Alicante/Madrid, 26 feb (EFE).- El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha calificado hoy de "extraordinaria deslealtad" el viaje a Cuba del exjefe del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para reunirse con el presidente, Raúl Castro.

El presidente cubano recibió ayer en La Habana a Zapatero -quien se encuentra de visita en la isla- en una reunión en la que también estuvieron el exministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos y el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

El ministro ha subrayado que la visita de Zapatero -que nunca viajó a Cuba cuando fue presidente- "no es sólo una deslealtad sino un ejemplo de inoportunidad".

Moratinos ha telefoneado a García-Margallo para asegurarle que la situación provocada por el viaje a Cuba no se volverá a producir y que no era su intención ni la de Zapatero generar polémica, según han informado fuentes del Ministerio de Exteriores.

El exministro le explicó además que si no se había informado de la agenda es porque los encuentros se cierran a última hora.

Horas antes, García-Margallo ha explicado que su departamento conocía la visita de Zapatero, que era de carácter privado, porque hubo que tramitar los permisos de los escoltas y porque se pusieron en comunicación con el embajador en La Habana para informar de su presencia en Cuba. Es decir, según el ministro, Zapatero sólo les informó de los datos técnicos del viaje.

Lo que no conocía Exteriores, según han explicado fuentes del Ministerio, era el contenido de la visita y la reunión que iba a mantener con el presidente Castro, quien en noviembre pasado no recibió a García-Margallo en el primer viaje oficial que el ministro realizó a la isla desde que asumió el cargo.

La oficina del presidente Zapatero remitió a Exteriores una carta fechada el 17 de febrero en la que se informa del viaje a Cuba y Bolivia, de los vuelos, los alojamientos y de los acompañantes, en este caso Moratinos y dos escoltas.

"En ningún caso se nos ha informado de cuáles eran las reuniones que se iban a celebrar, las autoridades políticas a visitar, los mensajes que se iban a transmitir" ni tampoco el Ministerio fue preguntado sobre "cuáles eran los mensajes que el Gobierno veía oportuno que las dos personas que han visitado Cuba hiciesen, que es lo que verdaderamente importa", ha criticado García-Margallo.

Por contra, la portavoz de Exteriores del PSOE, Trinidad Jiménez, ha asegurado que Zapatero informó al Ministerio de su viaje, por lo que ha considerado "absolutamente improcedente e inadmisible" la queja del ministro.

García-Margallo ha justificado sus palabras al recordar que España y la UE se hallan en un proceso de negociación con las autoridades cubanas, "siempre que el régimen cubano dé pasos en respeto a los derechos humanos básicos y la apertura a la democracia".

Debido a esas negociaciones de la UE, que van en paralelo a las de Estados Unidos, el encuentro con Castro supone para el ministro una "enorme ligereza" ya que es "inoportuno tirarse a la piscina sin haber mirado la temperatura del agua y sin saber cómo están yendo las negociaciones" ya que esa reunión "puede alterar" la situación.

"En un momento tan delicado en que todos tenemos que actuar con la misma partitura, con la misma música y la misma letra, una visita privada sin consultar con el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, a quien corresponde la gestión de la política exterior de España, es desleal e inoportuna", ha insistido.

Según Trinidad Jiménez, Zapatero notificó a Exteriores su visita a Cuba el pasado día 17 por la "vía oficial", aunque no la agenda de contactos, que aún no tenía cerrada.

"La comunicación oficial en todo momento se ha producido y se ha establecido ese diálogo", ha justificado Jiménez.

Zapatero también informó con antelación sobre su viaje al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, quien ha asegurado que le parece "perfecto" que se reuniera con Castro.

Tras insistir en que "era una reunión de la que ya se había informado al Gobierno", el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, ha negado falta de coordinación y ha aclarado que Zapatero no acudió al encuentro con Castro en representación del PSOE.

Para la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, lo "trascendente" de este viaje es saber si el PSOE informó a Exteriores de la reunión. "Parece que no fue así", ha concluido.

También de "deslealtad" ha calificado este viaje de Zapatero el vicesecretario de Organización del PP, Carlos Floriano, igual que el diputado popular Teófilo de Luis, nacido en La Habana y político comprometido con la democratización de Cuba.

"No tienen ningún tipo de criterio de Estado", ha recalcado De Luis tras criticar que el PSOE se haya posicionado así en contra de la línea de consenso hacia Cuba que se mantiene en el Congreso.

El expresidente Zapatero llegó a Cuba el martes junto a Moratinos, quien viajó a la isla como ministro en cuatro ocasiones, y representó al Gobierno en el apoyo al proceso de excarcelación de presos políticos cubanos en 2010. EFE

bal/jlg