Madrid, 29 abr (EFE).- Mumu, Rita, Milo, Talalo, Olga y Alfred, "La Tropa de trapo", viajan a Brasil en su segunda aventura tridimensional, esta vez sin gafas, para ayudar a los tristísimos monos de la selva amazónica a recuperar su alegría y, de paso, devolver el color al arcoíris, que está gris por la contaminación.

Es la nueva "misión imposible" de los muñecos animados españoles a los que dio vida Álex Colls en 2010 por primera vez, y que ocurre en Brasil, no por casualidad.

"Estábamos esperando las subvenciones que teníamos concedidas por 'La Tropa de trapo en el país donde siempre brilla el sol', que se vio en una veintena de países, pero nunca llegaron, así que nos decidimos a buscar una coproducción, y fue con Brasil", explica el catalán en una entrevista con Efe.

Producida por Anera Films, Continental Animación, Abano Producións, La Tropa de trapo, S.L. y la brasileña Raíz con un presupuesto de dos millones de euros, lo mismo que costó la primera, este segundo largometraje tiene la particularidad de que se ha rodado en 3D pero no necesita gafas especiales para verla.

"Es una animación a la que están acostumbrados los niños porque es como ven los dibujos en la televisión; el 3D es digital", explica Colls.

En "La Tropa de trapo en la Selva del Arcoíris", que se estrena mañana en las sesiones infantiles de las salas españolas, se subraya la pelea contra la contaminación "y contra 'los oscuritos', unos personajes negros y peludos que no dejan ni soñar, ni pensar ni ser libres", apunta el director.

"Es una película hecha para niños de dos a cinco o seis años cuya máxima pretensión es conseguir ganar su atención y transmitir, de la manera más amable y suave posible, mensajes educativos, siempre positivos y fácilmente compartibles", resume.

Y sin pasar miedo en ningún momento, porque "a los niños más pequeños, con los personajes 'malos' de las películas de animación infantil tradicionales acaban pasando un mal rato; esta 'tropa' no puede ser más blanca, más alegre ni más divertida", puntualiza Colls.

Cine específicamente creado para niños sin experiencia como espectadores de cine, que no busca entretener a la vez a los padres -apostilla- en el que las voces de los muñecos son las de niños de verdad, tanto en la versiones española, gallega y catalana, como en la brasileña.

"Frente a la tendencia de mostrar a la infancia historias protagonizadas por superhéroes con poderes extraordinarios, inalcanzables para un ser humano, la nuestra tiene el objetivo de demostrarles que los héroes existen (...) pero son las personas solidarias, normales, que viven una vida normal, pero se dejan la piel en ayudar a los demás", apunta la productora Chelo Loureiro.

"La Tropa de trapo", que nació como marca con las historias de los muñecos contadas en libros interactivos, que llegaron a quince países, y como programas de televisión que también fueron obra de Colls, fue la primera película rodada en 3D estereoscópico, un experimento que salió "bien" y del que el equipo de "La Tropa.." está "muy orgulloso". EFE