Madrid, 20 jul (EFE).- Más del 44 % de los médicos de Atención Primaria reconoce que tienen demoras en sus consultas para dar una cita, pero en situaciones especiales, como son las vacaciones de verano, estos problemas llegan a ser percibidos por el 69,6 % de estos profesionales sanitarios.

Estos son algunos de los datos que arroja un estudio realizado por la Organización Médico Colegial, en colaboración con la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), para conocer la situación del médico de Atención Primaria en España durante 2016.

El resultado del estudio, en el que han participado más de 42.000 médicos de cabecera, coincide con el barómetro sanitario de 2016 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ya que en ambas encuestas las demoras son un problema para cerca del 50 % de los ciudadanos y de los médicos.

Las cargas de trabajo diarias están muy relacionadas con el cupo de los médicos. En situaciones normales, el 53,4 % de los que tienen cupo asignado atienden a más de 35 pacientes cada día, pero en situaciones especiales el porcentaje llega hasta el 84,5 %.

De los 1.319 médicos que tienen un cupo superior a 1.500 tarjetas individuales sanitarias (TIS), en situaciones normales el 74,5 % atiende a cerca de 35 pacientes al día y en situaciones especiales el 91,9 % a más.

Las demoras se incrementan a medida que los cupos son más numerosos y con mayores cargas de trabajo: en situaciones normales, el 65 % de los médicos con más de 1.500 TIS soportan demoras, pero este porcentaje se incrementa hasta el 86 % en situaciones especiales.

Los médicos de familia en 2015 con cupos superiores a las 1.500 TIS suponían el 41,6 %.

Si tenemos en cuenta el número de consultas diarias, el 56,1 % de los médicos con más de 35 tiene demoras en situaciones normales y hasta el 73,5 % cuando hay especial demanda.

Los autores del informe están convencidos de que las demoras pueden suponer "un perjuicio para el paciente y para el médico, un mal uso del sistema Sanitario, un mayor coste y la saturación de los servicios de urgencia".

Precisamente, de los 1.266 profesionales que desarrollan su labor en urgencias, el 63,5 % considera que no deben realizarse turnos de guardia tan prolongados y casi la mitad contestó que los turnos deberían ser de doce horas máximo.

Ante este datos, la OMC considera que "los médicos de Atención Primaria -en muchísimos centros- están al límite desde hace tiempo y la situación empeora en épocas de vacaciones", con lo que "trabajando en estas condiciones resulta imposible" mantener una asistencia "de calidad, resolutiva y eficiente".

Los médicos de cabecera creen que sería necesario aumentar la plantilla en 2.500 profesionales.

La encuesta revela también otros datos destacados, como el envejecimiento de la plantilla -el 60 % de los encuestados supera los 50 años- o que el 46,8 % de las médicos asegura haber sufrido algún agravio en su centro de trabajo frente a 41,4 en el caso de los hombres. EFE