Nueva York, 12 jun (EFECOM).- El número dos de Uber, Emil Michael, anunció hoy que deja su puesto en medio de una polémica sobre la cultura corporativa de la compañía que fue objeto de investigaciones en los últimos meses por casos de acoso sexual y discriminación.

Michael, vicepresidente de negocio sénior, indicó en un comunicado que será sustituido por David Richter, vicepresidente de iniciativa estratégica, y se declaró "orgulloso" de la calidad de su equipo, aunque no aclaró si ha renunciado o ha sido despedido.

Desde su llegada a Uber hace casi cuatro años, señaló haber estado comprometido con la construcción de un equipo "que fuera acogedor para gente de todos los géneros, orientaciones sexuales, orígenes nacionales y formación académica".

La salida de Michael, cercano asesor del director general de Uber, Travis Kalanick, llega tras la reunión este domingo del consejo directivo, en la que se analizó la investigación que durante meses ha realizado la firma Covington & Burling sobre el entorno de trabajo en la compañía.

Se abordó además un informe presentado por el abogado y exfiscal de EEUU Eric Holder, en el que se formulan una serie de recomendaciones para mejorar la cultura corporativa de Uber, y que el consejo adoptó por unanimidad.

La empresa comunicará ahora a su plantilla esas recomendaciones que, entre otras cosas, implicarán un mayor control en el gasto, en la gestión de recursos humanos y en otras áreas donde tenían autonomía los ejecutivos liderados por Kalanick.

En la reunión también se trató la posible baja temporal del director general, un extremo que no se ha confirmado pero que junto a la salida de Michael indica cambios en el cuadro de mando de la compañía.

Holder fue contratado a principios de año para elaborar un exhaustivo informe después de que una ingeniera de software alegara que la dirección de Uber había ignorado sus quejas y las de otras compañeras sobre situaciones de acoso y sexismo por parte de sus superiores.

Según el portal Recode, que cita fuentes conocedoras de partes de este documento, Uber hace gala de un "entorno de trabajo hostil" y no cuenta con los recursos adecuados para que el acoso sexual o los comportamientos de represalia sean tratados de forma profesional.

La semana pasada, la compañía despidió a 20 empleados como consecuencia de una segunda investigación sobre casos individuales de malas conductas relacionadas con el acoso sexual y psicológico y la discriminación.

El estatus de Kalanick en la empresa se ha debilitado por la percepción de que bajo su liderazgo se creó una cultura corporativa tolerante con el acoso sexual y el sexismo.

Además de la polémica sobre su cultura corporativa, Uber tiene otros frentes abiertos: una querella de la matriz de Google, Alphabet, por el supuesto robo de información sobre coches autónomos y una investigación federal sobre sus operaciones de negocio.

Recientemente, la compañía admitió haber retenido por error millones de dólares a sus conductores neoyorquinos durante unos dos años. EFECOM