VÍDEO
Hemos visto muchas pifias al volante. Incluso muchos de nosotros podemos contar alguna que otra anécdota patética de la que más valdría olvidarse por graciosa que resulte. Pero lo de este chico supera los límites de la lógica. Dejar el coche en marcha mientras uno se baja a abrir la puerta del garaje para ahorrar escasos segundos de tiempo no da buen resultado.