Pilar Valero

Madrid, 17 mar (EFE).- El Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, que deja este organismo tras ocho años en el cargo, destacó hoy a Efe que "es muy importante" que México reciba de nuevo la Cumbre Iberoamericana porque "siempre ha sido un gran apoyo" de este foro, al igual que el Rey de España.

La primera Cumbre Iberoamericana se celebró en 1991 en Guadalajara (México), país que acogerá en diciembre en Veracruz a los líderes de una veintena de naciones de América Latina y de la península ibérica, y en la que ya participará al frente de la Segib la costarricense Rebeca Grynspan, también con una gran experiencia internacional.

Iglesias al hacer balance de estos últimos ocho intensos años al frente de la Segib, que coincidió con una grave crisis financiera mundial, estimó en una entrevista con Efe que "sigue siendo un problema no resuelto y que va a durar".

"Se nos dividieron las aguas", afirmó el político hispano-uruguayo al analizar la forma diferente en que afectó el estallido de la crisis global en 2008 a uno y otro lado del Atlántico.

España y Portugal se sumieron en una crisis muy profunda, mientras que los países de América Latina la sortearon con más facilidad porque esta región "estaba mucho mejor preparada para defenderse", señaló.

Pero, advirtió que en la etapa que se abre, América Latina debe enfrentar "grandes transformaciones" tras años "con el viento de cola, pero que puede cambiar", mientras que los países ibéricos empiezan a salir de la crisis "que va a persistir" con problemas como el elevado desempleo.

En este cambio de época, Iglesias consideró que "hay nuevos campos para cooperar" y potenciar las relaciones políticas y económicas.

Miles de empresas españoles y de Portugal están aprovechando el mercado latinoamericano "en una corriente importante que va ahora del Norte al Sur".

En su balance al frente de la Segib, considera "muy positivo" la respuesta dada en los últimos ocho años a los objetivos fijados cuando se creó esta organización en la Cumbre Iberoamericana de Salamanca, en 2005.

Se trata, dijo, de una pequeña secretaría de menos de 30 profesionales, con una enorme cantidad de frentes y apuntó como logro que se hayan celebrado 23 cumbres, con periodicidad anual, mientras que la OEA (Organización de Estados Americanos) tuvo seis en igual período.

"Nos une la historia, la geografía, la lengua, las tradiciones y también los intereses económicos" y es de gran interés potenciar las relaciones, a través de un diálogo político, cultural, social y económico, afirmó Enrique Iglesias.

El Secretario General Iberoamericano subrayó asimismo como fundamental defender las dos lenguas, el español y el portugués, y la enorme importancia que representa "potenciar y dar vigor" a sectores como la literatura, la pintura, la música o los valores y forma de vida del espacio iberoamericano.

"Este es un edificio en el que toda cuenta", señaló.

Recordó que cuando nacieron las cumbres en 1991 "se terminaban las dictaduras y había caído el Muro de Berlín", mientras que ahora se vive "un momento post-crisis con nuevos actores tan importantes como China", en términos económicos y también políticos.

De sus ocho años al frente de la Segib, Enrique Iglesias recuerda con "más satisfacción" la Cumbre Iberoamericana de Salamanca en la que nació este organismo "con gran apoyo político", y porque "dio una visión de futuro a las cumbres", también a través de las relaciones con otros organismos como la CEPAL, el BID y otros foros multilaterales.

Entre los momentos más difíciles señaló "algunas crisis políticas" en América Latina, que "tenían que ser resueltas por los propios latinoamericanos" y citó en ese ámbito a organizaciones como la CELAC o Unasur.

El político hispano-uruguayo, de 83 años, con una vida profesional ligada siempre a América Latina, también dirigió la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Al dejar la Segib "seguirá de cerca" la actualidad en la región, con proyectos a partir de abril, como volver a activar, junto a un grupo de amigos, la revista "Pensamiento Iberoamericano", de la que fue fundador, y otros vínculos con universidades españolas y latinoamericanas.

"Soy un pez que gusta navegar en aguas profundas". dijo. EFE

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