Lucía Ruiz Simón

Madrid, 31 ene (EFECOM).- Buenas noticias para el turismo rural, que en 2016 ha vuelto a registrar un importante crecimiento en pernoctaciones, y cuyo objetivo inmediato es poner el foco en los viajeros extranjeros para reducir la dependencia de los clientes españoles y consolidarse como aliado contra la despoblación rural.

El Instituto Nacional de Estadística ha confirmado lo que ya vaticinaban las asociaciones y empresas que trabajan en el sector, esto es, que en 2016 creció el número de pernoctaciones y de viajeros, con un 20 % más de extranjeros alojados en casas rurales.

En concreto, estos alojamientos estuvieron muy cerca de sumar 10 millones de pernoctaciones, un 11,5 % más que en 2015, y alojaron a 3,59 millones de viajeros (+10 %).

Para llegar a estas casas rurales muchos usuarios recurren a los portales de reservas como Toprural, cuyo portavoz, Joseba Cortázar, cree que los últimos datos reflejan que el turismo rural se mantiene en buen estado por la demanda nacional, aunque también es "destacable" la mayor penetración del turista extranjero.

"Por ahí es por donde hay que seguir mejorando", apunta, pues ya se ha constatado que existe un potencial interés de los extranjeros por hacer turismo rural.

La Asociación Española de Turismo Rural define también las cifras del INE como positivas, en línea con la senda emprendida por el sector desde finales de 2013 cuando se rompió la tendencia de años de caídas durante la crisis económica, explica su presidente, Jesús Marco.

En 2016, el verano fue "flojo", recuerda, aunque se han recuperado las cifras gracias a mantener los precios bajos y a la ocupación en fechas claves para el sector como los puentes del invierno donde se apreció "más alegría".

Y precisamente para suavizar esta dependencia del turismo nacional y conseguir más extranjeros, desde Asetur se sigue esperando una buena campaña de promoción para atraer al interior a todos los turistas que cada año llegan a las playas españolas.

En esta línea coincide con el presidente de la Asociación de Profesionales del Turismo Rural (Autural), Francisco Parra, quien tilda de "ligera" la llegada de extranjeros a los alojamientos rurales, "y porque nos han encontrado por casualidad, ya que no se ha hecho un esfuerzo en llegar a ellos".

"Necesitamos estrategias para hacernos ver como el valor añadido a la industria turística española, como complemento del sol y playa", añade.

No deja atrás la importancia de este sector como instrumento para revertir la despoblación del medio rural, un problema enquistado desde hace décadas que ha ascendido a tema de Estado tras el acuerdo alcanzado en la última Conferencia de Presidentes.

Para dar respuesta a este acuerdo, el Gobierno aprobó el pasado viernes la creación del Comisionado que se encargará de asegurar que se toman las medidas oportunas para evitar la sangría de población.

Y los expertos lo tienen claro: hace falta una estrategia nacional y es preciso que esté dotada con fondos.

"El turismo rural es un tipo de economía, basado en pequeñas empresas, que es probablemente el único modelo que puede servir para dar vida al medio rural despoblado", subraya, pues "hay pueblos que hoy siguen en el mapa porque a alguien se le ocurrió abrir una casa rural en un municipio de pocos habitantes", apunta Parra.

Los servicios, las comunicaciones -con infraestructuras para transportes y digitales- son, a su juicio, estratégicas para que lleguen viajeros, actividad económica y habitantes al territorio.

Por el momento, los alojamientos de turismo rural, que ofrecen 147.892 plazas, un 2,7 % más que hace un año, generaron 22.584 empleos en 2016. EFECOM