Atenas, 18 dic (EFE).- Las políticas de austeridad aplicadas en Grecia en los últimos cuatro años han afectado seriamente a los derechos humanos de sus ciudadanos, denunció hoy la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).

"Las medidas que Grecia ha adoptado para cumplir con las demandas de sus acreedores muestran una disposición a sacrificar casi todo en aras de la recuperación económica, tanto a nivel nacional como internacional", destacó en la presentación de un informe el presidente de la FIDH, Karim Lahidji.

Según Lahidji, aunque "circunstancias excepcionales puedan requerir soluciones excepcionales, la manera en que las políticas han sido adoptadas y aplicadas en este contexto claramente no han respetado las normas internacionales".

El presidente de FIDH criticó que las autoridades griegas no hayan tenido en cuenta la necesidad de preservar los derechos básicos como el empleo y la atención sanitaria, en que se centra el estudio y que Lahidji definió como ligados a la dignidad humana.

La FIDH acusó además al Gobierno griego de adoptar "una creciente posición autoritaria respecto a la crítica pública, que ha generado un entorno social y profesional aún más opresivo para los medios de comunicación independientes y demás voces discrepantes".

Como ejemplo, citó el cierre de la televisión pública ERT, en junio 2013.

"Existen serios indicadores de que el país se desliza hacia un régimen autoritario, donde la decisión política prevalece al marco legal", recalcó Konstantinos Tsitselikis, profesor de la Universidad de Salónica y presidente de la Liga griega de Derechos Humanos, organización miembro de la FIDH.

El vicepresidente de la FIDH, Dimitris Jristópulos, afirmó por su parte que las violaciones de derechos humanos "simplemente fueron consideradas como un daño colateral aceptable dentro de un marco de gestión de la crisis".

Los representantes de FIDH aseguraron que la responsabilidad no es solo de las autoridades griegas, sino también de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional que, al imponer medidas contra la crisis, también han incumplido sus obligaciones en materia de derecho internacional.

Según refleja el informe de la FIDH, la crisis económica y financiera se ha convertido en "un atentado sin precedentes contra los derechos humanos y las normas democráticas en aquellos países que comparten una situación similar". EFE