Carmen Sigüenza

Madrid, 6 may (EFE).- La poeta Belén Reyes, una de las voces mas "desbocadas" y frescas de la lírica en castellano, siempre ha hablado sin tapujos de la vida y "sus timos".Y ahora le da una bofetada a su reverso, la muerte, en su último libro "La muerte es ilegal (versos en diferido)".

Un poemario publicado por la editorial Celia, que incluye una carta prólogo de Luis Eduardo Aute, en la que dice que el libro "es un directo a la mandíbula del esqueleto, ya cadáver, de la poesía zombi de estos últimos tiempos".

Y es que Belén Reyes (Madrid, 1964) y autora de títulos como "Desnatada", "Ponerle un bozal al corazón" o "Atrévete a olvidarme", premio Gerardo Diego y finalista del Premio de Narrativa Ana María Matute, entre otros muchos galardones, es una rebelde que heredó de su amiga y mentora Gloria Fuertes su deseo de descomponer la realidad de forma crítica e irónica.

Así, tras su último trabajo que consistió en poner alguna de las letras para el espectáculo de María Pagés "Yo, Carmen" y tras estar superando un duro contratiempo físico que la ha llevado a conocer hospitales, médicos y diferentes tratamientos, ha decidido plasmar en este libro su corrosiva mirada de incomprensión ante lo inexorable: la enfermedad y la muerte.

Pero todo ello con mucha distancia, risa y burla y con una mirada pop, que la lleva a mezclar los programas de Televisión como "Salvame"o "Gran Hermano", con Carmina Ordoñez o la Chipiona de Rocio Jurado con Cernuda, Herman Hesse, el propio Luis Eduardo Aute o el 11-M.

"Llevo varios años conviviendo con la enfermedad y por medio también ha pasado la muerte de mi padre y la de mi adorado perro. Hablar de la muerte o estar enfermo en la sociedad de hoy es terrible, porque nadie quiere hablar de ello, está mal visto porque falta dignificar el tema," asegura a Efe la poeta madrileña.

Reyes sostiene que estar enfermo es un estado en el que "no estás ni vivo muerto. Es una situación rara", y quiere dejar claro que la enfermedad no le aporta nada. "Lo digo porque hay algunos que creen que la enfermedad te hace crecer y todo eso; pero no. Es una cosa tremenda, es una verdadera horterada, no se lleva estar enfermo, te esconden", dice con ironía.

"La muerte es ilegal/y nadie dice nada. Ni una denuncia, un grito/ni un poema pancarta/ni un juez que lo investigue/la vida es una estafa. Nacemos sin permiso/y crecemos sin ganas. Si soñamos nos duermen, si sentimos, nos talan. Somos sauces llorones/ arrastrando las lágrimas", escribe Reyes.

Musicalidad para unos versos cuidadosamente medidos en su métrica. "En contrapunto a la desaforada desmedida de tu corrosiva falta de respeto por tu propia persona y por la estulticia de este mundo en el que nos ha tocado 'desnacer', incapaz de justificar la razón de su existencia", escribe Aute en el prólogo que le dedica.

Unos poemas donde también hay critica para la medicina alternativa y los nuevos curanderos."La moda existencial/se lleva estar muy sana.../Las flores de Bach. Dónde Bach, que te escapas..." escribe Reyes en este libro en cuya contraportada reza: "A buena hora me echáis flores...".-EFE

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