Barcelona, 25 oct (EFE).- El "Calendario del Ermitaño" ha publicado una edición especial para conmemorar sus 140 años ininterrumpidos de existencia.

Para celebrar esta efeméride, Ediciones Morera ha publicado un ejemplar extraordinario, tanto en castellano como por primera vez en catalán -"El Calendari de l'Ermità"-, actualizando contenidos, secciones y colaboradores, que lo consolidan como un referente indiscutible de la información del calendario festivo y laboral del mundo rural, de la cultura tradicional y popular.

Además de la edición en catalán, la nueva cuenta con la colaboración de Fray Valentí Serra, y aporta contenidos sobre prácticas agrícolas y hierbas medicinales.

Las novedades de este ejemplar extraordinario se centran en contenidos vinculados al mundo de las prácticas agrícolas, y las aplicaciones y cuidados de las hierbas medicinales, a cargo del fraile capuchino Valentí Serra, de Manresa (Barcelona), que colabora por primera vez aportando toda su experiencia como archivero del Convento de los Capuchinos de Sarrià de Barcelona.

La publicación destaca asimismo por tener la información más extensa y la agenda más completa de las fiestas mayores de Cataluña y Andorra, fruto del intensivo trabajo de investigación del editor Norbert Tomàs.

Las versiones de "El Calendario del Ermitaño 2016" en catalán y en castellano son los dos primeros títulos con los que se estrena la Colección del Ermitaño, que pretende aglutinar publicaciones en torno a temáticas relacionadas con la cultura tradicional y popular catalana, con espíritu funcional y coleccionable.

En esa línea se publica también "Cocinar en tiempos de crisis", un recetario de Fray Valentí Serra, que recopila experiencias gastronómicas basadas en las tradiciones culinarias conventuales.

El objetivo de esta nueva publicación es, según informa Ediciones Morera, ser "una herramienta de provecho aportando consejos sobre cocina económica de hortalizas y verduras, carne y aves de corral o pescados y salazones en días de abstinencia".

Además, también hay un apartado de recetas para las festividades, centradas en las bebidas y los postres.

El "Calendario del Ermitaño" está considerado como uno de los últimos exponentes de una tradición editorial de calendarios populares que arrancó con fuerza en la segunda mitad del siglo XIX.

La historia del calendario arranca en 1856, cuando Antoni Maria Morera i Colón, tatarabuelo del actual editor, editó el "Calendario Histórico Universal y Perpetuo", un tratado que enseñaba la manera de hacer calendarios, que vendió por toda la península y en muchos países iberoamericanos.

También publicó, entre otros almanaques, el "Calendari del Pagès", editado por el Instituto Agrícola San Isidro de Barcelona e impreso por Antoni Brusi.

Esta publicación fue posible después de que un año antes se aprobara, durante el reinado de Isabel II, una ley para liberalizar la edición de almanaques y calendarios, que su antecesor, Fernando VII, había prohibido con la abolición de la libertad de prensa, manteniendo el monopolio estatal entre 1815 y 1855. EFE.