Bruselas, 26 mar (EFE).- Los Estados miembros de la Unión Europea (UE) respaldaron hoy que para 2020 haya un punto de recarga por cada 10 coches eléctricos como medida para impulsar la utilización de combustibles alternativos limpios, como la electricidad, el hidrógeno y el gas natural.

La iniciativa forma parte de un conjunto de medidas más amplias dirigidas a establecer infraestructuras mínimas de recarga en el territorio comunitario, que ya fue acordado de manera informal por el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo, y que hoy recibió el respaldo de los representantes permanentes de los Veintiocho (Coreper).

La UE reconoce que en la actualidad la falta de infraestructuras de recarga de vehículos que funcionan con combustibles alternativos es uno de los factores clave que impide que se extienda su uso, además de su elevado precio.

Los combustibles alternativos podrían producir un ahorro de 2.300 millones de euros al año en 2030 de la factura que hoy suponen los combustibles tradicionales, y otros 1.000 millones de la reducción de las fluctuaciones de precio que traería consigo la mejora de la seguridad de suministro, según cálculos de la Comisión Europea (CE).

Las nuevas normas obligarán a los países de la UE a establecer marcos nacionales para el desarrollo de este tipo de infraestructuras de recarga, que deberán remitir a Bruselas en el plazo de dos años desde el momento de la aprobación de la legislación.

Entre los objetivos mínimos que se fija la UE figuran, además de las conexiones para coches eléctricos para 2020, puntos de recarga eléctrica en puertos de la red transeuropea TEN-T para 2025.

Si los Estados miembros deciden incluir el hidrógeno dentro de sus planes nacionales deben asegurarse de que existen suficientes puntos de recarga para 2025.

En cuanto al LNG (gas natural licuado) para barcos, los puntos de recarga deben hacer posible que un barco se desplace entre los puertos marítimos de la red europea para 2025 y entre los puertos interiores para 2030.

Las infraestructuras de LNG para camiones también tendrán que ser reforzadas hasta contar con alrededor de un punto de recarga cada 400 kilómetros.

Las infraestructuras para facilitar la recarga de gas natural comprimido (CNG) para vehículos de motor deberán extenderse hasta contar con un punto cada 150 kilómetros.

Tras el respaldo logrado hoy y antes de que las normas entren en vigor, tanto el Consejo de la UE como la Eurocámara deberán dar su visto bueno oficial. EFE