Madrid y Barcelona se mantienen en el 'top ten' de las ciudades europeas que prefieren los altos ejecutivos para instalar sus negocios. Sin embargo, los altos ejecutivos siguen prefiriendo ciudades Londres, París y Fráncfort para establecer sus negocios, según el XX informe 'European Cities Monitor' realizado por la consultora inmobiliaria internacional Cushman & Wakefield (C&W).
La calidad de vida, los transportes y comunicaciones, la disponibilidad del espacio disponible o los precios de las oficinas son factores que juegan a favor de las dos ciudades españolas mientras que el nivel de idiomas o el clima político les restan atractivo frente a otros mercados.
Según este estudio, la capital de España gana adeptos mientras que la Ciudad Condal, por el contrario, los pierde. Madrid sube al séptimo lugar -un puesto más que en el último ranking- por detrás de Barcelona, que se sitúa en la sexta posición y pierde un puesto respecto a año pasado. Londres, París y Fráncfort son, una vez más, los centros financieros por excelencia.
"Se trata de un resultado muy positivo en medio del clima económico y financiero actual, ya que existía el riesgo de que ambas ciudades hubieran perdido posiciones en el ránking", aseguraba hoy Roger Cooke, consejero delegado de la consultora. "Es una alegría en un momento tan triste como el actual".
En su opinión, "los datos conseguidos por las ciudades españolas tienen más mérito si cabe teniendo en cuenta y el descrédito internacional al que se ha visto sometido, en algunas ocasiones exagerado por la prensa internacional. Aun así, no hemos de acomodarnos y hay que seguir trabajando por seguir jugando en la primera división y conseguir un posicionamiento sólido comparable al del resto de principales capitales europeas", ha añadido.
¿A qué se debe la mejora?
Madrid ha conseguido mayor puntuación que hace un año - tres puntos más- al haber mejorado la valoración que hacen los altos ejecutivos respecto a la facilidad del acceso al mercado (pasa del séptimo al quinto puesto). También ha mejorado la
puntuación respecto a la existencia en la capital de
plantilla cualificada (del décimo al quinto), a la relación
calidad-precio de oficinas (del décimo segundo al décimo primero), en coste laboral (del décimo segundo al noveno) o en calidad de vida de los
empleados (del sexto al quinto).
Además, la capital española consigue mantenerse entre los diez primeros en materias de transporte internacional y urbano, y disponibilidad de espacios de oficinas, puntuaciones que también le permiten esa mejora en el ranking general. No obstante, al igual que sucede con Barcelona, el nivel de idiomas sigue siendo un factor que juega en contra de ambas ciudades. Los altos ejecutivos valoran con más puntuación este aspecto en muchas otras ciudades Europeas. De hecho, sólo en base a este criterio, Madrid se encuentra en el puesto 19, algo mejor respecto al 22 del año pasado.
En cuanto a Barcelona, que baja un puesto hasta la sexta posición, se sigue destacando su calidad de vida (repite en la primera posición), mientras mejora en el nivel de contaminación, factor que juega en contra de Madrid y en plantilla cualificada. La Ciudad Condal también se mantiene entre los diez primeros en transporte urbano y en disponibilidad de espacios para oficinas, y escala en el porcentaje de familiaridad como ciudad europea de negocios, donde continúa ocupando la tercera posición y se mantiene en el segundo lugar europeo de ciudades que se promueven.
A pesar de ser uno de los factores de menor importancia para los ejecutivos, Madrid y Barcelona descienden en factores como el clima político y se mantienen lejos del Top 10 en otros factores como el nivel de idiomas, donde Madrid ocupa el 19º y Barcelona, el décimo tercero. De esta manera, España es, junto con Alemania, el único país que tiene más de una ciudad en el Top 10 del ranking de Cushman & Wakefield (C&W).
Londres, París y Fráncfort lideran el ránking
Por su parte, Londres, París y Francfort se siguen manteniendo como líderes del ranking, aunque las ciudades que más han mejorado su posición en la tabla con respecto a 2010 son Ámsterdam (pasa del sexto al cuarto puesto), Berlín (del séptimo al quinto) y Zúrich (pasa del décimo tercero al décimo puesto).
Además, en el informe se incluyen Bruselas, que pasa del cuarto al octavo puesto, y Munich, que se mantiene el la novena posición, como en la última edición del estudio. Además, destaca el descenso de Milán, que pierde una posición, y de Dusseldorf, que pierde cuatro y sale del Top 10.
Así, los encuestados consideran que Londres, Barcelona y París son las ciudades que mayor esfuerzo hacen por promoverse, seguidas por Berlín, Madrid y Ámsterdam. Además, preguntados por los factores que pueden influir positivamente a sus negocios en los próximos cinco años, los encuestados han destacado, por este orden, las exportaciones a países emergentes, el cambio demográfico y el cambio tecnológico.
En cuanto a los planes de expansión de las distintas compañías a otras ciudades europeas en los próximos cinco años, Moscú regresa a la primera posición, seguida de Londres, que empuja a Varsovia al tercer lugar de las ciudades más atractivas.
A nivel mundial, Shanghai mantiene la primera posición y dos ciudades brasileñas, Río de Janeiro y Sao Paulo, ocupan la segunda y tercera posiciones. Nueva Dheli, Buenos Aires y Sidney remarcan también como ciudades atractivas. En general, los factores de mayor peso a la hora de tomar la decisión de ubicar su sede son: el fácil acceso a mercados (60%), una plantilla cualificada (53%), la calidad de las telecomunicaciones (52%), la calidad del transporte internacional (42%), relación calidad-precio de las oficinas (33%) y el coste laboral (32%).
A continuación se mencionan la disponibilidad de espacio de oficinas (25%), el nivel de idiomas (21%), el clima político (20%), el transporte urbano (20%), la calidad de vida (16%) y la contaminación (16%).
El informe se elabora a través de la opinión de 500 altos directivos de nueve países europeos, y el ranking es el resultado de realizar la media ponderada de la clasificación que ocupen las 36 ciudades en doce subclasificaciones o factores de decisión. La relevancia de dichos factores apenas sufre variaciones respecto al año pasado.