Londres, 29 jun (EFECOM).- El Instituto de Desarrollo de Ultramar (ODI, sus siglas en inglés) advirtió hoy de que la legislación de la Unión Europea (UE) sobre pesca socava los intentos por frenar el "saqueo" de las aguas de África Occidental.

Así lo afirma un estudio elaborado por el ODI, con sede en Londres, en colaboración con "porCausa", una organización española de investigación y periodismo.

Según el documento, las medidas adoptadas para controlar la pesca ilegal en esa zona del continente africano están abocadas al fracaso si las autoridades comunitarias no reforman la normativa vigente y se prohíbe la transferencia de capturas en alta mar.

En concreto, esta investigación detalla, gracias a los datos proporcionados por satélites y prácticas de seguimiento, las actividades de los buques frigoríficos y procesadores que faenan frente a las costas de África Occidental, muy ricas en recursos pesqueros.

El informe "La pesca perdida de África Occidental" recuerda que la UE es la mayor importadora de pescado del mundo y, en consecuencia, destino de gran parte de las capturas efectuadas en esa región.

Sin embargo, sostiene el ODI, la mayoría del cargamento que llega a los mercados comunitarios sale de las costas africanas en contenedores refrigerados, un tipo de transporte no contemplado por la normativa comunitaria sobre pesca ilegal.

De acuerdo con sus estimaciones, el valor de los productos pesqueros ilegales que entran a la UE "podría ascender a 1.100 millones de dólares anuales".

Bruselas ha reconocido que entre 2012 y 2014 se bloquearon los cargamentos de 135 buques contenedores de pescado que faenaban con banderas de toda procedencia, lo que representa, lamenta el ODI, "un insignificante porcentaje del total de las importaciones a la UE".

El informe muestra por primera vez cómo se comportan las flotas pesqueras extranjeras en África Occidental y revela además la falta de transparencia sobre sus operaciones.

"La UE y todos los países involucrados -incluyendo los africanos- tienen que poner fin a esta crisis que amenaza los recursos pesqueros y a millones de personas en la región que dependen del pescado para su supervivencia", explica Miren Gutiérrez, una de las autoras del estudio.

Sus pesquisas descubrieron que los pescadores ilegales recurren a varias técnicas para evitar los controles.

En torno a cuatro quintas partes del pescado exportado desde la región en 2013 fue transportado en los citados buques contenedores, en lugar de en congeladores y procesadores industriales, denominados buques frigoríficos.

Esta maniobra permite a los infractores burlar la normativa comunitaria sobre pesca ilegal no declarada y no reglamentada (INDNR), pues los contenedores no están sujetos a las mismas reglas de inspección que se aplican para pesqueros y buques frigoríficos, más estrictas.

Asimismo, resalta el informe, de los 35 buques frigoríficos que faenaban en la región en 2013, los datos de seguimiento mostraron itinerarios que coinciden con el traspaso de capturas desde pesqueros a buques frigoríficos, incluso dentro de las zonas pesqueras exclusivas de Senegal y Costa de Marfil.

El ODI insiste en que la legislación nacional de esos dos países prohíbe dichas transferencias.

Al problema de la lagunas legales, continúa el estudio, se le une el hecho de que en la actualidad los Gobiernos de la región "carecen de los recursos necesarios para supervisar las actividades de las flotas pesqueras", como es el caso de Sierra Leona, que únicamente tiene dos naves guardacostas para patrullar sus aguas territoriales.

Entre otras medidas, el ODI recomienda la creación de una base de datos y de un sistema de seguimiento mundiales, al tiempo que aboga por la imposición de un número de registro de identidad exclusivo para todos los pesqueros.

También pide que las autoridades acuerden la "prohibición absoluta de los traspasos en alta mar". EFECOM