Lisboa, 23 ene (EFE).- Decenas de fieles cristianos, judíos y musulmanes organizaron hoy una oración conjunta en la mezquita de Lisboa, como símbolo de respeto y de rechazo al fundamentalismo de los atentados terroristas ocurridos en París.

La iniciativa, que coincide con la oración musulmana del viernes, surgió en el distrito lisboeta de Campolide, como consecuencia de la aparición de pintadas islamófobas en la mezquita del barrio, explicó a Efe el presidente de la junta municipal, André Couto.

El rezo conjunto se repetirá mañana en los servicios religiosos de la sinagoga de Lisboa, y el domingo en la iglesia católica de Santo Antonio de Campolide.

El presidente de la Comunidad Islámica de Lisboa, Abdul Vakil, afirmó a su llegada al rezo que, después del atentado yihadista en el semanario francés Charlie Hebdo el pasado día 7 de enero, la comunidad musulmana quiere mostrar su rechazo a la violencia.

"Nuestro profeta era una persona pacífica. Cuando había algún ataque o alguna ofensa él respondía con paz. Y esa es la regla islámica", añadió.

Tanto Couto como Vakil coincidieron en señalar que en la sociedad portuguesa el odio religioso es un fenómeno prácticamente inexistente.

Portugal, un país de 10,5 millones de habitantes principalmente católico, acoge también a fieles musulmanes (unos 50.000, muchos de ellos procedentes del África de lengua portuguesa) y judíos, cerca de un millar.

Couto destacó que el encuentro interreligioso surgió porque la musulmana "es una comunidad muy activa, muy solidaria, muy implicada en nuestro distrito, y por ello vimos que la gente se sintió indignada por esos actos de vandalismo" en la mezquita.

Por su parte, Vakil afirmó que, durante sus cincuenta años en el país, los portugueses "siempre" le han tratado bien, aunque al principio, reconoció, hubo "extrañeza" respecto a algunas de las prácticas.

Sobre el rezo conjunto, Vakil destacó la importancia del acercamiento para la tolerancia.

"A veces la gente tiene la idea de que el hecho de conocer una religión es como convertirse a ella, pero hay que conocer también para respetar", destacó.

Por su parte, el párroco de Santo Antonio de Campolide, João Nogueira, sostuvo que es posible unirse, "cada uno dentro de su tradición, contra el horror en París". EFE

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