de un hipotético caso de un vendedor poco avaricioso]
Ahora mismo, casi nadie que pone su piso en vende acepta fijar un precio por debajo de lo que le costó. Aunque no tenga compradores, aunque vea que el país está hecho una mierda...
Luego, claro, pues no la vende y tiene que empezar a rebajar el precio una vez, y dos veces, y tres veces... y aún así igual tampoco.
Cuando se produzca un cambio de mentalidad en la sociedad y la gente acepte de primeras fijar un primer precio real, aunque sea menor, incluso bastante menor, de lo que le costó, igual si nos acercamos a esos números de 500 euros/m2.
Dicho sea de paso como me lea un promotor este mensaje o alguien que ha comprado un piso recientemente por un pastizal, se estará enfadando. Pues lo siento, pero quien haya comprado un piso desde el año 2000, más o menos, ha hecho una mala inversión.
2joxe 29/06/2012 | 10:15
El precio del metro cuadrado [vivienda de segunda mano] se sitúa en 1.956 euros. ¡Menudo disparate! ¿Todavía andamos con esas cifras? Un piso de 70 m2 saldría a casi 140.000 euros. Una pasada en un país con un desempleo galopante, con una clase trabajadora cada vez más precaria y con un futuro laboral incierto con un escenario ya real de recorte de los sueldos.
Soy consciente de que quienes hayan comprado un piso en los últimos diez años se van a enfadar, pero han adquirido una propiedad muy por encima de su valor real.
El precio del metro cuadrado de una vivienda de segunda mano debería quedarse en una media de 1.000 euros, 1.200 euros como mucho. Un piso de 70 m2 oscilaría entre 70.000 y 84.000 euros.
¿Os parece poco? Pues, primero, es su precio real. Y, segundo, más aún con el recorte del poder adquisitivo de los españoles.
Mientras no se llegue a esos precios, e incluso ya veremos, el mercado inmobiliario no se reactivará.