Madrid, 8 feb (EFE).- La escritora y periodista María Solar quería recuperar la historia de los niños que a principios del siglo XIX portaron la vacuna de la viruela a América, una gesta de la medicina que ha centrado en los protagonistas más pequeños de la llamada "expedición Balmes".

Aunque "Los niños de la viruela", editada por Anaya, se trata de una novela juvenil, su autora asegura en una entrevista con Efe que no ha querido "dulcificar" la dura vida de estos 22 niños, que salieron de tres hospicios (en Madrid, A Coruña y Santiago de Compostela).

Por eso, Solar (Santiago de Compostela, 1970) ha dedicado esta novela a esos "héroes", algunos de 3 años, que llevaron la vacuna de la viruela en una travesía marítima, siempre brazo a brazo, sin romper la cadena.

La escritora, también bióloga de formación, ha querido divulgar entre los más jóvenes esta hazaña y reivindicar que fue llevada a cabo por españoles en la que se llamó la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna.

El 30 de noviembre de 1803 la corbeta María Pita zarpó hacia América desde A Coruña con 22 niños a bordo con los que debía transportarse la vacuna de la viruela a las colonias manteniendo el virus vivo en una cadena con el método del "brazo a brazo".

Un método ideado por Francisco Xavier Balmis, un médico alicantino nombrado por la Corona director de esta expedición, que contó también con la participación del cirujano militar catalán Josep Salvany y de la gallega Isabel Zendal, que había trabajado en el orfanato en A Coruña.

Solar centra principalmente su relato en los tiempos previos a la travesía y a los huérfanos que protagonizaron ese viaje y en aquellos que no fueron seleccionados para participar en este viaje, que, debido a sus penosas condiciones de vida, constituía para ellos, quizá, su única "escapatoria".

La escritora explica que quería "humanizar" a estos niños y poner "sentimientos" a esta gesta, una historia "fantástica" cuyo valor debe ser reivindicado, a pesar de que "ni ellos mismos pudieron nunca soñar con que su labor fuera tan determinante en la completa erradicación de la viruela en la tierra", dice Solar en el epílogo de esta novela.

Publicada simultáneamente a la venta en castellano (Anaya), en gallego (Galaxia) y catalán (Bomera), la novela está ilustrada por Beatriz Castro. EFE