Ana Márquez

Madrid, 22 feb (EFE).- El arte urbano nació en los vagones de metro y ahora, en su constante desarrollo, pasa a circular por las grandes y pequeñas ciudades gracias a "Truck Art Proyect", que convierte a los camiones en grandes lienzos sobre ruedas, dispuestos a recorrer cientos de kilómetros y difundir el arte que los adornan.

Este proyecto nace como una "particular colección de arte sin propietario", en el que las obras cuentan con un monumental y móvil soporte: camiones.

Según explica a Efe el impulsor, coleccionista de arte y empresario de transportes, Jaime Colsa, el proyecto trata de abordar el arte "desde otra mirada" para ofrecer la posibilidad de llevar "propuestas artísticas de primer nivel" a lugares "ajenos al habitual circuito de difusión de arte".

El origen del proyecto se remonta a hace tres años, cuando Colsa organizó la creación de un mural para la Fundación Movember -una organización no gubernamental enfocada a la lucha contra el cáncer de próstata y testicular-, a la que él pertenece.

Explica que en una conversación con el pintor de ese mural, Okuda San Miguel, se los ocurrió que este proyecto "podría estar en movimiento" y así "abordar a la gente cuando menos se lo esperara".

El arte urbano ha contado desde sus inicios con el fetiche del movimiento, ya que en sus orígenes se remontan a los vagones de metro de Nueva York en los años setenta y "Truck Art Proyect" da un paso más allá para llevarlo a la carretera.

Hasta ahora cuenta con una flota de 25 camiones artísticos que recorren toda España -aunque esperan poder llegar a más de 100- y que dejan a un lado la publicidad para que el arte sea el protagonista.

Artistas como Marina Vargas, Suso33, Felipe Pantone, Rosh333 o Celia Macías han sido algunos de los participantes en este proyecto.

Los comisarios de arte contemporáneo y urbano, Fer Francés y Oscar Sanz, respectivamente, han escogido para ampliar su red cultural de transportes a cinco nuevos creadores: la pintora Ana Barriga; el muralista Aryz; el pintor Sergio Mora; el escultor Eugenio Merino, y el muralista Remed.

El arte urbano llegó a las galerías, pero no ha olvidado las calles y para celebrar a su manera la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (ARCO), donde se presentó el proyecto al público el año pasado, estos cinco artistas han pintado sus camiones sin descanso en un polígono industrial al sur de Madrid.

El principal reto al que se enfrenta los artistas es "la escala de las pinturas y presupuestos mentales", además de transmitir su arte a espectadores involuntarios y fugaces.

Colsa afirma que los transportistas, en un principio, se mostraban "reacios" a conducir estos artísticos camiones porque "les había guarreado su camión", pero, en menos de un día, afirmaban que es una "maravilla" y que "todo el mundo les felicita por la calle".

"La gente les para y les pregunta qué es", relata Colsa, que explica que esa "sorpresa" era el principal objetivo que quería cumplir el proyecto.

El siguiente paso que "Truck Art Proyect" quiere dar es que algunos de los camiones intervenidos sirvan para exponer obras de arte en su interior, para convertirse en galerías itinerantes y así acercar el arte a lugares donde habitualmente no llega este tipo de oferta cultural.

La descontextualización, al sacar el arte de sus lugares habituales, supone un mayor choque para los espectadores, quienes no esperan que un tráiler cargado de tomates que atraviese la dehesa extremeña o un paseo marítimo pueda a su vez transportar arte.

El cantante Loquillo cantaba que "para ser feliz" quería un camión; mejor si transporta arte y ayuda hacer feliz a sus espectadores. EFE

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