Vitoria, 3 sep (EFE).- El programa de La Sexta "Constructor a la fuga" ayudará a reformar sus casas a víctimas de promotores que les estafaron y dejaron tras de sí una chapuza que convirtió la vida de estas familias en un "calvario".

En esta primera temporada, para la que aún no hay fecha de estreno, se mostrará el estado de seis casas después de que estos constructores abandonaran el encargo a medias, utilizaran materiales inadecuados o simplemente no trabajaran con la calidad debida.

Estas seis familias recibirán la visita de Antonio Hernández, que se coloca por primera vez delante de una cámara de televisión tras veinte años trabajando en la construcción.

Tras comprobar in situ el alcance de las chapuzas, el equipo del programa comenzará una investigación liderada por la antigua policía mexicana Eugenia Dos Santos para localizar a los constructores responsables, que la mayoría de las veces son reincidentes, según ha desvelado hoy la directora de Programas de Entretenimiento de Atresmedia, Carmen Ferreiro, en la tercera jornada del Festival de Televisión de Vitoria.

Una vez identificado y localizado el promotor, Hernández se enfrentara a él para exigirle que termine la obra que dejó inacabada o en mal estado.

En algunos casos, los constructores acceden y reparan sus chapuzas, pero en la mayoría de los casos es el programa el que termina el trabajo porque los promotores no sólo no asumen su responsabilidad, sino que se descubre que son reincidentes y han estafado a más personas.

Seguir el rastro de los constructores "ha sido muy difícil" porque salvo algunos casos en que dejaron inconclusas las obras al quedarse sin dinero por la crisis (son los promotores que luego asumen los trabajos), la inmensa mayoría son "profesionales del engaño" que incluso "han cambiado de nombre tres o cuatro veces", ha explicado el subdirector del programa, Pablo Abelenda.

"Constructor a la fuga" ha ejecutado obras "más allá de lo que podía el programa" porque en algunos casos las chapuzas eran de dimensiones considerables. La obra más compleja se prolongó durante tres meses y medio y en otra tuvieron que trabajar hasta 60 obreros dirigidos por el jefe de obra, Manuel Santos.

Casas con goteras que caen sobre la cama de un niño, paredes hechas de arena y no hormigón, fachadas que se desprenden y excavaciones incompletas son algunas de las chapuzas que denuncia el programa, que se emitirá en horario de máxima audiencia.

"No me siento ningún héroe, pero he disfrutado haciendo el programa y empatizo con los participantes y me enervo cuando veo una chapuza", ha asegurado Hernández, que al igual que el resto del equipo se ha emocionado cuando al final de cada episodio los propietarios reciben sus casas reformadas.

"Constructor a la fuga" es la adaptación del programa británico "Cowboy builders", que ya va por su décima temporada en el Reino Unido y cuyo formato se ha exportado a Estados Unidos, Francia, Bélgica, Suecia y ahora Espaaña. EFE