Rabat, 31 mar (EFE).- En 2013 se dictaron en Marruecos y en el Sáhara Occidental diez condenas a muerte por delitos comunes, principalmente asesinatos, lo que situó en a 113 las personas que cumplen la pena capital en este país.

"Se trata de unos datos inaceptables para un país que dice respetar los derechos humanos", dijo hoy a Efe Salaj Abdelaui, director ejecutivo de Amnistía Internacional (AI) en Marruecos, que también recordó que el articulo 20 de la Constitución marroquí hace referencia al derecho a la vida y al derecho internacional.

Abdelaui calificó de positivo el hecho de que en Marruecos un grupo de parlamentarios hayan formado una coalición para luchar contra este asunto y que se lanzase una propuesta de ley para abolir la pena de muerte.

Sus declaraciones se producen después de que el jueves pasado AI publicase un informe sobre la pena de muerte en el que destacó la visita en 2012 a Marruecos del relator de la ONU contra la tortura y los tratos inhumanos y degradantes, Juan Méndez, quien subrayó entonces las duras condiciones carcelarias de los condenados.

El informe de AI también indica que Marruecos forma parte de los 32 países donde algunos condenados han visto su pena conmutada o se han beneficiado de un indulto real.

Marruecos, donde se sigue dictando esas sentencias aunque no se ejecutan desde hace 20 años, forma parte, junto con sus vecinos Mauritania, Argelia y Túnez, del conjunto de países que tienen una moratoria de facto sobre la pena de muerte, sin por ello hacerla oficial, mientras que en el resto de países árabes la pena de muerte está vigente y las ejecuciones son una realidad.

Sin embargo, las condenas han aumentado en 2013 frente a 2012, cuando se dictaron seis.

"Se trata de una contradicción enorme frente a los compromisos asumidos por Marruecos ante las instancias de derechos humanos", dijo Abdelilah Benabdeslam, vicepresidente de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, quien recordó que se han desoído las recomendaciones realizadas por la Instancia Equidad y Reconciliación relativas a la abolición de le pena de muerte. EFE