Las quejas y reclamaciones del sector inmobiliario no dejan de sucederse. La precaria situación en la que se encuentra este mercado, que durante mucho tiempo fue el principal motor de la economía, ha provocado que desde los distintos estamentos del sector soliciten día tras día medidas que lo reactiven.
Los últimos en sumarse a esta tendencia han sido las inmobiliarias patrimonialistas, agrupadas en la Asipa (Asociación de Inmobiliarias con Patrimonio en Alquiler), que piden al Gobierno reformas para que las sociedades anónimas inmobiliarias (Socimis) puedan captar inversión extranjera y ganar en competitividad.
La fórmula para conseguirlo es la introducción de requisitos concretos en el anteproyecto de Ley anunciado por la ministra de Fomento, Ana Pastor.
Las patrimonialistas apelan a la transparencia fiscal de estas sociedades, para que puedan competir con el resto de países por la inversión extranjera.
En el actual escenario, el mercado español necesita de un ajuste de precios acorde con la situación real del sector y que la reestructuración del sistema financiero se complete. Según las estimaciones de Asipa, es necesario desapalancar el sector privado en un mercado dominado por la falta de liquidez.
El pasado mes de mayo, el Gobierno incluyó varias modificaciones en las normas que regulan las Socimis en el anteproyecto de Ley de medidas de flexibilización y fomento del alquiler. Entre ellas destacan la reducción de las obligaciones de distribución de los beneficios entre los inversores, la reducción del capital social mínimo de 15 a 5 millones de euros o la posibilidad de cotizar en un sistema multilateral de negociación.
Las Socimis son sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria, conocidas en inglés como REIT (Real Estate Investment Trust), que invierten en activos inmobiliarios para su explotación a largo plazo.
Más en la sección de VIVIENDA
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
1
COMENTARIOS