Pilar R. Veiga

Aguas Calientes (Perú), 20 mar (EFE).- A Neruda se le reveló Machu Picchu de una forma tan honda que lo convirtió en poemas -"Sube a nacer conmigo hermano, dame la mano desde la profunda zona de tu dolor"- y hoy, desde ese rincón del mundo, ocho jóvenes que saben lo que es el acoso escolar han gritado a la vez "StopBullying".

Pilar, María, Laura, Oihane, Raúl, Mario, Ricardo y Danila, que están recorriendo Perú como premio a su valentía por superar el "bullying", han llamado, en esta maravilla del mundo, a acabar con una violencia en el entorno de las aulas que afecta a niños y adolescentes de todo el mundo.

Como si fuera la "Yale Peruvian Expediton", con la que el estadounidense Hiram Bingham trabajó en la ciudad que había descubierto oficialmente en 1911, los chicos de "Aventura C95StopBullying" han recorrido su misterioso diseño, ideado por el inca Pachakuteqinca, y han contemplado sus montañas rodeadas por el río Urubamba.

Los chicos han tenido que esperar a que una juguetona niebla dejara brillar en todo su esplendor los picos de Wayna Picchu y Huchuy Picchu, así como sus construcciones -templos, casas, puentes, terrazas y zonas agrícolas, entre otras- de granito blanco.

Han pisado el Mausoleo Real, la Plaza Sagrada o "Intihuatana" y el puesto de observación del sol, y en una de las terrazas que ascienden por las mañanas han gritado "stop al bullying" y han exhibido la bandera de la expedición y la de Perú que les entregó la semana pasada el presidente del país, Pedro Pablo Kuczynski (PPK)

"Tengo el corazón contento, lleno de alegría". Así de emocionada estaba Pilar (17 años), que lleva toda la ruta expresando sus sentimientos con canciones.

Laura (hoy cumple 16 años), por su lado, asegura que antes de venir pensaba que Machu Picchu "no era real, sino como un dibujo".

Raúl, Mario y Danila, sentados sobre rocas milenarias, también destacan la "impresión" que les ha causado esta "montaña vieja" o "ciudad encima de la montaña", como se traduce del quechua.

Y es que la energía que se siente, hasta casi tocarla, en este rincón del mundo construido en el siglo XV, les ha contagiado y algunos no han dudado en sentarse a pintar lo que vivían en sus cuadernos de viaje con la ayuda del director de la expedición, el biólogo y zoólogo Fernando González Sitges.

No han faltado tampoco las referencias a la trilogía inca: el cóndor (sabiduría y nexo entre los mundos), puma (valor, fortaleza y sigilo) y serpiente (agua y el inframundo).

Es un lugar tan increíble que el propio Bingham afirmó al verlo: "Quizá nadie crea lo que he encontrado (...) pero yo tengo una buena cámara y el sol está brillando".

Lo relató en su diario "Lost City of the Incas", en cuya última edición se recuerda que el Che Guevara dijo que Machu Picchu fue para Bingham "la coronación de todos sus sueños puros como niño adulto".

Un gran sueño es lo que han vivido hoy todos los miembros de la expedición, organizada por el escritor y periodista Eric Frattini, quien en su tercera visita ha comprobado que antes se permitía pasear con más libertad.

"Se ha hecho mundialmente famoso, pero desgraciadamente ha perdido el encanto con el que fue encontrándose Bingham", ha comentado.

La expedición deja la ciudad sagrada de Machu Picchu para llegar a la localidad de Aguas Calientes, donde el tren de PeruRail nos conduce de nuevo a Cuzco para poner rumbo a la selva. EFE