Sao Paulo, 17 jul (EFECOM).- Al menos 200 indios ocupan desde la madrugada del domingo las obras de la hidroeléctrica Sao Manoel, en la Amazonía brasileña, para protestar por los daños causados por el proyecto en construcción, informaron hoy portavoces de los manifestantes.

De acuerdo con la organización no gubernamental Fórum Teles Pires, los representantes de 138 aldeas de la etnia munduruku que participan en la ocupación, entre caciques, chamanes, guerreros y menores de edad, sólo abandonarán el local de las obras, ubicado en el río Teles Pires, cuando sus reivindicaciones sean atendidas.

De acuerdo con un comunicado del Fórum Teles Pires, que reúne movimientos sociales, habitantes de la zona y académicos, los manifestantes proseguían la tarde de este lunes en la zona de las obras, en la frontera entre los estados amazónicos de Pará y Mato Grosso.

"Nosotros, el pueblo munduruku, estamos aquí en nuestro lugar sagrado. Sabemos que nuestra lucha es legítima, pues estamos luchando por nuestros derechos, que fueron violados con la construcción de esa hidroeléctrica", según el comunicado.

Los indios denunciaron que parte de sus territorios sagrados fue "destruida" y exigieron la devolución de las urnas funerarias que, argumentan, están enterradas en el mismo lugar donde se construye la hidroeléctrica.

Los munduruku denunciaron que las urnas con los huesos de sus antepasados "fueron robadas" de territorio sagrado y piden, además de su devolución, que los restos sean depositados en otro lugar indicado por ellos.

"Nosotros no estamos invadiendo. El único invasor es el Gobierno y las empresas responsables de las hidroeléctricas que están siendo construidas en el río Teles Pires", agregaron en la nota.

La hidroeléctrica de Sao Manoel forma parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), un programa de inversiones gubernamentales para impulsar millonarias inversiones en aeropuertos, carreteras, ferrocarriles y puertos.

Según datos oficiales, el proyecto es ejecutado por el consorcio Terra Nova, formado por la empresa Energías de Portugal (EDP) y por la estatal Furnas, y cuenta con una inversión de 3.143 millones de reales (unos 1.000 millones de dólares).

La previsión es que comience a generar energía a partir de 2018.

Los indios también solicitaron en su protesta la demarcación y homologación de la reserva indígena Sawré Muyubu, que alcanza alrededor de 178.000 hectáreas y cuyo proceso de creación se prolonga desde hace casi una década.

Igualmente, los indios exigieron que todos los proyectos de infraestructura en territorio indígena sean aprobados previamente por las comunidades que las habitan. EFECOM