España es uno de los países del Viejo Continente donde la tradición de adquirir un inmueble está más arraigada. De hecho, la tasa de pisos en propiedad se sitúa en el 83% frente al 70% de la media europea, o el modesto 53% de países como Alemania. Ni siquiera el gran esfuerzo que supone mina el deseo de las familias, que destinan alrededor del 80% de su ahorro y el 37,1% de su renta disponible a la compra de un piso, según los datos del Banco de España.
Sin embargo, parece que esto no es por una cuestión cultural, sino que lo hacen por necesidad. Esta es una de las conclusiones que se desprende del barómetro inmobiliario de Remax Europa, que apunta que el 55,9% de los españoles que compraron una vivienda lo hicieron porque era “necesario”, mientras que el 56% de los europeos lo hicieron “con el fin de invertir”.
Españoles y europeos sí coinciden, sin embargo, es en los criterios que utilizan para decantarse por un inmueble. El precio es para ambos la clave de la operación, seguida de que se encuentre en la zona deseada. La calidad de los materiales, el tamaño del inmueble, o el acceso a los transportes quedan en un segundo plano.
En lo que respecta a la localización de la vivienda, los inmuebles más demandados son los apartamentos de pequeñas dimensiones, ubicados en el centro de las ciudades, muy por encima de las zonas residenciales o ajardinadas. Por el contrario, las viviendas de lujo ya no son tan deseadas debido a que la crisis ha hecho mella en el patrimonio de los inversores.
La tendencia a permanecer en el centro de las ciudades se explica, en parte, por el perfil del comprador, que se sitúa en una franja de edad comprendida entre los 25 y los 50 años. Los jóvenes entre los 20 y los 25 están más interesados, sin embargo, en alquilar. En el último año, la demanda de arrendamientos ha aumentado un 55% en el Viejo Continente.
Nuevamente, las diferencias entre los españoles y el resto de países vecinos aparecen en los aspectos que más valoran los clientes cuando deciden realizar las adquisiciones a través de un agente inmobiliario. Mientras en España se da prioridad a las facilidades de financiación, seguido de que disponga de una amplia oferta de viviendas, en Europa se prioriza la rapidez y efectividad de los servicios prestados.
Por último, el barómetro Remax pone de manifiesto que la evolución de los precios del mercado europeo dependerá de los compradores, que son quienes fijarán con sus operaciones los importes de los inmuebles.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
4madreitor 27/06/2012 | 16:02
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La clase rentísta
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3albamar 27/06/2012 | 10:28
#1 Le felicito por este post, no se puede decir más, ni más ajustado a lo que sucedió, con menos.
El cambio de la preferencia por la compra de vivienda en lugar del alquiler se dió después de la Guerra Civil y fue, ante todo, una decisión económicamente racional para las nuevas circunstancias, y no el fruto de una conspiración franquista-plutócrata [¡cómo iba a ser una conspiración, si lo que se pretendía congelando los alquileres -ley falangista, o sea, socialista- era proteger al inquilino frente al propietario!; pero es lo que tiene ignorar las reglas del comportamiento humano, que todo sale al revés], y fue un proceso que tardó más de 30 años en consolidarse.
Por lo tanto, si se tiene claro que hay que volver a que los españoles prefiramos masivamente el alquiler a la propiedad [yo no lo tengo claro, lo siento], habrá que emplear la solución clásica del palo y la zanahoria, incentivos y desincentivos, y disponerse a esperar 20 o 30 años a que las medidas adoptadas surtan efecto, si es que son acertadas. Para mayor rapidez se necesitaría una dictadura: quizá es lo que algunos, en el fondo, pretenden......
2oveco 27/06/2012 | 09:09
#1 [sigo]
Todos estos factores son muy diferentes ahora. El alquiler se liberalizó hace ya bastante tiempo, con el famoso decreto Boyer de 1985. La inflación ya no depende de nosotros, sino de Europa, y se mantiene en niveles bajos en comparación con el pasado.
Y sin embargo los españoles seguimos con nuestra obsesión, erre que erre, a pesar del pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Y la gente joven es igual. No solo ha habido una burbuja de precios, sino también de egos. Demasiada gente está llena de la soberbia de que se van a forrar con sus pisitos y bajarse del burro va a ser para ellos un proceso largo y penoso.
1oveco 27/06/2012 | 08:58
La pasión española por la propidad se ha convertido en algo irracional, inmune a cualquier embate de la realidad.
Hace poco daba clases de francés con un nativo, que me preguntaba por qué teníamos los españoles esta obsesión. Yo respondía que había dos causas. En primer lugar, que España ha sido un país crónicamente inflacionario, de modo que la inflación depreciaba rápidamente el valor de las deudas hipotecarias. Es verdad que en el pasado los intereses eran elevados, pero era cuestión solo de aguantar los primeros años. Este es el origen de nuestra célebre frase "al principio cuesta, pero luego ni te enteras". Recordemos que en la crisis del petróleo hubo años con inflaciones del 24%.
Un segundo motivo es la legislación de alquileres del franquismo, que casi anuló la oferta de alquiler, así que no quedaba más opción que la compra.
Puede añadirse un tercer motivo, la debilidad de nuestras instituciones. Era necesario llegar a la vejez con el piso pagado, porque las pensiones eran de hambre o no existían, y no se podía confiar en inversiones a largo plazo.