México, 23 may (EFE).- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) expresó hoy su condena por los asesinatos de tres activistas indígenas en los estados mexicanos de Jalisco y Chiapas.

Los hermanos Miguel Ángel y Agustín Vázquez Torres, líderes indígenas wixáricas reconocidos por la defensa de la tierra y de su cultura, fueron asesinados en incidentes separados el 20 de mayo en la comunidad de San Sebastián Teponahuaxtlán, occidental estado de Jalisco.

El activista indígena tzotzil Guadalupe Huet Gómez, consejero de la Organización Nacional del Poder Popular, reconocido defensor de la tierra y promotor del respeto a los usos y costumbres de su comunidad, fue asesinado en el suroriental estado de Chiapas el 22 de mayo.

"Los asesinatos de estos defensores indígenas ponen de manifiesto el actual contexto de violencia al que se enfrentan las y los defensores de derechos humanos en México, particularmente defensores indígenas y líderes comunitarios", indicó la oficina en México del ACNUDH en un comunicado.

Este año se ha informado de otros casos que demuestran la grave situación de vulnerabilidad que afrontan los defensores indígenas en México, añadió.

Entre estos casos, la ONU recordó el asesinato de los líderes indígenas rarámuris Juan Ontiveros e Isidro Baldenegro en el norteño estado de Chihuahua, y las muertes violentas en la comunidad de Arantepecua, en el suroccidental Michoacán.

La oficina de dicha agencia de la ONU pidió a las autoridades mexicanas una investigación "exhaustiva, diligente e imparcial" para encontrar a los responsables materiales e intelectuales de estos homicidios para asegurar que no queden en la impunidad. EFE