Madrid, 19 ene (EFE).- Revolucionaron por primera vez las tablas de un teatro en 2010 con "La casa de Bernarda Alba" y ahora las mujeres gitanas del poblado chabolista El Vacie (Sevilla), el más grande y antiguo de Europa, vuelven a la carga para conquistar el madrileño Teatro Español del 20 al 29 de enero con "Fuenteovejuna".

Una versión "juguetona y libre, con el justo rigor" del clásico de Lope de Vega, así será esta "Fuenteovejuna", según ha explicado hoy en rueda de prensa Pepa Gamboa, la directora de escena de este montaje, así como de la primera incursión teatral de estas actrices, que se estrenaron con una de obra clave de Federico García Lorca.

Seis años después de llevar a escena "La casa de Bernarda Alba", las sevillanas han dado un "salto cualitativo" con Lope de Vega.

Durante estos años estas mujeres ágrafas reconvertidas en actrices no sólo han crecido como artistas, sino que han recogido diez galardones de ámbito nacional y europeo y fueron reconocidas como referente de buenas prácticas de inclusión social por la Comisión Europea de Justicia.

"Fuenteovejuna", que inaugurará mañana la etapa de Carme Portaceli al frente del Teatro Español, es un "grito contra la tiranía, que en esta ocasión se convierte en un grito para que otro mundo sea posible".

Un "trabajo experimental y coral" en el que lo "más importante son ellas", ha recalcado Gamboa; aunque ha reconocido también que el proyecto "casi se suspendió" por el fallecimiento de un miembro de la familia de las artistas y el luto "muy sagrado" para la etnia.

Rocío Montero Maya, líder de la agrupación, ha explicado que "se quitó el luto" por la pérdida del hermano menor de su marido, porque el resto de sus compañeras "no podían" perderse la oportunidad de volver a subirse a los escenarios.

"Gracias por abrir de nuevo las puertas del teatro a grupos de gitanas", ha apostillado y ha agradecido a Gamboa y al centro de investigación teatral TNT, promotor de la iniciativa, la oportunidad que suponen las tablas para que puedan ser más "libres".

El libreto, que firma Antonio Álamo en un ejercicio de "dramaturgia a pie de obra", está construido tanto con las crónicas reales en las que se basó Lope de Vega como en la clásica obra del dramaturgo, y en el trabajo con las actrices para encontrar su propia voz y su "propio sentir".

El origen de este teatro social y experimental surge en la I Muestra Internacional de Teatro de Investigación, que se llevó a cabo en TNT en octubre de 2008, donde se presentó el "Tiempo de El Vacie", una jornada completa de actividades con muestra de talleres y actuaciones a cargo de algunos pobladores del asentamiento.

Algunas de las mujeres gitanas propusieron junto a la actriz Silvia Garzón la posibilidad de que ese año pudieran hacer una obra de teatro, tarea de la que se encargó Gambo eligiendo "La casa de Bernarda Alba". EFE