Carmen Sigüenza

Madrid, 27 jun (EFE).- "Mirar al mar destapa una colección de pensamientos y sentimientos... la vida se asocia a la amplitud y el horizonte que nos ofrece el mar". Estas palabras definen la última exposición de la artista Mónica Ridruejo, exdirectora de RTVE y exeuroparlamentaria, con el azul como nexo vital de su obra.

"La pequeña colección" es el titulo de esta muestra que reúne 30 obras, una exposición de cámara, un "bombón", que se acaba de inaugurar en Vela Market, un espacio especializado en el diseño interior con velas, que dialogan con los cuadros de Ridruejo (San Francisco, California, EE.UU., 1963).

"Se trata de una muestra que presenta mi trabajo de los últimos años, mis últimas colecciones, como yo las llamo, y es pequeñita porque son las obras que he ido guardando, pero además también se incluyen unos cuadros de mi nuevo proyecto en el que estoy trabajando ahora, que es la colección 'posidonia'", explica a Efe esta pintora y escultora, apasionada del color.

Esta nueva experiencia en la que se ha embarcado Ridruejo tiene una doble vertiente: artística y social, ya que con la colección "posidonia" quiere llamar la atención del peligro que corre esta planta acuática y su necesidad de protección, porque "es la gallina de los huevos de oro' del Mediterráneo", subraya Ridruejo.

"Es una planta que se encarga de hacer la fotosíntesis -explica- y es la que nos depura las aguas y crea esos colores tan increíbles y que están en peligro notable por el exceso de turismo y la actividad industrial que enturbian las aguas, que indirectamente impiden que las posidonias hagan una correcta fotosíntesis", añade la creadora.

Un trabajo que Mónica Ridruejo está preparando para una gran exposición que se llevará a cabo en la primavera de 2018 en las islas Baleares y en la que también colaborará la Universidad de las islas, donde se está realizando un trabajo científico sobre las praderas de posidonia.

En esta exposición en Madrid, la autora muestra algunos cuadros sobre este tema con tintas sobre papel japonés y otros soportes con su interpretación de estas plantas que conviven con óleos figurativos cargados de poesía, pasando por la fotografía de gran y pequeño formato en digital.

Las tintas de colores sobre papel son otras de las herramientas con las que experimenta Ridruejo en la actualidad, quien ya ha expuesto su trabajo en el IVAM y en algunas de las galerías y fundaciones más representativas.

"El papel en general me gusta mucho y, sobre todo, el japonés, tan delicado. Pero me gusta contraponer la fuerza de las tintas con las fuerzas de los soportes, tanto con el delicadísimo papel japonés, como con arpilleras que dan más dramatismo al color", sostiene.

Además, también los óleos con paisajes marítimos norteamericanos, donde la mirada infinita y la luz juegan un papel melancólico, en sintonía con la mirada de Hopper, o los paisajes mediterráneos más sereno, sin nubes y con aguas brillantes, se mezclan con una escultura azul de un cabo marino retorcido hecho con aceo y resina.

Y es que el azul en diferentes tonos y el mar tiñen la sala. "Los azules son el color infinito, es color que tiene infinidad de variedades, los verdes índigos, los azules mas clásicos y también un azul sucio turbulento, mas grisáceo. Son todo un universo de expresión y a través de esta expresión, viene el sentimientos y la emoción. Los azules siempre van a acompañarme", concluye Ridruejo. EFE

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